Poodwaddle 2010 Word Clock

sábado, 31 de diciembre de 2011

Poema de año nuevo

No veo a Dios, pero le siento,
En las plazas y en las calles,
En los bancos, y al momento
Al mirar por los cristales
Las montañas, los apriscos,
Los prados y los maizales,
Los campos llenos de trigo
Y el sembrado en los bancales.

No veo a Dios, pero le palpo,
Al tocar los tulipanes,
Al aspirar la fragancia
De jazmines y rosales.
Al mirar las amapolas
Moviéndose con el aire,
Y en los lirios y gardenias
Palpo el amor de mi Padre.
Al contemplar como el ciervo,
En busca va, de su madre
Y al ruiseñor cuando canta
Dando gracias a Su Padre,
Y a la gacela que corre
Libremente por los valles,
Y a la paloma que vuela
Tranquilamente en el aire.

No veo a Dios, pero le oigo
En los ríos y en los mares,
En corrientes y marismas,
En riscos y carrizales.
En el silencio en la noche,
Cuando la luna ya sale
Y mi habitación alumbra
Y no dejo de cantarle.

PUES……….
No veo a Dios, mas le contemplo
A través de aquella sangre,
Que en el calvario vertiera
Quien la vida quiso darme.
A través de su mirada
De sus manos, de su carne
Por mis actos destrozada,
Y en respuesta…..quiso amarme.
Y quiso darme la vida
Y poder así gozarme,
En este año que empieza
con vosotros esta tarde,
Para poderle alabar
Y en su grandeza exaltarle,
Y su Gloria contemplar
Aunque no pueda…. Mirarle.

Antonio Torres Villén - Palma. Nov 5, 2005

viernes, 25 de noviembre de 2011

LOS QUE ENDURECEN SU CERVIZ (CORAZON)


Cuando hablamos de un corazón endurecido nos referimos a hombres y mujeres que ya no tienen sensibilidad para las cosas eternas ya no sienten la presencia de Dios ya no les importa trabajar en la obra no les importa la palabra no buscan nada de lo espiritual y les da lo mismo tenerlo o no.

EL ENDURECER LA CERVIZ ES CUANDO NO ACEPTAS AMONESTACIONES A TU VIDA

LBA 2 Reyes 17:13 Y el SEÑOR amonestaba a Israel y a Judá por medio de todos sus profetas y de todo vidente, diciendo: Volveos de vuestros malos caminos y guardad mis mandamientos, mis estatutos conforme a toda la ley que ordené a vuestros padres y que os envié por medio de mis siervos los profetas.

14 Sin embargo, ellos no escucharon, sino que endurecieron su cerviz como sus padres, que no creyeron en el SEÑOR su Dios. 15 Desecharon sus estatutos y el pacto que Él había hecho con sus padres, y sus advertencias con las cuales los había amonestado. Y siguieron la vanidad y se hicieron vanos, y fueron en pos de las naciones que los rodeaban, respecto de las cuales el SEÑOR les había ordenado que no hicieran como ellas.

Cuando la cerviz esta endurecida no se escucha.

Cuando se endurece el corazón ya no se siente al Señor.

Cuando hay un corazón que esta endurecido tiene malos caminos.

¿Cómo hacemos para que nuestros caminos sean buenos?

Guardando su palabra.

EL ENDURECER LA CERVIZ ES NO ESCUCHAR

LBA Nehemías 9:16 Pero ellos, nuestros padres, obraron con soberbia, endurecieron su cerviz y no escucharon tus mandamientos.

Hay siete cosas que abomina Jehová y entre esas esta la soberbia, los ojos altivos.

Dios al orgulloso lo ve de lejos, pero al humilde lo acerca a Él.

MANIFESTACION DE LOS DE DURA CERVIZ NO ESCUCHAN NI SE ACUERDAN DE

LOS QUE DIOS A HECHO EN SUS VIDAS

LBA Nehemías 9:17 Rehusaron escuchar, y no se acordaron de las maravillas que hiciste entre ellos; endurecieron su cerviz y eligieron un jefe para volver a su esclavitud en Egipto. Pero tú eres un Dios de perdón, clemente y compasivo, lento para la ira y abundante en misericordia, y no los abandonaste.

Cuando la cerviz de nuestra vida esta endurecida no podemos escuchar ni aunque nos insistan ni nos acordamos de donde el Señor nos ha sacado y nuestro corazón se llena de orgullo y altivez.

LA CERVIZ ENDURECIDA SE MANIFIESTA CON REBELDIA

LBA Nehemías 9:29 Los amonestaste para que volvieran a tu ley, pero ellos obraron con soberbia y no escucharon tus mandamientos, sino que pecaron contra tus ordenanzas, las cuales si el hombre las cumple, por ellas vivirá. Y dieron la espalda en rebeldía, endurecieron su cerviz y no escucharon.

La cerviz endurecida llena de rebeldía nuestra vida y empezamos a ver todo aquello que no nos agrada y empezamos a ver todo y le buscamos problemas a todo.

SE ENDURECEN SUS CORAZON COMO EL DIAMANTE

LBA Zacarías 7:12 Y endurecieron sus corazones como el diamante para no oír la ley ni las palabras que el SEÑOR de los ejércitos había enviado por su Espíritu, por medio de los antiguos profetas; vino, pues, gran enojo de parte del SEÑOR de los ejércitos.

El corazón endurecido como el diamante solo el Señor lo puede suavizar ya que este es el nivel más duro de nuestro corazón como diamante más duro que el pedernal.

EL DE CORAZON ENDURECIDO NO COMPRENDE NI ENTIENDE

LBA Marcos 8:17 Dándose cuenta Jesús, les dijo: ¿Por qué discutís que no tenéis pan?

¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Tenéis el corazón endurecido?

Cuando en este nivel no vemos la gloria de Dios en todo lo que pueda ser nuestra vida puede endurecerse nuestra vida y no comprender los planes de Dios para nosotros.

ENDURECIDOS EN SU CERVIZ APARTATE DE ELLOS PUES NO EDIFICAN

LBA Hechos 19:9 Pero cuando algunos se endurecieron y se volvieron desobedientes hablando mal del Camino ante la multitud, Pablo se apartó de ellos llevándose a los discípulos, y discutía diariamente en la escuela de Tirano.

Es tiempo que la iglesia empiece a caminar con un corazón sensible a las cosas de Dios pues es por eso que en los problemas mucha de la iglesia quiere regresar al mundo porque ya no se oye la voz de Dios, es por eso que nabal no reconoció a David solo Abigail que era la esposa de este, a veces el trabajo puede hacer que tu vida se endurezca pero necesitas que Dios suavice tu vida con aceite del Cielo.

Pastor William Gordillo

viernes, 18 de noviembre de 2011

Ante una emergencia:


¡MARQUE EL 91:1!

Lectura: Salmo 91

1 El que habita al abrigo del Altísimo
Morará bajo la sombra del Omnipotente.
2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío;
Mi Dios, en quien confiaré.
3 Él te librará del lazo del cazador,
De la peste destructora.
4 Con sus plumas te cubrirá,
Y debajo de sus alas estarás seguro;
Escudo y adarga es su verdad.
5 No temerás el terror nocturno,
Ni saeta que vuele de día,
6 Ni pestilencia que ande en oscuridad,
Ni mortandad que en medio del día destruya.
7 Caerán a tu lado mil,
Y diez mil a tu diestra;
Mas a ti no llegará.
8 Ciertamente con tus ojos mirarás
Y verás la recompensa de los impíos.
9 Porque has puesto a Jehová, que es mi esperanza,
Al Altísimo por tu habitación,
10 No te sobrevendrá mal,
Ni plaga tocará tu morada.
11 Pues a sus ángeles mandará acerca de ti,
Que te guarden en todos tus caminos.
12 En las manos te llevarán,
Para que tu pie no tropiece en piedra.
13 Sobre el león y el áspid pisarás;
Hollarás al cachorro del león y al dragón.
14 Por cuanto en mí ha puesto su amor, yo también lo libraré;
Le pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre.
15 Me invocará, y yo le responderé;
Con él estaré yo en la angustia;
Lo libraré y le glorificaré.
16 Lo saciaré de larga vida,
Y le mostraré mi salvación.

La mayoría de la gente sabe que si uno marca en el teléfono los números 9-1-1 obtiene ayuda en una emergencia. Es tan simple que hasta los niños en edad preescolar han salvado vidas
marcándolos. Tres números lo hacen todo.


Una vez, a una mujer la secuestraron en su auto con su hijita dentro. La niña marcó el 9-1-1 en el teléfono móvil, pero el secuestrador no se dio cuenta de lo que ella había hecho. Puesto que alguien escuchaba en el departamento de policía, la astuta madre dio algunas claves sobre su ubicación en voz alta mientras hablaba con el secuestrador. La policía las pudo localizar, a ella y a su hijita, y arrestar al delincuente.

En una emergencia, la ayuda está a la corta distancia de tres teclas que se marcan en el teléfono. Sin embargo, muchas veces los rescatadores humanos no pueden remediar las situaciones que enfrentamos.

Muchas veces nuestras crisis requieren ayuda divina. Cuando eso sucede podemos marcar unos números diferentes: el Salmo 91:1. Allí encontramos la ayuda y la protección de nuestro Dios todopoderoso. Este versículo nos recuerda que Dios es nuestro «refugio» y que podemos descansar bajo su sombra.

Cuando enfrentamos las crisis de la vida, a menudo tratamos de sobrevivir por nuestra propia cuenta. Olvidamos que lo que más necesitamos, la protección de Dios y el consuelo de su presencia, están disponibles con sólo pedirlos. La próxima vez que el peligro espiritual amenace, marca el Salmo 91:1.
SI MORAMOS BAJO LA SOMBRA DE LAS ALAS DE DIOS,
NO TENEMOS QUE TEMER LAS SOMBRAS DE LA VIDA.

Gustavo Adolfo Tobón - Colombia.

jueves, 17 de noviembre de 2011

El monte milagroso de Dios



Por David Wilkerson.
Isaías 25 describe una increíble visión. En ella, el profeta Isaías es transportado al futuro, hasta los mismos últimos días. Las comentaristas Bíblicos están de acuerdo, esta es una de las imágenes más claras en la Escritura acerca del tiempo final. No es una predicción mística, nebulosa. Isaías nos muestra con precisión lo qué Dios se propone para las naciones y para su iglesia, justo antes del fin. Y ahora mismo, estamos viviendo en la mismísima hora que Isaías describe.
En los primeros cinco versos, Isaías resume lo que Dios tiene reservado para las naciones.
Primero, el profeta ve que Satanás ha levantado un imperio demoníaco, esclavizando a naciones enteras. El diablo ha mantenido cautivos a esta gente por siglos, con un asimiento de hierro.
Isaías describe esta obra demoníaca en términos de una ciudad poderosa. Satanás ha construido una fortaleza alta y masiva con paredes impenetrables. Es una ciudad-espíritu, llena con habitaciones, palacios y mansiones espirituales. Y está poblada por principados y poderes demoníacos. Desde ésta ciudad, Satanás controla a todas las naciones bajo su autoridad. Él ha encarcelado a un montón de gente con espíritus de lujuria, codicia, asesinato, maldad de toda clase. Y él ha poseído a sus líderes, manipulándolos para mantener fuera toda influencia del evangelio
Estas naciones son una imagen del poder opresivo del infierno. Los pobres no tienen fuerza. Los necesitados están en gran dolor. Y tormentas rugientes traen terrible destrucción. Isaías describe estas tormentas como grandes ráfagas de calor intenso. Ellas representan tentaciones feroces como la humanidad nunca jamás ha experimentado. Estas tormentas diabólicas barren a través de naciones enteras con un poder aplastante.
Pero entonces Isaías contempla una vista maravillosa. Él mira con asombro como Dios trata rápidamente con la obra de Satanás. El profeta clama: “Porque convertiste la ciudad en montón, la ciudad fortificada en ruina; el alcázar de los extraños para que no sea ciudad, ni nunca jamás sea reedificado. Por esto te dará gloria el pueblo fuerte, te temerá la ciudad de gentes robustas.” (Isaías 25:2-3).
En un instante, Dios reduce el imperio de Satanás a escombros. Y de repente, las naciones bajo la tiranía demoníaca son liberadas. Isaías irrumpe en alabanza jubilosa al ver esto: “Jehová, tú eres mi Dios; te exaltaré, alabaré tu nombre, porque has hecho maravillas; tus consejos antiguos son verdad y firmeza.” (25:1). Él está diciendo: “Señor, jamás eres tomado por sorpresa. Has hecho grandes maravillas en el pasado, y ahora tienes un plan para esta hora. Tú lo ordenaste desde la fundación del mundo.”
Mientras Isaías observa el plan de Dios desarrollándose, emociona su alma. Él exclama por las generaciones que siguen: “En los últimos días, Dios va a aplastar y aniquilar el poder de Satanás. Estos palacios de seres demoníacos extraños serán llevados a la ruina. Y la ciudad del diablo será reducida a un montón de polvo.
Ahora cadenas comienzan a caer de las mases quienes han estado atadas. Ellas son liberadas de prisiones satánicas de miedo y pecado. Isaías las llama “una gente fuerte” que quiere decir “una gente que estaba endurecida por el pecado”. Y él nos dice que esta misma gente comienza a glorificar a Dios. Por años, estuvieron aterrorizadas de su opresor, Satanás. Pero ahora temen únicamente al Señor, el que las libró.
En aquélla hora, el versículo 4 será cumplido a la vista del mundo entero: “Porque fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es como turbión contra el muro” (25:4).
Veo esto ocurriendo aún ahora para millones de gente en todo el mundo. Los pobres en espíritu se están fortaleciendo. Los necesitados son rescatados. Y los angustiados están encontrando una abundancia de paz. Cristo se ha convertido en su protección, su refugio, su defensor, su escondite. Cuando una ráfaga de ardiente tentación se acerca de ellos, choca contra una pared santa que está alrededor de ellos y se desintegra. Los una vez feroces ataques de Satanás caen al suelo inofensivamente.
En el versículo 5, encontramos una de las más gloriosas predicciones de todas. El hebreo original lee a continuación: “Dios va a someter el tumulto de los extranjeros…y hace callar la canción de los implacables.” La versión americana (King James) lee: “Tú humillarás el orgullo de los extraños…los terribles van a caer abajo.” Esto está describiendo el terrorismo. Ya leímos en el versículo 3 de “la ciudad de las naciones terribles.” El Señor promete derribar a los terroristas.
Agradezco a Dios que nuestra milicia haya capturado a Saddam Hussein. Pero, la verdad es, aun con una coalición mundial guiada por los EE.UU., el terrorismo todavía no puede ser detenido. Es una tarea imposible para los seres humanos. Pero Isaías aclara como el cristal: Dios va a obrar de parte de su pueblo. Como el profeta prevé lo que viene a las naciones, aconseja: “No te agites ni tengas miedo. El Señor tiene un plan en marcha. Y ha estado en lugar desde antes de la creación. Él va a detener la amenaza del extranjero, del extraño, el terrorista.”
Las noticias de la televisión han mostrado a los terroristas bailando sobre los cadáveres de los soldados de los EE.UU. Pero Dios lo ha dado a conocer: “Su canción está a punto de terminar. Yo voy a subyugar a los terribles.” El Islam Radical no es una amenaza. El Señor ha prometido echarlo abajo. Él va a cambiar el cantar de los terroristas en luto.
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En nuestro tiempo, hemos visto
la profecía de Isaías cumplirse
antes nuestros ojos.

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Piensa en lo que ha pasado al Comunismo. Paredes literales han caído en Alemania, Rusia y por Europa Oriental. Ahora, la Cortina de Bambú está cayendo lentamente también, en China y Mongolia. Millones de personas que una vez vivieron bajo la tiranía de Satanás están siendo liberadas. Y muchos están oyendo el evangelio predicado por primera vez. Una “gente fuerte” que una vez estuvo endurecida en pecado, ahora está alabando a Dios.
Les digo, estamos viviendo en un tiempo especial. Jamás he visto algo como esto en mis cincuenta y más años de ministerio. El año pasado, nuestro equipo realizó una cruzada en Nigeria, y 500,000 personas vinieron en una sola noche. Hay un hambre de Dios que debe ser sin precedente. Estoy viendo cosas ocurriendo que yo jamás habría soñado posible.
Una de esas maravillas está tomando lugar en Irán. Hace varias décadas, mi libro “La Cruz y el Puñal” fue publicado secretamente allí. Un estimado de 25,000 copias han estado en circulación. También, la película “Jesús” ha sido mostrada en secreto a cientos de grupos. Ahora, cientos de miles de iraníes son salvos por los mensajes del evangelio como éstos.
Recientemente recibí un informe conmovedor acerca de un programa de drogas de Reto Juvenil en una nación del Medio Oriente que no soy permitido nombrar. Esto país islámico está lleno del alcoholismo y la adicción a las drogas. Funcionarios del gobierno confiesan que el problema está por encima de sus cabezas. Sin embargo, por el poder libertador de Jesucristo, ese programa Reto Juvenil ha producido cientos de graduados quienes han sido salvados, rescatados y liberados.
Un graduado es ahora el supervisor de una denominación Pentecostal allí. Él dice que el zar de drogas de esa nación recientemente asistió a una ceremonia de graduación de Reto Juvenil. El prominente líder islámico oyó a docenas de hombres jóvenes ponerse de pie y testificar cómo Jesús los sanó de sus adicciones. (Lo que el zar probablemente no supo fue que más de cien graduados han comenzado iglesias en aquélla nación). El gobierno ahora reconoce a Reto Juvenil como el programa contra las drogas más exitoso en el país.
Está sucediendo por todo el mundo en formas increíbles: ¡La ciudad amurallada de Satanás está cayendo!
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Luego, Isaías profetiza acerca de lo que
Dios tiene reservado para su
pueblo en los últimos días.

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Ahora, Dios vuelve la atención de Isaías a la iglesia. Él le muestra al profeta un banquete pródigo y sobrenatural ocurriendo en un monte: “Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados de gruesos tuétanos y de vinos purificados.” (Isaías 25:6).
¿Entiendes lo que está diciendo Isaías aquí? Este banquete maravilloso ocurrirá justo antes del regreso de Jesús. En ese tiempo, el pueblo de Dios no estará de luto, revolcándose en el miedo, estresados y vencidos. No parecerán como figuras frágiles y esqueléticas de flaqueza espiritual. No, Cristo va a regresar para encontrar a su pueblo festejando en “grosor llenos de tuétano.”
Dios mismo ha preparado este banquete. Y ahora mismo, el banquete ya esta en progreso, en esta hora final. El Señor nos está diciendo en esencia, “He guardado el mejor vino para lo último. Y ahora lo estoy derramando para mi pueblo. Ellos están festejando en cosas maravillosas en mi presencia.”
Veo este banquete increíble tomando lugar mientras viajo por todo el mundo. Hombres y mujeres jóvenes de Dios están hambrientos por un evangelio que los toque profundamente en sus espíritus. Han rechazado los evangelios del bombo, de muchedumbres y del profesionalismo. Solamente buscan estar encerrados con Jesús, para recibir revelación de él. Y están saliendo de la oración con un fuego que conmueve a todos a su alrededor.
Ahora, la montaña donde ocurre este banquete es muy significativa. Representa un lugar santo, una casa donde se manifiesta la presencia de Cristo. Es un lugar donde el pueblo de Dios tiene comunión y cena con él, adorándole en espíritu y en verdad. Esta montaña de la presencia de Dios es un concepto importante para su pueblo. ¿Por qué? Todo que el Señor está haciendo en estos últimos días está relacionado a su presencia. Y su banquete de grosor y del vino puede ocurrir solamente donde está manifestada la presencia de Jesús.
Ahora bien, cuando hablo de la presencia manifestada de Cristo, no estoy hablando de algo místico y del otro mundo. Cada vez que Jesús se hace conocer, todo el que este presente lo percibe. El salmista dice que las colinas se derriten como cera delante de la presencia del Señor (véase el Salmo 97:5). Simplemente dicho, cada pared espiritual y bloqueo carnal se evapora cuando Jesús se da a conocer. La presencia de Cristo es tan real cuando se manifiesta, que casi puedes tocarla.
Así pues, ¿y tu iglesia? ¿Es la tangible, perforadora, presencia manifestada de Jesús evidente en tu medio? ¿Se derriten las personas ante él, llorando por su pecado y regocijándose en la paz impresionante que él trae? ¿Caen de rodillas en una adoración a él que todo lo consume? ¿Y salen del lugar con un resplandor especial de estar en la presencia de Cristo?
¿Qué tal en tu hogar? ¿Los visitantes perciben la presencia de Jesús en tu casa? El aroma de su santidad, ¿impregna a tu familia, tu matrimonio, tus relaciones? ¿Hay las lágrimas de intercesión por miembros de tu familia, clamores de quebrantamiento, un deseo sincero de arreglar todo lo malo? ¿O, gobierna la carne?
Créeme, hay una montaña espiritual que es alta y santa. Y se encuentra solamente en la habitación secreta de oración. No importa cuan grande o pequeña sea su congregación. Todo lo que es importante a los ojos de Dios es la realidad manifestada de su Hijo. La presencia de Cristo tiene que ser completamente evidente al ojo, al corazón, a todos los sentidos. Si no es así, entonces ningunas de las obras gloriosas que Isaías predice tocará tal lugar.
Esas obras tampoco alcanzaran un hogar donde la presencia de Cristo se ha ido. Estas nunca pueden suceder si su presencia no es deseada, buscada y cultivada. Tal hogar será marcado por la confusión y la desesperación.
Cada hogar cristiano debe ser un lugar elevado, una montaña de separación del mundo y la carne, un vestíbulo santo de banquete con Cristo. Con todo esto no sucede en muchos hogares cristianos porque han sido profanados por la suciedad. La maldad obscena y vil es permitida a través de la TV, de películas y del Internet.
Cuan asombrados deben estar los ángeles mientras presencian tal maldad en hogares que deben estar cultivando la presencia de Jesús. Multitudes de cristianos ahora pasan su tiempo entreteniéndose en la pornografía del Internet, alquilando los videos sensuales, bebiendo la corrupción en la TV. Luego van a los cines y pagan para oír el nombre de Cristo blasfemado. Y se preguntan por qué la palidez de la muerte espiritual asoma sobre su hogar.
Es la obra del Espíritu Santo traer y mantener la presencia y el poder de Cristo, en nuestras iglesias, en nuestros hogares, nuestros corazones. Pero multitudes siguen contristando el Espíritu con nuestra idolatría. Te pregunto: ¿Cómo puede ocurrir la visión de Isaías de bendiciones gloriosas y de la libertad en una atmósfera de indulgencia lujuriosa? ¿Qué sentido tiene que oremos por nuestros seres queridos inconversos, cuando nuestros propios hogares están contaminados?
Dios se propone obrar una serie asombrosa de milagros que agobiarán nuestras mentes y nuestros corazones. Y él ha planeado esto desde antes que el mundo existiera. Si él ha ideado tal plan del pacto, entonces debe suceder y sucederá. Mas algunos no lo llegarán a la mesa de banquete. Aquellos que están tibios, amantes de la comodidad, la gente que se ha entregado a la locura del mundo por placer – ningunos de éstos estarán en el banquete.
Observa la descripción de Isaías de aquellos que están presentes: ” Y Jehová de los ejércitos hará en este monte a todos los pueblos banquete de manjares suculentos, banquete de vinos refinados, de sustanciosos tuétanos y vinos generosos.” (Isaías 25:6). Esto habla de un pueblo que no está satisfecho con la leche de la palabra de Dios. Estos siervos aman la corrección de su Señor. Tienen hambre de la verdad sustanciosa, una palabra santa de pastores probados, un mensaje encendido en el fuego por el Espíritu Santo. Y ellos buscan la palabra de Dios diariamente por sí mismos, sedientos por probar su vino refinado y envejecido.
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Ahora llegamos a los milagros que Isaías
predijo para el pueblo de
Dios en los últimos días.

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“Y destruirá en este monte la cubierta con que están cubiertos todos los pueblos, y el velo que envuelve a todas las naciones.” (Isaías 25:7). Aquí tenemos dos profecías maravillosas. Y la primera implica a los judíos. El velo al que Isaías se refiere aquí es la ceguera espiritual que ha cubierto los corazones de los judíos desde el tiempo de Moisés. El apóstol Pablo habla largamente de esta ceguera:
“Cuando (ellos) se conviertan al Señor, el velo se quitará” (2 Corintios 3:16). “ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles…Vendrá de Sion el Libertador, que apartará de Jacob la impiedad” (Romanos 11:25-26).
Pablo creyó lo que Isaías profetizó sobre Israel: que el Libertador quitaría su velo de ceguera. Un remanente judío iba a volver al Señor y obtendrá su misericordia (véase 11:30). Amado, esta profecía se está cumpliendo ahora mismo. Alrededor del mundo, los ojos de los judíos se están abriendo a Cristo. Una revista secular reporta que los judíos ahora le están dando una nueva mirada a Jesús. Digo, “¡Aleluya!” Eso es todo lo que se necesita, una sola mirada.
Pero la profecía de Isaías también tiene otro significado. Tiene que ver con tu familia inmediata. Se aplica a cada cónyuge, cada niño, cada miembro de la familia que ha tenido un velo de ceguera espiritual echado sobre ellos por Satanás. Recibo muchas cartas de padres que escriben de sus hijos que están cegados por el enemigo. Criaron a sus jóvenes en un ambiente cristiano. Pero ahora están confundidos y desconcertados, diciendo: “No entiendo lo que sucedió. Ellos simplemente no creen. Nada de lo que digo penetra. Yo no puedo alcanzarlos.”
Pablo dice que el dios de este mundo ha cegado estos jóvenes. Han perdido la fe porque el enemigo ha apagado la luz del evangelio a ellos. Por lo tanto, no vale la pena que un padre busque una razón más profunda detrás de esto. Es toda la obra de Satanás. Él quiere mantener a esa criatura atada, confundida y en pecado. El problema va más allá de consejería, predicación o estrategias de crianza. Esto va a tomar un milagro, claro y sencillo.
Recuerda, la Biblia dice que el enemigo busca la vida preciosa (véase Proverbios 6:26). Él busca sembrar semillas de amargura y de implacabilidad en sus corazones y mentes. Así es cómo él vuelve almas tiernas y amorosas en esclavos al pecado. Y simplemente no podemos alcanzar a alguien que tenga un velo sobre su corazón. Las reprensiones solamente los endurecen.
No, nuestra batalla debe tomar lugar en el Espíritu. Después de todo, estamos en contra de un espíritu del dios de este mundo. Y ese espíritu malvado es afectado solamente por nuestro banquete en la montaña. Requerirá la presencia de Cristo en nuestras vidas tal como nunca la conocimos. Solo la realidad manifestada de Jesús derretirá la esclavitud de Satanás como cera, haciéndolo impotente contra nuestros seres queridos.
Cualquier rebeldía, drogas o festejar son todos velos de obstáculo. Por otra parte, no puede haber cambio en su hijo hasta que este dispuesto a perdonar. Y eso requiere un encuentro con el poder que derrite de la presencia de Cristo. Es tiempo de reunirte con Jesús al banquete. Isaías nos dice que Dios absorberá y echará a un lado todos los velos demoníacos.
Mas esta promesa se pone mejor. Cada huella de muerte espiritual en tu familia será absorbida también: “Destruirá a la muerte para siempre; y enjugará Jehová el Señor toda lagrima de todos los rostros “(Isaías 25:8). Puedes preguntar, “¿Puedo realmente creer esto? ¿No más lágrimas por mis seres queridos? ¿No más muerte espiritual agarrando a mi hijo? No puedo imaginarlo. Esta promesa no puede ser para hoy. Debe ser cuando Cristo reine en la eternidad.” ¡No! El versículo siguiente demuestra que esta profecía es para hoy: “y se dirá en aquel día” (25:9). Esta profecía se llama “una profecía de ahora.” Dios se prepone cumplirla en nuestra vida presente, en esta misma hora.
En los días venideros, muchos van a caer bajo el poder y la presencia de Cristo. Los que vuelven a él completamente – quienes se arrepienten, perdonan, y van a la montaña al banquete con él – verán todas sus lágrimas volverse en alegría. Alrededor del mundo ahora mismo, ríos inmensos de lágrimas están fluyendo de aquellos que ya están liberados. Después de los siglos de esclavitud satánica, las personas son desatadas de las cadenas. Y están llorando lágrimas de arrepentimiento y de alabanza para su Liberador.
Isaías estaba tan entusiasmado por lo que vio que casi estalló de asombro. Él profetizó que cuando comenzamos a ver las obras milagrosas de Dios en nuestro medio, gritaremos, “He aquí éste es el Señor. Le hemos esperado y nos mandó su salvación” (véase 25:9).
“…y quitará el reproche de su pueblo de toda la tierra” (25:8). La palabra, reproche, aquí es de la raíz hebrea sugiriendo “insultos, desgracia.” Esto habla de los poderes satánicos que se burlan y lanzan insultos contra los creyentes devotos. Tales ataques vienen especialmente cuando estamos orando para que un ser amado sea rescatado de una fortaleza demoníaca.
Quizás has oído estos insultos desde infierno. Te atormentan diciendo: “Te jactas que Dios contesta las oraciones. ¿Bien, dónde es su respuesta? Has ayunado y orado para tu hijo por años, pero todavía no has obtenido la respuesta. Después de todo este tiempo, nada ha cambiado. Él nunca se va a salvar.”
Luego oyes esta acusación: “Es culpa tuya. Tu sembraste las semillas de rebeldía en él. Fuiste tú quien endureció su corazón.” Amado, ésta es la primera reprimenda del diablo contra el pueblo de Dios. Nunca debemos escucharla. En vez de eso, debemos afirmarnos en la palabra segura de Dios a nosotros: ” y quitará la afrenta de su pueblo de toda la tierra;…” (25:8).
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La profecía de Isaías cierra
con una predicción que es
casi demasiado increíble de creer.

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Se pone mejor. Isaías previó la humillación de Satanás. Él miró también como Dios rebajó todo el poder y el orgullo de principados malvados. “Porque la mano de Jehová reposará en este monte; pero Moab será hollado en su mismo sitio, como es hollada la paja en el muladar.” (Isaías 25:10). Isaías aclara: La humillación de Satanás sucede en la montaña, en el lugar de oración y adoración, donde se manifiesta la presencia de Cristo.
Moab aquí era un enemigo real de Israel. Pero se convirtió en un símbolo que representaba todo lo que era malvado y satánico. Dios decía a su pueblo, “yo va a echar a Satanás en un alcantarillado. Estás a punto de ver a tu enemigo que te despotricaba derrotado.” Ahora, esto no se refiere al acontecimiento futuro cuando Dios encadenará al diablo y lo echará en una prisión infernal. No, esta humillación será atestiguada durante nuestra vida. Y será visto solamente por aquellos que esperan en el Señor, buscándolo en la montaña, y tengan su presencia manifestada en ellos.
Satanás aun reinará en el mundo malvado. Pero un remanente santo lo verá humillado en sus corazones y hogares. Dios lo pisará en un fango de agua residual. Y el diablo frenéticamente intentará nadar fuera de ella: Y extenderá sus manos por en medio de él, como las extiende el nadador para nadar;” (25:11). En hebreo, esta imagen sugiere torcer, haciendo artimañas. Simplemente dicho, cuando Satanás sepa que su ser querido ha comenzado a volverse a Jesús, él utilizará cada artimaña para mantener su apretón diabólico. Pero no debemos preocuparnos: Dios lo pisoteará debajo otra vez.
Al final, el Señor echará abajo cada muro de la fortaleza como ciudad de Satanás: “Y abatirá la fortaleza de tus altos muros; la humillará y la echará a tierra, hasta el polvo” (25:12). ¿Puedes imaginarlo? Quizás no puedes. ¿Tienes dificultad en creer una cosa tan increíble en tu vida? Te exhorto a que te afirmes en la profecía de Isaías. “… creed a sus profetas, y seréis prosperados” (2 Crónicas 20:20).
Pedro predicó que la visión de Isaías se estaba cumpliendo en la iglesia en Jerusalén. “Pero Dios ha cumplido así lo que antes había anunciado por boca de todos sus profetas: que su Cristo habría de padecer. Así que, arrepentíos y convertíos para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de consuelo, ” (Hechos 3:18-19). Pedro razonó que si las profecías sobre Cristo fueron cumplidas a la letra, entonces todas las otras profecías se cumplirían. Y eso incluía tiempos de refrigerio al estar en la presencia del Señor.
Isaías refirió a tales tiempos de refrigerio o reposo (véase a Isaías 28:12). Éstas son tiempos cuando Dios elige restablecer y sanar. Y él no lo hace porque lo hemos ganado, sino para la gloria de su propio nombre. Pedro vio esto cumplido en Pentecostés: La presencia de Cristo fue manifestada, trayendo avivamiento y refrigerio a una muchedumbre de millares. Una multitud fueron liberadas, incluyendo a familias enteras. Vemos esto más adelante cuando Pedro llevo la presencia de Jesús a la casa de Cornelio, y la casa entera fue salvada.
Ahora mismo, creo que estamos en el mismo comienzo del último avivamiento. Vamos a ver a familias sacadas del cautiverio. Millones de deslizados tendrán sus velos quitados. E hijos e hijas rebelde restaurados a sus padres.
¿Cuál es nuestra parte? Debemos hacer como Daniel cuando él leyó la profecía de Jeremías y discernió los tiempos: “Y volví mi rostro a Dios el Señor, buscándole en oración y ruego, en ayuno, cilicio y ceniza” (Daniel 9:3). Daniel hizo lo que todos somos llamados a hacer: ir al monte santo de Dios. ¡Ojalá que cada siervo fiel de Jesucristo en estos últimos días se encuentre allí!
Derecho de autor © 2006 por World Challenge, Lindale, Texas, USA.

martes, 15 de noviembre de 2011

Dispensación de La Promesa: Cuatro Leyes De La Bendición De Dios.


Lectura Biblica:

Génesis 12:1-3;
Pero Jehová había dicho a Abram: Vete de tu tierra y de tu parentela, y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré.

Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.

Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.

13:14-18;
Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte y el sur, y al oriente y al occidente.

Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre.

Y haré tu descendencia como el polvo de la tierra; que si alguno puede contar el polvo de la tierra, también tu descendencia será contada.

Levántate, ve por la tierra a lo largo de ella y a su ancho; porque a ti la daré.

Abram, pues, removiendo su tienda, vino y moró en el encinar de Mamre, que está en Hebrón, y edificó allí altar a Jehová.

15:18-21
En aquel día hizo Jehová un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra, desde el río de Egipto hasta el río grande, el río Eufrates;

la tierra de los ceneos, los cenezeos, los admoneos, los heteos, los ferezeos, los refaítas, los amorreos, los cananeos, los gergeseos y los jebuseos.

INTRODUCCION
:
Cuando llegamos al cap. 12 de Génesis encontramos el comienzo de la Cuarta Dispensación: Promesa; la Biblia nos habla de la de otras Dispensaciones en este orden, 1ra. Inocencia (Génesis 1:28); 2da. Conciencia (Génesis 3:23); 3ra. Gobierno Humano (Génesis 8:20); 4ta. Promesa (Génesis 12:1); 5ta. Ley (Éxodo 19:8); 6ta Gracia (Juan 1:17); 7 ma. Reino (Efesios 1:10).
Hemos de distinguir entre Pactos y Dispensaciones; la dispensación es un método de prueba; el pacto es eterno debido a su carácter incondicional.
Los Pactos son: 1ro. Pacto Edénico (Génesis 1:28); 2do. Pacto Adámico (Génesis 3:14); 3ro. Pacto con Noé (Génesis 9:1); 4to. Pacto con Abram (Génesis 13:16); 5to. Pacto Mosaico (Éxodo 19:25); 6to. Pacto Palestino (Deuteronomio 30:3); 7mo. Pacto Davídico (2 Samuel 7:16); 8vo. Nuevo Pacto (Hebreos 8:8).
La ley no fue dada para abrogar el Pacto con Abraham (Gálatas 3:15-18), sino para que sirviera como método temporal de disciplina hasta la venida de “la simiente a quien fue hecha la promesa” (Gálatas 3:19-29; 4:1-7).
En la promulgación de la ley lo único que termino fue la dispensación de la promesa, en su carácter de método de prueba para Israel.
Es evidente que el Pacto con Abraham significo un gran cambio para este patriarca y sus descendientes (Génesis 15:18) Ellos llegaron a ser de manera muy particular los herederos de la promesa. Lo único que tenían que hacer los descendientes de Abraham para heredar todas las bendiciones del pacto, era permanecer en Canaán.
En Egipto, ellos perdieron las bendiciones, pero no el pacto. La dispensación de la Promesa termino cuando de manera temeraria Israel acepto la Ley (Éxodo 19:8). La gracia había preparado para ellos un libertador “Moisés”, les había provisto un sacrificio para espiar el pecado y por medio del poder divino les había librado de la servidumbre en Egipto (Éxodo 19:4); pero en Sinaí ellos cambiaron la ley por la gracia. Esta dispensación en su carácter es exclusivamente israelita.
Cuatro Leyes De La Bendición De Dios.
Te Bendeciré y en ti Serán benditas las Familias de La tierra. Génesis 12:2
Durante esta época mantén en mente Las Cuatro Leyes de la Bendición de Dios.
1. PRIMERA LEY. Nuestras bendiciones deben fluir a otros.
 La Biblia nos enseña que cuando somos bendecidos no es solo para que nosotros nos sintamos bien, felices y confortables, pero para que bendigamos a otros. Cuando Dios bendijo a Abraham en Génesis 12 le dijo: “Te bendeciré y tú serás de bendición a otros”. Esta es la primera ley de la Bendición…y es que la Bendición debe fluir.
2. SEGUNDA LEY. Cuando Nosotros Bendecimos a otros, Dios tomará cuidado de nuestras necesidades. Eso lo promete Dios. Él se encargará de nuestras necesidades. No hay nada que Dios no hará a favor de aquel que ayuda a otros. De hecho, Dios garantiza esta bendición. Lucas 18:29-30 dice: “Les garantizo esto. Quien da alguna cosa para el Reino de Dios ciertamente recibirá muchas veces más en esta vida y la Vida eterna en el mundo venidero”
Cuando usted se preocupa por ayudar a otros, Dios asume la responsabilidad de tus problemas y eso es una bendición real, porque él sabe manejar tus dificultades más de lo que tú puedes.
3. TERCERA LEY. Nuestras Bendiciones compartidas con otros retornan a nosotros.
Mientras más bendices a otros, mientras más ayudas a otros, más bendiciones de Dios vienen sobre ti. Lucas 6:38 dice: “Dad y Se os dará, medida buena”. Acá nos dice que no simplemente se nos dará de regreso sino con bono extra y bendición extra. Usted no le puede ganar a Dios. Mientras más trata usted de bendecir a otros alrededor tuyo, Dios entonces dirá: Voy a derramar más bendiciones sobre ti. Vamos a jugar un pequeño juego. Veamos quien de los dos da más. “Mientras tú bendices a otros yo me encargaré de retornar sobre ti la bendición”.

4. CUARTA LEY. Cuando Dios te retorna la Bendición, Dios espera que de la misma manera bendigas a otros otra vez...
Jesús dijo en Lucas 12:48b “que a quién mucho se le da, mucho se le exige”. Al recibir de Dios nuestra responsabilidad es más grande.
Basándonos en las bendiciones que ya has recibido hasta hoy. Qué es lo que crees que Dios espera de ti?

martes, 8 de noviembre de 2011

EL SILENCIO y Guarde silencio


EL SILENCIO
“El que habla mucho no sabe guardar secretos. No te juntes con gente chismosa.” Proverbios 20:19 (NVI)
Es extraño como cambiamos nuestras costumbres. Por lo general estamos siempre tratando de esconder nuestros errores, nuestras debilidades o falencias. Nos maquillamos para parecer más interesantes o bellos de lo que en realidad somos. Pero el avance de las redes sociales y lo amplio que se globalizó el mundo nos permite ver detalles de la vida ajena que eran impensados en otros tiempos.
Si entras al facebook de cualquier persona vas a poder ver quiénes son sus amistades, con quien se rodea, donde pasó su último cumpleaños y que gustos tiene. Solo mirando su perfil público. Las dos ideas se contraponen, pero muestran una realidad inequívoca de las personas. Todos somos un poco chusmas. Nos encanta saber de los otros. Si esto no fuera así no habría tantos programas que hablan de las personas, ni se venderían tantas revistas del espectáculo.
El diablo es muy astuto y hábil para hacernos tropezar. Y se encargó durante años en hacernos creer que esto de hablar de terceros puede ser divertido y entretenido. Como ya se hizo habitual y es común escuchar a los demás criticando o hablando de terceros, nos hizo creer que no está mal. Y de esta manera logró tener una herramienta fundamental para que los hijos de Dios tropecemos: el chisme.
Obviamente, nadie se va a hacer cargo de la acusación y todos vamos a negar que somos chismosos. Cuando hablamos de terceros es porque conocemos del caso y tenemos evidencia. Y lo hacemos para advertir a los demás de los peligros de personas “no tan buenas”.
Dios llama al chisme pecado. Y el sabio Salomón fue muy hábil en definir a este tipo de personas. Son aquellos que hablan mucho, aquellos curiosos que siempre están preguntando y hablando de todo y de todos. Por lo general, este tipo de personas no saben guardar un secreto. Son muy hábiles en esconder sus des-virtudes, pero no pueden reservar lo que saben. Y aunque te prometan silencio, a penas te des vuelta, van a estar comentando tus secretos a otros.
Dios nos recomienda que evitemos estas personas. Que no nos juntemos con ellas. Porque el pecado del chisme tiene dos extremos. Lo comete quien habla y también quien escucha. Si dejaran de existir personas que escuchan, el chisme se acabaría.
REFLEXIÓN – Guarda tus secretos en silencio.
Un gran abrazo y bendiciones. Dany

Guarde silencio

Kenneth Copeland
El necio da rienda suelta a toda su ira, más el sabio al fin la sosiega.
– Proverbios 29:11

Una de las cosas que usted y yo debemos aprender como creyentes, si queremos ser siervos fieles del reino de Dios, es cómo mantener nuestra boca cerrada. Cuando nos enojamos por algo, pensamos que tenemos que anunciarlo a todo el mundo. “Les voy a decir las cosas tal y como son”, decimos.
No cometa ese error. Nadie quiere o necesita que le canten las verdades, y si usted lo hace, terminará aislando a la gente y perjudicándose. En cambio, aprenda a guardar silencio.
Esto se aplica especialmente en el conocimiento espiritual. Cuando el Espíritu Santo le da discernimiento acerca de una situación, no lo divulgue por toda la ciudad. Si lo hace, llegará al punto donde el Señor no podrá confiarle la revelación y el conocimiento de asuntos y situaciones.
Yo lo he visto con mis propios ojos. He conocido intercesores que han recibido revelaciones acerca de las debilidades o necesidades de alguien. Les ha sido dado el conocimiento del problema en la vida de alguien, para que puedan orar por esa persona. Pero en lugar de guardar esa información entre ellos y Dios en oración, se la han contado a otros. Como resultado, han perdido su eficacia como intercesores.
No deje que eso le suceda. Cultive el arte del silencio del hombre sabio, y al diablo se le hará cada vez más difícil dañar su vida de oración y su ministerio.
Escritura Devocional: Santiago 3:1-13
-Devocionales Cristianos Org.

lunes, 7 de noviembre de 2011

El poder de la tentación personal

Ya hemos tratado en parte con el poder de la tentación para afectar al individuo; ahora añadiremos dos puntos más: Primero, ¿Por qué es tan fuerte la “hora de la tentación”? Hay dos poderes que obran cuando somos tentados unos es el poder de la tentación desde fuera de nosotros, y el otro es el deseo pecaminoso del corazón. En “la hora de “la tentación” estos dos poderes se junta y toman poder uno de otro. A causa de la tentación, nuestro deseo pecaminoso crece más fuerte; y puesto que nuestro deseo pecaminoso ha crecido más fuerte, el poder de la tentación sobre nosotros crece aún más fuerte. Hay algunas personas (incluso algunos creyentes) quienes en un tiempo nunca hubieran pensado en caer en ciertas prácticas pecaminosas. Ahora están cometiéndolas con muy poca vergüenza y remordimiento. ¿Cómo es que llegó a suceder esto? Podemos ilustrar este proceso con un ejemplo que ha llegado a ser demasiado común: el rompimiento de un matrimonio cristiano a causa del adulterio. Cuando estas personas se casaron, tenían la sincera intención de permanecer fieles. No obstante, por todas partes vemos el adulterio, aún en los que dicen ser creyentes. ¿Cómo sucede esto? La respuesta se encuentra en este principio: el poder de la tentación da fuerzas al deseo pecaminoso para el adulterio. Como el deseo pecaminoso es fortalecido, así el poder de la tentación crece hasta que el poder combinado de los dos persuade a cometer el” pecado del adulterio. Este no es un evento que ocurra repentinamente. Hubo un proceso que tuvo lugar, un proceso que probablemente tardó muchos años antes de que el pecado mismo fuese cometido. Generalmente este proceso sucede más o menos en la forma siguiente: Después de algunos años de vida matrimonial, uno de la pareja experimenta la tentación de ser infiel. Esta tentación encuentra una respuesta debido a que despierta el deseo pecaminoso que ya estaba en el corazón. La primera tentación encuentra una reacción, pero el alma la resiste en parte; quizás se sienta ultrajada al contemplar tal posibilidad. No obstante, aunque la tentación haya sido resistida, ya ha entrado en el alma y ha empezado su obra de fortalecer el deseo pecaminoso para tal pecado. La tentación en varias maneras distintas alimenta ese deseo. Así el deseo crece y como resultado, la tentación misma crece en fuerza. Después de un tiempo, el deseo pecaminoso ha crecido tanto que sólo necesita tener una oportunidad favorable y el pecado será cometido. Hay una sola manera satisfactoria de resistir la tentación, y esta es tratando directamente con los deseos pecaminosos que la tentación trata de fortalecer. Tan pronto como seamos conscientes del deseo pecaminoso, no importa si sea la ambición, el orgullo, la mundanalidad, la impureza o lo que sea; debemos esforzarnos para mortificar (matar) este deseo. La alternativa es esta: Debo matar el deseo pecaminoso o terminará matándome a mí. Segundo: También debemos considerar que la tentación afecta la totalidad del alma y no sólo el deseo pecaminoso que es despertado. Podemos ilustrar este punto regresando al ejemplo anterior. Cuando la primera tentación para ser infiel viene al creyente, su razón le dirá que esta tentación debe ser resistida. Sin embargo, cuando la tentación ha hecho su entrada en el alma, empezará a obrar sobre sus razonamientos. La razón debería ser gobernada por la conciencia y oponerse a la tentación. No obstante, llega a ser gobernada por el deseo y comienza a favorecer a la tentación. Mientras que el deseo pecaminoso se fortalezca, en una manera u otra, finalmente arrastrará toda el alma. Otra vez notemos que un proceso está sucediendo. Al principio, la razón dirigida por la voz de la conciencia, se opone a la tentación. Una vez que la tentación haya entrado al alma, encontramos que la razón empieza a obrar progresivamente en favor de la tentación. Muy pronto, la razón que anteriormente no podía ni contemplar tal pecado, lenta pero ciertamente comenzará a contemplar el placer que este pecado pudiera traerle. Paso a paso, la razón es usada para acabar con el temor y la aversión del pecado. Por fin, la razón animará y justificará el mismo pecado que antes ni siquiera podía contemplar. Es espantoso considerar el poder de la tentación para pervertir el uso de la razón para sus propios fines pecaminosos. Aprendan de su propia experiencia y de la de otros. ¿Qué le ha enseñado su experiencia con la tentación en el pasado? ¿No le enseña que la tentación ha contaminado su conciencia, que ha echado a perder su paz, que ha debilitado su obediencia y le ha escondido el rostro de Dios? Quizás la- tentación ha fallado en persuadirle a ceder ante algún deseo pecaminoso, pero aun así, ¿no ha dejado su sucia huella sobre su alma provocando mucho conflicto? Todos admitimos que es raro que salgamos de una tentación sin ninguna pérdida espiritual. Si así es su experiencia, ¿cómo puede volver a permitir que sea atrapado nuevamente por la tentación? Si usted está pasando por un tiempo libre de tentaciones, tome mucho cuidado de no entrar otra vez en ella o quizás algo peor le sucederá. La meta de Satanás al tentar a los hombres siempre es la misma. En cada tentación su meta final es la de deshonrar a Dios y también arruinar su alma. ¿Se atreverá a tratar a la ligera o a jugar con la tentación, cuando usted conoce cuál es el propósito de ella? ¿Realmente cree lo que la tentación intenta hacer tanto a Dios como a usted? Entonces, la gratitud hacia Dios exige que usted use los medios que Él ha designado para frustrar las metas de Satanás en la tentación. ¿Es necesario tanto esfuerzo? Hemos dado muchas razones del porqué los creyentes deberían esforzarse para evitar la tentación. Debería estar claro que todo esto es nuestro deber cristiano. No obstante, algunas personas todavía levantarán objeciones las cuales pudieran debilitar nuestra determinación para resistir. 1. Primera objeción: Se nos manda a “tener por sumo gozo cuando caigamos en diversas tentaciones” (Stg. 1:2). Entonces ¿Por qué deberíamos hacer un esfuerzo para evitar la tentación? Hay dos respuestas a esta pregunta. a. Santiago no está sugiriendo que nos gocemos de las tentaciones mismas en las cuales llegamos a caer. Tampoco está sugiriendo que haya algo malo en esforzarnos para evitar la tentación. Lo que está diciendo es lo siguiente: Hay ocasiones en la providencia de Dios cuando tenemos que enfrentarnos con la tentación. En estas ocasiones, debemos regocijarnos, no en la tentación misma, sino en el propósito de Dios en permitir la tentación (vea Stg. 1:3-4). b. Como ya hemos anotado en esta serie, la Biblia usa la palabra tentación en dos sentidos. Santiago mismo usa la palabra en dos sentidos diferentes (vea Stg.l:2 y 1:13, la Versión 1960 traduce la palabra como “pruebas” en el versículo dos y como “tentado” en el versículo trece. La Versión Antigua traduce la palabra simplemente como “tentados” y “tentaciones”). En el primer sentido, es Dios quien está usando la tentación como una prueba con un propósito bueno. En el segundo sentido, la palabra trae la idea de “tratar de persuadir hacia el pecado”, y es solamente el diablo quien tienta en esta manera. Nadie puede regocijarse de ser tentado a pecar por el diablo porque le meta de tal tentación siempre será mala. Dios encamina las pruebas para nuestro bien. No obstante, esto puede dar lugar al diablo para tentarnos a pecar. Debemos regocijarnos en la prueba y al mismo tiempo, buscar cómo evitar cualquier tentación a pecar que pudiera surgir de la prueba. 2. Segunda objeción: Jesucristo mismo fue tentado; entonces ¿cómo puede ser malo para nosotros tener una experiencia semejante? Además, Heb.2:1?-18 indica que esta experiencia fue ventajosa porque le ayudó a ser un sacerdote misericordioso. Es cierto que Jesucristo fue tentado, pero es igualmente cierto que no se colocó voluntariamente en el camino de la tentación. Cristo dijo que hacer tal cosa era “tentar al Señor tu Dios” (Mat.4:7). Cristo sufrió la tentación pero no conoció el pecado: Nunca pecó. Cuando el príncipe de este mundo se acercó s. Cristo, “no encontró nada en El”. Es muy diferente el caso de cada uno de nosotros. El diablo sí tiene algo en nosotros: Un aliado en nuestros deseos pecaminosos. Nosotros nunca salimos de la tentación como Cristo lo hizo, puro y sin contaminación. Nos es imposible escapar completamente de la tentación, pero debemos hacer todo lo que podamos para no ser atrapados ni contaminados por ella. 3. Tercera objeción:
Dios ha hecho promesas de que nos guardará en la tentación (vea 1 Cor.10:13, 2 Pe.2:9). Entonces, ¿Por qué deberíamos esforzarnos para no entrar en tentación? Dios nos ha dado promesas preciosas que son para animarnos en nuestra lucha en contra de la tentación. Apelar a ciertas promesas como un pretexto para no pelear contra la tentación es abusar de las promesas de Dios. Note que la promesa de 1 Cor.lO:13 viene después de un claro mandamiento: “El que piensa estar firme, mire que no caiga” (vea vs.12). a. Si somos obstinados o si descuidamos nuestro deber y así entramos en tentación, entonces la promesa no es para nosotros. La promesa es hecha a aquellos que entran en tentación a pesar de todos sus esfuerzos para evitarlo. Esta no es una promesa indiscriminada para aquellos que voluntariamente entran en tentación. En una de las tentaciones que el diablo dirigió al Señor Jesucristo, trató de atraparlo torciendo las Escrituras y omitiendo la frase “en todos tus caminos” (vea Sa1.91:11 comp. con Mat.4:6-7). Esta frase es importante. Jesús no fue engañado porque sabía que la promesa de liberación era para aquellos que andan en los caminos de Dios. También sabía que escuchar al diablo no era uno de los caminos de Dios. Si vamos voluntariamente en el camino de la tentación, estamos dejando los caminos de Dios. Las promesas de Dios son para aquellos que están en sus caminos y no para aquellos que los dejan. b. Un hijo de Dios sabe que la gracia de Dios es suficiente para guardarle de apartarse de Dios. Sabe que un hijo de Dios no puede perecer Jn.10:28). Este conocimiento no le anima para ser descuidado con respecto a la tentación. Un creyente temblará ante el deshonor a Dios, el escándalo al Evangelio y las tinieblas espirituales que llenarán su alma si fuera a caer en pecado. En contraste, cualquiera que evita la tentación simplemente motivada por los ganas de ser libre del infierno está en más peligro de ir al infierno de lo que se da cuenta. c. Entrar en tentación simplemente porque usted considera que no le condenará es igual a “perseverar en pecado para que la gracia crezca” (Rom.6: 1-2). Imagínese al dueño de un barco que acaba de comprar una carga de mercancías preciosas que le costaron mucho. Sería un tonto si voluntariamente permitiera que el barco se estrellara contra las rocas simplemente porque pensaba que él podría nadar a la orilla y ponerse a salvo. Como creyentes, tenemos bendiciones más grandes que cualquier costosa: mercancía. Tenemos consuelo, paz y gozo; podemos llevar gloria a Dios y honor al Evangelio. . Sería la locura más grande para nosotros arriesgar la pérdida de todo esto, simplemente porque creemos que nuestra alma al final será salvada. Cristianismo Historico

domingo, 6 de noviembre de 2011

EL ABORTO El día 1º de noviembre hubo una reunión de bloques políticos en el congreso de la Nación Argentina para tratar el tema del aborto, la posición de la Iglesia Cristiana debe ser clara en esto, aquí algunas reflexiones sobre este tema.- ________________________________________ TUS VALORES DEFINEN TU VIDA ¿Qué son los valores? Los valores son las Prioridades Interiores que se expresan en nuestras Acciones. • Los valores son aquellas cosas que usted le da importancia • Los valores son eso que gana en tu vida. Lo que se hace aún bajo presión. • Los valores son esas cosas que están en el centro de nuestro corazón. Que dice la Biblia sobre este tema. Mateo 6.21 ¿Qué dice Jesús sobre nuestros tesoros o valores en este versículo? A: Jesús dice que todos tenemos valores. B: Jesús dice que nuestro corazón (vida) estará donde están nuestros valores. C: Jesús dice que nuestra vida se convertirá en aquello que valoramos. D: Cuando una persona define sus valores, define sus acciones, define su pasión y define su forma de vida. 1: Nuestros valores tienen el poder de transformar nuestra vida. 2: Nosotros nos volvemos aquello que valoramos. 3: Nuestros valores tienen el poder de transformar la vida de otros. 4: Cuando decidimos como vivir decidimos como afectaremos este mundo. VALORES, DECISIONES, ACCIONES, HABITOS, VIDA: Este punto es el resultado de la suma de todos los anteriores. 1: La elección de los valores para nuestra vida determina nuestras decisiones. 2: De acuerdo a los valores de nuestro corazón tomamos decisiones de vida. 3: Las decisiones determinan a quien servimos o sea que Dios acciona nuestra voluntad. 4: Nuestras acciones diarias generan hábitos en nuestra vida. Nuestros hábitos reflejan nuestros valores. 5: La suma de nuestros hábitos conforma nuestra vida. Mirando hacia atrás podemos ver como la elección de nuestros valores se relaciona con la construcción de nuestra vida. La preocupación del cristiano en el asunto del aborto es triple: por el bebé, por la madre y por la sociedad. El hecho de que la palabra "aborto" no aparezca en la Biblia no significa que Dios guardara silencio sobre el verdadero valor de la vida. La pregunta básica que debe ser respondida es si Dios considera al nonato una persona. Si la respuesta es que no, al feto se le puede extirpar como a un apéndice o un tumor indeseable. Si la respuesta es que sí, entonces debemos de tratar al niño que no ha nacido todavía, con todo el amor y el cuidado que Dios exige de nosotros como cristianos, hacia cualquier persona. Dios consideró a David una persona antes de que naciera, según relata el Salmo 139:13-15: "Porque tú formaste mis entrañas, tú me tejiste en el seno de mi madre. Te alabaré por el maravilloso modo en que me hiciste. ¡Qué admirables son tus obras! Del todo conoces tú mi alma. No se te ocultaban mis huesos cuando secretamente era formado y en el misterio era plasmado". La vida humana comienza con la concepción, pues el salmista David utiliza el pronombre personal yo (en varias formas) en los versículos bíblicos citados. Dios le habla más directamente a Jeremías, demostrando que considera al niño en el útero una persona (Jeremías 1-4,5): "Vino pues, la palabra del Señor a mí, diciendo: antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué." El ser humano en el útero materno es un bebé, (Lucas 1-41,44): "Y aconteció que cuando oyó Isabel la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; e Isabel fue llena del Espíritu Santo, y exclamó con gran voz diciendo: ¿Quién soy yo, para que venga a visitarme la madre de mi Señor? Tan pronto como la voz de tu salutación llegó mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre." Lo mismo se afirma de Juan El Bautista (Lucas 1-15): "...y será lleno del Espíritu Santo, aún desde el vientre de su madre". Dios es el autor y dueño de la vida: "El Señor da la muerte y la vida" (1 Samuel 2:6). Y Pablo escribe en Gálatas 1:15: "Pero Dios me escogió desde el vientre de mi madre, y por su mucho amor me llamó". En estos pasajes Dios se refiere a los nonatos, a uno lo consagró, a otro le señaló para servirle y al tercero lo llenó de su Espíritu Santo. No puede caber duda alguna en estos ejemplos de que el nonato es una persona. Para que no pueda existir reserva alguna de que éstos pudieran ser casos especiales, tomemos en cuenta a la Persona más singular de todas: Nuestro Salvador Jesucristo. Aun siendo uno en su género, las Escrituras nos dicen que en su naturaleza humana Él habrá de ser igual en todo a nosotros. Hebreos 2:17: "Y para eso tenía que ser hecho igual en todo a sus hermanos, para llegar a ser delante de Dios un sumo sacerdote fiel y compasivo, y para expiar los pecados de su pueblo." ¿Queda duda alguna de que Jesús era una persona antes de nacer? Hasta el momento de su muerte en la cruz, Él vivió humanamente como usted y como yo. Por lo tanto, nosotros también somos personas desde el momento de la concepción. No se pueden hacer excepciones basadas en nuestro tamaño, nuestra apariencia externa o el lugar en el cual residimos. Tenemos un gran valor ante los ojos de Dios y lo debemos tener también ante los ojos de todas las personas. Los versículos de Proverbios 24:11,12 son especialmente significativos, pues perfectamente se pueden aplicar a los niños por nacer, a los que no tienen más defensa que nuestra conciencia cristiana. Dice la Biblia: "Salva a los condenados a muerte; libra del peligro a los que están a punto de morir. Pues aunque afirmes que no lo sabías, Dios, que conoce todos los corazones, conoce el tuyo y sabe que estabas enterado; Él pagará a cada uno según sus obras". Los padres no tienen excusa para considerar el aborto como una fácil y simple solución a sus problemas; aunque no quieran considerar al nonato como a su hijo y se engañen a sí mismos pensando que en un simple producto de la concepción, Dios saldrá en su defensa: "No cambies de lugar los linderos antiguos, ni invadas el terreno de los huérfanos, porque ellos tienen un poderoso libertador que saldrá contra ti en su defensa" (Prov. 23:10). Primero consideremos quién creo la vida: ¿de dónde vienen los nonatos? Génesis 1:1 "En el principio Dios creó el cielo y la tierra." Génesis 1:27 "Dios creó al hombre a su imagen." Génesis 33:5 "Son los hijos que Dios ha dado a tu siervo." Job 10:12 "Me diste vida." Salmos 127:3 "Don del Señor son los hijos." Génesis 25:21 "Rogó Isaac a Dios por su mujer, que era estéril,...y concibió Rebeca." Salmos 127:3 "Don de Dios son los hijos; es merced suya el fruto del vientre." ¿Cómo dice Dios que debemos tratar a los hijos? 2 Reyes 17:16-20: "Traspasaron todos los mandamientos del Señor su Dios...Hicieron pasar por el fuego a sus hijos e hijas, se dieron a la adivinación y augurios, y se entregaron a hacer lo malo a los ojos del Señor, provocando así su ira. Por eso, el Señor se enfureció fuertemente contra Israel y le arrojó de su presencia..." Levítico 20:1-5: "El Señor habló a Moisés, diciendo: Quienquiera que de entre los hijos de Israel, o de los extranjeros que habitan en Israel, ofrezca al fuego un hijo suyo, será castigado con la muerte". Mateo 5:17: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido a abrogarla, sino para cumplirla." Mateo 5:19: "De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos, aunque sea muy pequeño, y lo enseñe así a los hombres, será considerado el más pequeño en el reino de los cielos." Mateo 18:10: "Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeñuelos; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos." Mateo 5:21: "Oísteis que fue dicho a los antiguos, no matarás; y cualquiera que matare será reo de juicio." Mateo 22:36-40: "Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? Jesús dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y más importante mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas." Mateo 25:37-40: "Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te sustentamos o sediento, y te dimos de beber?, y ¿cuándo te vimos forastero, y te recogimos, o desnudo, y te cubrimos?, o ¿cuándo te vimos enfermo, o en la cárcel, y vinimos a ti? Y respondiendo el Rey, les dirá: "De cierto os digo que en cuanto los hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis." Sobre la matanza de los inocentes Proverbios 6:16-17: "El Señor aborrece por completo las manos que derraman sangre inocente". Génesis 9:6: "El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada; porque a imagen de Dios se ha hecho el hombre." Éxodo 20:13: "No matarás." El asesinato es una maldad según Mateo 5:21, Romanos 1:29, 18:21 y Revelaciones 21:8, 22:15. La preocupación de Dios por el nonato: Amós 1:13: "Han cometido tantas maldades que no dejaré de castigarlos; porque para ensanchar sus tierras abrieron en canal a las mujeres embarazadas de la región de Galaad." La ley de Dios dada a Moisés específicamente cubre el tema de la vida y el cuerpo del niño no nacido en el caso de daño accidental, ocasionado por los hombres durante un altercado (Exodo 21:22-24). Deuteronomio 30:19-20: "A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia; amando al Señor tu Dios, atendiendo a su voz, y siguiéndole a él; porque él es vida para ti, y prolongación de tus días; a fin de que habites sobre la tierra que juró Dios a tus padres, Abrahán, Isaac y Jacob, que les había de dar." ¿Y qué dice sobre el alma? Mateo 10:28-31: "Y no temáis a los que matan el cuerpo, más el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno. ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre. Pues aún vuestros cabellos están todos contados. Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos." ¿Es el nonato es parte de nuestro cuerpo para disponer de él según nuestros deseos? Veamos: 1 Corintios 6:19: "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, y el cual tenéis de Dios, y que no os pertenece? Porque habéis sido comprados a precio; glorificad, pues, a Dios con vuestro cuerpo, con vuestro espíritu, los cuales son de Dios." ¿Qué dice Dios sobre los desafortunados que tienen deformidades, o están enfermos, etc.? Romanos 9:20: "¿Quién eres tú, para pedirle cuentas a Dios? Dirá el vaso de barro al que lo hizo: ¿Por qué me has hecho así?" 2 Corintios 12:7-9: "Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera. Respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo." 1 Corintios 10:13: "No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar." Efesios 2:10: "Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas." Efesios 5:20: "Dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de Nuestro Señor Jesucristo." ¿Cómo debemos tratar a las mujeres que se han practicado un aborto? Gálatas 6:1: "Hermanos, si alguno fuera sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, socorrerle con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado." ¿Cómo es que demasiados cristiano ven el aborto, utilizando otra ética diferente en cada situación? Jueces 21:25: "En estos días no había rey en Israel; cada uno hacía lo que bien le parecía." Dios perdona 1 Juan 1:9: "Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad". El cristiano debe seguir la ley de Dios no la de los hombres
Romanos 12:2: "No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta". Jose Abraham Ptor. Capellan

lunes, 31 de octubre de 2011

El poder de la tentación


La tentación tiene poder para entenebrecer la mente. Por ejemplo el juicio del hombre es afectado por la influencia de la bebida (Oseas 4: 11). En la misma forma, la tentación también tiene el poder para entorpecer el juicio del hombre. El dios de este siglo ciega las mentes de aquellos que no creen en el Evangelio, para que no vean la gloria de Cristo (2 Corintios. 4:4) En una manera semejante, cada tentación disminuye la claridad del entendimiento y del juicio del hombre. La tentación ejerce este poder en una variedad de maneras, pero solo consideraremos tres de las más comunes:
a.
La tentación puede dominar la imaginación y los pensamientos de tal manera que uno no puede pensar en ninguna otra cosa
.
Cuando un hombre es tentado, hay muchas consideraciones que le traerían alivio, pero la tentación es tan fuerte que domina su mente y su imaginación. Es incapacitado para concentrarse en las cosas que le ayudarían. Es como un hombre que es dominado por un problema. Hay muchas formas para solucionar el problema, pero él está tan preocupado con el problema mismo que queda ciego ante cualquier posible solución.
b.
La tentación puede usar los deseos y las emociones para entorpecer la mente e impedir que piense con claridad
.
Cuando una persona permite que sus deseos o sus emociones controlen su pensamiento, entonces dejará de pensar con claridad. A menudo, la tentación cautivará los deseos y las emociones de tal manera que la persona ya no tiene control completo de su razonamiento. Antes de que entre en la tentación particular, puede ver con claridad que cierto curso de acción está equivocado. Sin embargo, cuando la tentación ha obrado sobre sus deseos y emociones, ya no podrá pensar con claridad. Muy pronto estará pensando en cómo justificar o excusar sus acciones pecaminosas.

c. La tentación provocará los deseos malos del corazón del hombre de tal manera que estos deseos controlarán la mente
.
El deseo pecaminoso es como un fuego, y la tentación es el combustible que lo hace arder y salir fuera de control. Frecuentemente, la razón del hombre le persuadirá a poner un freno sobre sus deseos pecaminosos recordándole de las consecuencias de lo que desea hacer. Si el fuego de la tentación obra sobre el deseo pecaminoso, entonces la razón ya no tendrá el poder para detenerlo. Nadie sabe la violencia y el poder de un deseo pecaminoso hasta que se encuentre con una tentación especialmente adecuada para este deseo. Aún los mejores de los hombres pueden ser sorprendidos y abrumados por el poder de un deseo pecaminoso cuando se encuentran con una tentación idónea. Piense en que tan pronto el temor de Pedro le arrastró para negar a su Señor. ¿Acaso se atreverá a considerarse como fuerte cuando tiene un enemigo tan poderoso?

Veamos ahora el poder de la tentación en una comunidad.

En Apo.3:10, el Señor habla de “la hora de prueba” que ha de venir sobre el mundo entero para probar a los que moran sobre la tierra. Esta “hora de prueba” vino para probar a los descuidados creyentes profesantes de aquel tiempo. Satanás vino como un león para desviarlos de la verdad. Vamos a pensar acerca de tres aspectos de esta clase de prueba:

a. Esta clase de prueba es un juicio de Dios en el cual Dios tiene dos propósitos.
El primero es para castigar al mundo que ha menospreciado su Evangelio
. El segundo es para juzgar a aquellos que falsamente dicen ser creyentes. Esto significa que la prueba tiene un poder especial para cumplir el propósito de Dios. La Biblia habla de personas “que no recibieron el amor a la verdad para ser salvos”, personas que no creyeron a la verdad sino que se complacieron en la injusticia. A fin de castigarlos, “Dios les envía un espíritu de error para que crean la mentira a fin de que sean condenados…” (2 Tes.2:9-12). Dios no ha cambiado. En su santa soberanía todavía envía tales pruebas las cuales nunca son en vano, sino que Dios les da poder para cumplir lo que Él quiere.

b. Esta clase de prueba incluye la tentación de seguir el mal ejemplo de otros creyentes “profesantes” que tienen una reputación de ser piadosos
.
En los tiempos cuando la iniquidad aumenta, las normas generales de la piedad entre el pueblo de Dios disminuyen y se debilitan. Esta declinación empezará con unos pocos creyentes que comiencen a volverse negligentes en sus deberes cristianos, descuidados y mundanos. Estos creyentes se sienten “libres” para seguir sus deseos pecaminosos. Quizás al principio, otros creyentes les condenarán y les redargüirán, pero después de un tiempo se conformarán a su mal ejemplo.
Muy pronto los verdaderamente piadoso serán la minoría y los otros la mayoría. Debemos tomar muy en serio el siguiente principio: “Un poco de levadura, leuda toda la masa” (1 Cor.5:6 y Gál.5:9). ¿Qué se necesita para cambiar completamente el ambiente moral de una iglesia? Sólo se necesita que unos cuantos creyentes de una buena reputación continúen en su declinación espiritual y que la justifiquen ante los demás. Pronto una multitud seguirá su mal ejemplo. Es más fácil seguir a los muchos para hacer mal (Ex.23:2) que mantenernos firmes a favor de la justicia.
El mismo principio es verdad en cuanto a las enseñanzas falsas. ¿Qué se necesita para cambiar la posición doctrinal de una iglesia? Todo lo que se necesita es que unos pocos creyentes de buena reputación promuevan y justifiquen la enseñanza falsa. No pasara mucho sin que la multitud comience a seguirle. Muy pocos creyentes se percatan de cuán fuerte es la tentación para seguir el ejemplo de otros. En cada época los creyentes deberían aprender a NO poner su confianza en los hombres “piadosos”, sino en la Palabra de Dios. Si somos humildes, consideraremos seriamente las opiniones y las prácticas de aquellos que tienen una reputación de ser piadosos. Sin embargo, si sus opiniones y prácticas son contrarias a la Palabra de Dios, no debemos seguir su ejemplo.

c. Esta clase de tentación generalmente incluye fuertes razones para seguir a la multitud hacia el mal
.
En el punto anterior señalamos que hay una fuerte tentación para seguir el ejemplo de personas que tienen una buena reputación. Además, estos líderes del mal pueden dar “buenas razones” para defender sus opiniones y prácticas. ¿Está usted dispuesto a pensar por sí mismo? o ¿Permitirá que otros piensen por usted? Si es así, entonces usted será muy fácilmente desviado por las conclusiones falsas de otros. Por ejemplo, el Nuevo Testamento sin lugar a dudas, muestra una enseñanza muy clara con relación a la libertad que los creyentes tienen en Cristo.
Tristemente, no es difícil para algunos pervertir esta enseñanza. Poco a poco, pero ciertamente, las salvaguardas de la santa ley de Dios son quitadas, y la libertad cristiana es convertida en un pretexto para el pecado. Si los creyentes fueran a ver desde el principio hasta dónde les conducirá esta enseñanza, con horror le volverían la espalda. Pudiera ser que algunos de estos maestros no se percaten al principio de las consecuencias que sus enseñanzas les traerán. Al principio, su desviación pudiera parecer pequeña e insignificante.
Sin darse cuenta, los maestros y sus seguidores se desvían cada vez más de la verdad hasta que cambian la verdad de Dios por una mentira” (Rom. 1:25). Por ejemplo, hoy en día hay un número creciente de cristianos “profesantes” que están dispuestos a minimizar y a aun negar la condenación bíblica de las prácticas homosexuales. Esta es una ilustración moderna de esta advertencia. Otras ilustraciones de las desviaciones de los tiempos modernos son: métodos y tácticas de evangelismo que no tienen ningún apoyo bíblico; la omisión en la predicación evangelista de la necesidad del arrepentimiento y la sumisión al Señorío de Cristo; la disminución de las normas bíblicas para la membrecía de la Iglesia y el descuido de la disciplina; la omisión o el abierto rechazo de doctrinas tan fundamentales como la predestinación; la depravación humana y la necesidad de una obra especial del Espíritu Santo para convertir a los inconfesos; la falta de una enseñanza clara sobre las evidencias de la regeneración, y las normas bíblicas para el proceso de la santificación y la mortificación del pecado, etc.

Recuerde esto siempre:
Muchas personas son conscientes de sus pecados pero no de sus tentaciones. Muchos están disgustados con los frutos amargos del pecado, pero no toman ninguna precaución para evitar la raíz venenosa de la tentación. Usted nunca caerá repentinamente en el pecado sin primero entrar en la tentación.
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