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sábado, 27 de junio de 2009

Una entrevista con Dios

Soné que tuve
una entrevista con Dios
Contemple la majestad de las montanas
y admiré la maravilla de su creación.
Vi la increíble belleza de un atardecer
y me pregunté cómo sería Dios.
Le quería hacer una pregunta muy importante.
Volví mi rostro hacia Él
pero no lo podía ver
porque Él habita una luz inaccesible.
Así que simplemente clamé diciendo,
¿Por qué hay muerte y sufrimiento?
Me respondió de Su Palabra:
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre,
y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres,
por cuanto todos pecaron.
Luego me dijo:
El alma que pecare, morirá.
Le pregunté ¿qué era el pecado?
Y me dijo:
El pecado es la transgresión de la Ley.
Luego dijo Su Ley con estruendo:
No tendrás dioses ajenos delante de Mí
No te harás imagen alguna.
No tomarás el nombre del SEÑOR tu Dios en vano.
El séptimo día reposarás.
Honra tu padre y a tu madre.
No matarás
No cometerás adulterio.
No robarás.
No darás falso testimonio contra tu prójimo.
No codiciarás.
Y luego vi las palabras de Jesús:
Cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón.
Y las palabras de las Sagradas Escrituras:
¿No sabes que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis:
ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados…
y Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas,
los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos
tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es
la muerte segunda. Apocalipsis 21:8
De repente entendí
que había quebrantado la ley de Dios muchas veces
y que sería condenado al infierno en el Día del Juicio.
No sólo había visto Dios todos mis pecados,
sino que me condenaba mi propio pecado.
Cuando le pregunté a Dios qué debía hacer
me dijo:
No mandé a mi Hijo para condenar…
Luego entendí
que Dios me amaba tanto
que hizo provisión para mi perdón:
Jesús sufrió y murió por mi.
Tomó mi castigo sobre Él:
En esto consiste el amor; no en que nosotros hayamos amado a Dios,
sino en que Él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo
en propiciación por nuestros pecados.
Quebrantamos la Ley de Dios (los 10 Mandamientos)
Y Jesús pagó la totalidad de nuestra multa.
Mas Dios muestra su amor para con nosotros,
en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros."
Luego resucitó de entre los muertos y derrotó la muerte.
De repente desperté de mi sueño
y entendí que tenía que tomar una decisión.
Podía seguir soñando que a Dios no le molestaba el pecado
y terminar en el infierno por la eternidad
me podría arrepentir y aceptar a Cristo Jesús como mi Señor y Salvador
y recibir el regalo de vida eterna que Dios me ofrecía.
Tú tienes la misma opción.
¿Qué harás? ¿Le aceptaras o le Rechazaras?
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”
Juan 3:16

martes, 23 de junio de 2009

Cuando Dios Suspiró

Max Lucado
Hace dos días leí una palabra en la Biblia que se ha instalado en mi corazón desde entonces. Para ser sincero, diré que no sabía bien qué pensar de ella. Es sólo una palabra, y en sí no es complicada.
Cuando tropecé con esta palabra (Dicho sea de paso que eso es exactamente lo que sucedió: yo leía apresuradamente el pasaje cuando esta palabra apareció imprevistamente y me golpeó como un obstáculo en mi carrera), no sabía como tomarla. No tenía un gancho donde colgarla ni un rubro donde catalogarla.
Es una palabra enigmática en un pasaje enigmático. Pero ahora, pasadas cuarenta y ocho horas, le he encontrado ubicación; un lugar que es apropiado. Vaya, ¡qué palabra! No la lea amenos que no le moleste tener que cambiar de idea, porque esta palabrita podría desacomodar un poquito su mobiliario espiritual.

Lea el pasaje conmigo.
Luego salió Jesús de la región de Tiro y se dirigió por Sidón al mar de Galilea y a la región de Decápolis. Allí le llevaron un hombre que era sordo y hablaba con dificultad, y le suplicaron que pusiera la mano sobre él. Jesús se lo llevó a un lado, aparte de la multitud, e introdujo los dedos en las orejas del sordo. Luego escupió y le tocó la lengua. Miró al cielo y, suspirando profundamente, le dijo: “¡Efata!” (Que significa: “¡Ábrete!”). Con esto, se le abrieron los oídos al hombre, se le desató la lengua y comenzó a hablar bien. (Marcos 7:31-35)
Qué pasaje, ¿verdad?
A Jesús se le presente un hombre que es sordo y tiene un impedimento en el habla. Podría ser que tartamudeara. Podría ser que ceceara. Podía ser que, a causa de su sordera, nuca haya aprendido a articular correctamente las palabras.
Jesús, negándose a sacar ventajas particulares de la situación, llevó al hombre aparte. Lo miró a la cara. Sabiendo que sería inútil hablar, le explicó mediante gestos qué estaba por hacer. Escupió y tocó la lengua del hombre explicándole qué, fuere, lo que entorpecía su habla estaba a punto de ser desalojado. Tocó sus oídos. Por primera vez estos estaban apunto de oír.
Pero antes de que el hombre haya dicho una palabra o haya oído un sonido, Jesús hizo algo que yo nunca hubiera imaginado.
Suspiró.
Lo que yo podría haber previsto sería un aplauso o una canción o una oración. También un “¡aleluya!” o una breve enseñanza podrían haber sido oportunos. Pero el Hijo de Dios no hizo ninguna de estas cosas. En lugar de eso hizo una pausa, alzó la vista al cielo, y suspiró. De las profundidades de su ser fluyó un torrente de emoción que decían más que las palabras.
SUSPIRO. Esa palabra me pareció fuera de lugar.
Nunca me había imaginado a Dios como capaz de suspirar. Yo podía figurarme a Dios como un ser que imparte órdenes. Podía figurarme a Dios como un ser que llora. Podía figurarme a Dios llamando a los muertos ordenándolas que salgan de la tumba, o creando el universo con una palabra, pero… ¿Dios suspirando?
Tal vez esta frase capturó mi atención porque yo cumplo con mi cuota diaria de suspiros.

Sin duda usted ha cumplido con su cuota de suspiros.
Si tiene hijos adolescentes, probablemente ha suspirado. Si ha tratado de resistir una tentación, probablemente ha suspirado. Si han puesto en tela de juicio sus motivos o si han rechazado sus mejores demostraciones de amor, se vio en la necesidad de tomar una profunda bocanada de aire y dejar escapar un doliente suspiro.
Soy consciente de que existe un suspiro de alivio, un suspiro de ansiosa espera, y también un suspiro de gozo. Pero ninguno de esos es el suspiro presentado en Marcos 7.
El suspiro en cuestión es una combinación híbrida de frustración y tristeza.
Se ubica en un punto entre un arranque de enojo y un estallido de llanto.
El Apóstol Pablo habló de esta clase de suspiro. Dos veces declaró que los cristianos suspiramos mientras estamos en la tierra anhelando el cielo. La creación lanza suspiros como si estuviera de parto.

Aun el Espíritu suspira interpretando nuestras oraciones. (2 Corintios 5: 2-4) (Romanos 8:22-27)
Todos estos suspiros provienen de la misma angustia: El reconocimiento de un dolor que no esperábamos o de una esperanza que se demora.
El hombre no fue creado para estar separado de su creador, por tanto suspira añorando su hogar.

La creación nunca debió ser habitada por el mal, por tanto suspira echando de menos aquel Huerto.
Y las conversaciones con Dios no debían depender de un traductor según el plan original, por tanto el Espíritu gime a favor de nosotros, esperando el día en que los seres humanos vean a Dios cara a cara.
Y cuando Jesús miró a la victima de Satanás a los ojos, la única cosa apropiada para hacer era suspirar. El suspiro significaba: “NUNCA SE PLANEO DE ESTA MANERA”. “Tus oídos no fueron creados para ser sordos, tu lengua no fue creada para tropezar.” El desequilibrio de todo el sistema provocó el lánguido gemido del Maestro.
Así encontré un lugar para esta palabra. Puede parecerle extraño a usted, pero la coloque al lado de la palabra CONSUELO, porque de un modo indirecto, el dolor de Dios es nuestro consuelo.
Y en la agonía de Jesús descansa nuestra esperanza. Si él no hubiera suspirado, si él no hubiera sentido el peso de aquello que no obedecía al propósito original, estaríamos en una condición lamentable. Si él lo hubiera anotado todo en el registro de lo inevitable o se hubiera lavado las manos de todo este hediondo revoltijo, ¿qué esperanza tendríamos?
Pero no hizo eso. Ese santo suspiro nos confirma que Dios todavía gime por su pueblo. Gime anhelando el día en que cesen todos los suspiros, en que se concrete lo que se había propuesto.
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Oraciones que no son

Siempre existe el peligro de que nuestras oraciones las desenfoquemos de Dios y las dirijamos a nosotros

Texto Bíblico base: Lucas 18.11-12
Nuestra primera reacción a esta escena es fácilmente previsible. Sentimos inmediata indignación por la hipocresía del fariseo. ¿Cómo es posible que un hombre —nos preguntamos— sea tan ciego y orgulloso que se haya atrevido a elevar a Dios semejante monumento a la vanidad? Seguros de que nunca hemos elevado a los cielos una oración tan grosera como la del fariseo, desecharlo no demanda de nosotros más que unos instantes de reflexión. Avanzamos en nuestra lectura y nos encontramos con el publicano. El contraste es demasiado abrumador que la conclusión no es más que un trámite. ¿Quién de nosotros no sabe que la del publicano es la postura aceptable delante de Dios?
Un momento. ¡No avance usted tan rápido! Pasó por alto un frase que es profundamente inquietante, el evangelista dice que el líder religioso, poniéndose en pie, «oraba consigo mismo». La Nueva Versión Internacional traduce este versículo así: «El fariseo se puso a orar consigo mismo.»
Olvídese por un instante de lo obviamente egocéntrico que son las frases de este hombre, y medite en esta realidad: hay oraciones que no están dirigidas a Dios, sino a uno mismo. ¿No le hace temblar? Sabiendo que nuestro corazón nos engaña permanentemente, no podemos descartar con facilidad que este sea nuestro caso.
El ejercicio de la oración padece de una característica que la hace propensa a esta debilidad. Cuando oramos, nuestro diálogo con él no contiene Su voz audible que nos corrige y encamina nuestras oraciones hacia cosas más espirituales. Solamente nosotros nos oímos. Por eso debemos prestar atención al susurro del Espíritu que le da testimonio a nuestro espíritu acerca de lo acertado o no de nuestra espiritualidad. No obstante, ¡qué fácil es errar el camino!
Esta cuestión no es de fácil resolución, de modo que hacemos bien al estar en permanente guardia contra este peligro. Permanecer conscientes de que muchas de nuestras oraciones puden estar dirigidas más hacia nosotros mismos que a Dios, ya es un avance importante. Como mínimo, debemos proceder con mucha cautela.
Quisiera agregar dos observaciones más. En primer lugar, hay mucho peligro en el exceso de palabras. El autor de Eclesiastés nos recomienda: «Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios.» (5.1 y 2) Y en segundo lugar, es muy fácil que nuestras oraciones estén enteramente ocupadas con nosotros mismos: mis deseos, mis pedidos, mis necesidades, mis planes, mis confesiones. Cuando usted ve que la palabra «yo» o la palabra «mi» pasa con mucha frecuencia por sus labios, empiece a preocuparse.
Para pensar:
¿Alguna vez se ha dado a la tarea de analizar sus oraciones? ¿Qué tan genuinas son? ¿Cuánta palabrería innecesaria las acompañan? ¿Dónde necesita hacer modificaciones para que no acabe «orando consigo mismo»?
Autor: Christopher Shaw. Producido y editado por Desarrollo Cristiano Internacional para DesarrolloCristiano.com. Copyright ©2003-2009 por Desarrollo Cristiano, todos los derechos reservados.

sábado, 20 de junio de 2009

“¿La salvación se pierde cuando uno peca?”

No creo que no haya cristiano, sincero en su corazón, que no se haya hecho esta pregunta. Trataremos de ser concretos. A la vez que daremos datos bíblicos para que cualquiera pueda profundizar el tema mediante su propio estudio en la Biblia.
En este caso responderemos a la pregunta reflexionando sobre dos aspectos ligados a la misma. Esto es:
1- ¿La salvación se pierde?
2 - ¿que debe hacer el cristiano cuando peca?
1- ¿La salvación se pierde?
Cuando nos acercamos a las páginas de la Biblia con objetividad, encontramos con sorpresa que hay suficientes cantidad de textos bíblicos, ya sea para afirmar que la salvación se pierde, como también, que no se pierde. ¿Es esto un problema? Sólo si tomamos textos aislados. Olvidando así, que la Biblia debe estudiarse como un todo. Ya que toda la Biblia es palabra de Dios.
Lo primero que tenemos que ver entonces es, lo que Dios afirma acerca de la salvación. Lo veremos en este orden:
a) Dios no quiere que nadie se pierda. 2 Pedro 3:9 Es muy importante que usted lea los textos que iremos mencionando.
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
b) Dios no envió a Jesús para condenar sino para salvar a la humanidad. S. Juan 3:17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.
a) Así, el regalo de Dios para los que se arrepienten y creen es la vida eterna.
Lucas 5:32; No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.
S. Juan 3:3; Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios

Romanos 6:23. Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro

La Biblia es muy clara en esto. El deseo del corazón de Dios es que cada ser humano sea salvo. Y esa es la oportunidad que se nos brinda a través de Jesucristo. Dios siempre quiere lo mejor para nosotros.
S. Juan 316; Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Lucas 19:10; Porque el Hijo del Hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido.

Romanos 5:8. Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.
En segundo lugar la Biblia afirma que hemos nacido de nuevo. Dios lo dice, así que nunca dude. Aún así puede meditar en los siguientes textos.
I Pedro 1:3-5; Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
Juan 10:27-29; Ahora está turbada mi alma; ¿y qué diré? ¿Padre, sálvame de esta hora? Mas para esto he llegado a esta hora. Padre, glorifica tu nombre. Entonces vino una voz del cielo: Lo he glorificado, y lo glorificaré otra vez. Y la multitud que estaba allí, y había oído la voz, decía que había sido un trueno. Otros decían: Un ángel le ha hablado.
Romanos 8:38,39 Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
Efesios 1:13 En él también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,

En tercer lugar, aunque usted es salvo, la Biblia nos alerta de que ¡no debemos descuidar nuestra salvación! ¿Qué quiere decir esto? El Nuevo testamento afirma reiteradamente que aunque ya hemos recibido la salvación esta todavía no se ha consumado. Lea I Tes. 5:8-10 Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo. Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él.
note que Pablo por un lado le dice a los creyentes de Tesalónica que se vistan “con la esperanza de salvación cómo yelmo.” Y luego añade que Dios nos ha puesto “…para alcanzar salvación.” Así vemos que la salvación es nuestra en el presente pero debe consumarse en el futuro. Parece contradictorio pero no lo es. De la misma manera, por ejemplo, cuando una persona ha recibido una herencia y está legalmente todo establecido, pero hasta que no se cumplan las condiciones que pueden ser, hechos concretos, fechas etc. no podrá disfrutar plenamente de la misma. Sin embargo mientras espera es el dueño de la herencia. Así con el cristiano y su herencia o salvación.
Relacionado con esta advertencia el escritor de hebreos nos exhorta, casi con desesperación santa a no descuidar nuestra salvación. Lea Hebreos 2:1-3
Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron,

El v. 1 nos advierte del peligro de “deslizarnos” , el v.2 la consecuencia para los que desobedecen deliberadamente y el v.3 dice: “¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande…?”
Así vamos concluyendo, que aunque somos salvos, cada día debemos vivir en una actitud de arrepentimiento. Con el deseo de vivir en santidad. Es importante entender, que es imposible que un cristiano no peque. Aun Pablo expresaba su conflicto con el pecado en su propia naturaleza humana cuando decía “no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago” y pone fin a su lucha interior exclamando “gracias doy a Dios por Jesucristo señor nuestro.” Lea Rom. 7: 15-25.
Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago.
16
Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena.
17
De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí.
18
Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo.
19
Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.
20
Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí.
21
Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí.
22
Porque según el hombre interior, me deleito en la ley de Dios;
23
Pero veo otra ley en mis miembros, que se rebela contra la ley de mi mente, y que me lleva cautivo a la ley del pecado que está en mis miembros.
24
¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?
25
Gracias doy a Dios, por Jesucristo Señor nuestro. Así que, yo mismo con la mente sirvo a la ley de Dios, mas con la carne a la ley del pecado.
El ser cristiano no me libra todavía de mi naturaleza pecadora. Lo que debe quedar claro es que el pecado siempre en la vida del cristiano debe ser una excepción, nunca una forma de vida. La salvación no se pierde cuando pecas a menos que lo hagas deliberadamente y decidas vivir voluntariamente lejos de Dios. En ese caso vale la advertencia “¿cómo escaparemos si descuidamos…?”…el descuidado es el que no le importa la salvación…mientras que el verdadero cristiano siente la necesidad de buscar a Dios en arrepentimiento día a día y de agradarle.
2 - ¿Qué debe hacer el cristiano cuando peca?
Es normal que luego que hemos pecado nos sintamos deprimidos y con un hondo sentimiento de culpa. En realidad esto es bueno. El Espíritu Santo nos muestra su tristeza para que reflexionemos y nos volvamos a Dios en arrepentimiento.
Lo primero que debemos hacer es volver a Dios y pedirle perdón. Debemos hacerlo cuanto antes. Alguien dijo que lo importante no es las veces que te caes sino lo rápido que te levantas. Dios es nuestro padre. No nuestro juez. Es un padre misericordioso. El es paciente y todo amor.
Lo segundo, creerle a su palabra. “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” I Juan 1:9 Una vez que le cuentas a Dios tu falta y le pides ayuda para superar ese hábito o debilidad, quédate tranquilo, recuerde que él es fiel y justo. No vos/usted. Él. Y él a ha decidido amarte y perdonarte siempre. Ah! Y no te preocupes si tienes que ir muchas veces en un día…su amor es eterno. Isaías 1:18
En tercer lugar, echa fuera de tu mente el espíritu de condenación. Dios perdona y olvida. Haga usted lo mismo. El padre celestial te dice: “Yo, yo soy el que borró tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.” Isaías 43:25; Romanos 8:1 ¡Alégrate en el perdón liberador del padre por medio de Jesucristo! Y recuerde la salvación consiste en una decisión voluntaria de amar a Dios por sobre todas las cosas cada día.
“Amados míos, así como mientras estuve con ustedes, solían obedecer fielmente mis instrucciones, ahora que estoy lejos deben procurar mucho más hacer las cosas como corresponde a los salvos, obedeciendo a Dios con gran reverencia, apartándose de cuanto pueda desagradarle.” Fil. 2:12 (LA BIBLIA AL DIA INTERNACIONAL)
Anote estos textos y memoriza alguno de ellos para cuando sientas duda del perdón o te sientas en condenación.

Ef. 1:6,7; para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado,
en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia,
Salmo 85:2; Perdonaste la iniquidad de tu pueblo; Todos los pecados de ellos cubriste. Selah
2 Cor. 5:17; De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
Salmo 103:12; Cuanto está lejos el oriente del occidente, Hizo alejar de nosotros nuestras rebeliones.
1 Juan 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.
2:1; Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo.
Heb. 8:12; Porque seré propicio a sus injusticias, Y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades.
Isaías 1:18; Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana.
43:25 Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados.
55:7; Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar.
Col. 2:13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,
3:13; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.
Mar. 11:25; Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas.
Jer. 33:8; Y los limpiaré de toda su maldad con que pecaron contra mí; y perdonaré todos sus pecados con que contra mí pecaron, y con que contra mí se rebelaron
Sal. 32:1,2. Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada, y cubierto su pecado. Bienaventurado el hombre a quien Jehová no culpa de iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay engaño.

jueves, 18 de junio de 2009

10 Peligros de la evolución teísta

La fórmula ateísta (sin Dios) de la evolución es:
Evolución = materia + factores evolutivos (casualidad y necesidad + mutación + selección + aislamiento + muerte) + periodos de tiempo muy largo.
En la visión de la evolución teísta se añade a Dios:
Evolución teísta = materia + factores evolutivos (casualidad y necesidad + mutación + selección + aislamiento + muerte) + periodos de tiempo muy largos + Dios.
En el sistema de evolución teísta Dios no es el Dios omnipotente de todas las cosas, cuya palabra ha de ser tomada seriamente por todos los hombres, sino que está integrado en la filosofía evolucionista. Esto lleva a los cristianos a diez peligros.
Peligro número 1. Falsa representación de la Naturaleza de Dios.
La Biblia nos revela a Dios como nuestro Padre que está en los Cielos, el cual es absolutamente perfecto (Mateo 5:48), santo (Isaías 6:3), y omnipotente (Jeremías 32:17). El apóstol Juan nos dice que "Dios es amor", "luz", y "vida" (1 Juan 4:16, 1:5, 1:1-2). Cuando Dios crea algo, su Creación es descrita como "buena en gran manera" (Génesis 1:31), y "perfecta" (Deuteronomio 32:4).
La evolución teísta nos lleva a una representación falsa de la Naturaleza de Dios ya que la muerte y el dolor son atribuidos al Creador como principios de la Creación. (El creacionismo progresivo, de igual manera, admite millones de años de muerte y sufrimiento antes del pecado).
Peligro número 2. Dios se convierte en un "Dios de los vacíos".
La Biblia dice que Dios es la causa primera de todas las cosas. " …para nosotros, sin embargo, sólo hay un Dios, el Padre, del cual proceden todas las cosas … y un Señor, Jesucristo, por medio del cual son todas las cosas, y nosotros por medio de Él." (1 Corintios 8:6)
En la evolución teísta el único espacio que se le concede a Dios son aquellas partes de la naturaleza que la evolución, con los medios actuales, no puede explicar. De esta forma Dios es reducido a ser el "Dios de los vacíos". De los vacíos dejados por la "ciencia". Esto lleva al punto de vista de que "Dios, por lo tanto, no es absoluto, sino que Él, en sí mismo, ha evolucionado - Él es evolución ".
Peligro número 3. Negación de las enseñanzas fundamentales de la Biblia.
La Biblia, en todo momento, nos dice que la Biblia es una fuente de conocimiento inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16), siendo el Antiguo Testamento una "rampa" que nos lleva al Nuevo Testamento, así como un carril de aceleración nos incorpora a la autopista (Juan 5:39, recordemos que las Escrituras a las que se refiere Jesucristo en este pasaje son el Antiguo Testamento ya que el nuevo aún no estaba escrito). La historia Bíblica de la creación no debería ser entendida como un mito, una parábola, o una alegoría, sino como una crónica histórica, porque:
• Los hechos biológicos, astronómicos y antropológicos están escritos de forma didáctica [para enseñar].
• En los Diez Mandamientos Dios basa los seis días de trabajo y uno de descanso en el mismo lapso de tiempo que el descrito en la historia de la creación (Éxodo 20:8-11).
• En el Nuevo Testamento Jesús se basa en la creación Bíblica para dar respuestas sobre temas tan importantes como el matrimonio (p. Ej. Mateo 19:4-5).
• En ningún pasaje de la Biblia hay ninguna indicación señalando que la historia de la creación no deba ser entendida como una crónica de lo que realmente ocurrió.
La doctrina de la evolución teísta debilita la forma fundamental de leer la Biblia, que es la forma que Jesús, los profetas y los apóstoles utilizaron para leerla, entenderla y enseñarla. Hechos relatados en la Biblia son reducidos a ser imaginación mítica y el mensaje de que cada palabra de la Biblia y su significado, con certeza, se pierde.
Peligro número 4. Pérdida del camino para encontrar a Dios.
La Biblia describe al hombre como completamente engañado por el pecado después de la caída de Adán (Romanos 7:18-19). Sólo aquellas personas que se dan cuenta de que son pecadoras y de que están perdidas buscarán al Salvador quien "vino a buscar y a salvar lo que se había perdido". (Lucas 19:10)
La evolución no admite ningún pecado en el sentido Bíblico de romper la relación con Dios. El pecado pierde su significado, y eso es exactamente lo contrario de lo que el Espíritu Santo hace - Él declara el pecado como malo. Si el pecado lo vemos simplemente como un factor evolutivo no dañino, entonces hemos perdido la clave para llegar a Dios, que no se resuelve incluyendo a Dios en el escenario de la evolución.
Peligro número 5. La encarnación de Dios se debilita.
La encarnación de Dios a través de Su hijo Jesucristo es una de las enseñanzas básicas de la Biblia. La Biblia dice que "…aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros…"(Juan 1:14),
"Cristo Jesús… hecho semejante a los hombres" (Filipenses 2 :5-7).
La idea de evolución debilita la base de nuestra salvación. El evolucionista Hoimar von Ditfurth habla de la incompatibilidad de la reencarnación de Jesús y el pensamiento evolucionista: "La consideración de la evolución nos fuerza inevitablemente a una revisión crítica… de afirmaciones cristianas. Esto se aplica directamente al concepto Cristiano de la encarnación de Dios."
Peligro número 6. La base Bíblica que es el trabajo de Jesús por nuestra salvación se convierte en mito.
La Biblia enseña que la caída del primer hombre en el pecado fue un hecho real y que esto fue la causa directa de pecado en el mundo: "Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron." (Romanos 5:12).
La evolución teísta no reconoce a Adán como el primer hombre, como tampoco que fue creado directamente de "el polvo de la tierra" por Dios (Génesis 2:7). La mayoría de los que creen en la evolución teísta creen que la historia de la creación es un cuento mítico con significado espiritual. Sin embargo, el pecador Adán y el Salvador Jesús están totalmente relacionados en la Biblia - Romanos 5:16-18. Por lo tanto, lógicamente si convertimos a Adán en mito debilitamos seriamente el fundamento Bíblico del trabajo de Salvación de Jesús.
Peligro número 7. Perdida de Cronología Bíblica.
La Biblia nos da una escala temporal para la historia y esto subraya un entendimiento correcto de la Biblia. Esta escala temporal incluye:
o La escala temporal no puede ser extendida indefinidamente hacia el pasado, ni hacia el futuro. Hay un comienzo bien definido en Génesis 1:1, como también un final en el que el tiempo físico acabará (Mateo 24:14).
o La duración total de la creación fueron seis días (Éxodo 20:11).
o La edad del universo podemos estimarla basándonos en las genealógicas registradas en la Biblia (pero no puede ser calculada exactamente). Y es del orden de varios miles de años, no billones.
o Gálatas 4:4 señala el acontecimiento más importante en la historia del mundo : "Pero cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo", lo que ocurrió hace aproximadamente 2000 años.
o El regreso de Cristo en gloria y poder es el mayor acontecimiento esperado en el futuro.
Aquellos que creen en la evolución teísta (y creación progresiva) menosprecian las medidas temporales dadas por la Biblia, en favor de las escalas temporales evolucionistas que implican billones de años tanto en el pasado como en el futuro (para los cuales no hay ningún fundamento real convincente). Esto puede llevarnos a dos errores:
6. No todas las afirmaciones de la Biblia hemos de tomarlas seriamente.
7. Podemos olvidar que Jesucristo va a volver.
Peligro número 8. Pérdida de conceptos básicos sobre la Creación.
Ciertos conceptos esenciales sobre la creación se enseñan en la Biblia. Estos incluyen:
o Dios creó la materia sin usar ningún material.
o Dios creó primero la Tierra y en el cuarto día la luna, el sistema solar, nuestra galaxia y todos los demás sistemas de estrellas. Este orden de creación entra en conflicto con la idea de "evolución cósmica", como por ejemplo la teoría del "big bang".
La evolución teísta ignora todos los principios sobre la creación Bíblica de este tipo y lo reemplaza con nociones evolucionistas, y por lo tanto contradiciendo y oponiéndose a las omnipotentes obras de Dios en Su creación.
Peligro número 9. Tergiversación de la realidad.
La Biblia lleva el sello de la verdad, y todas sus declaraciones son autorizadas - tanto si versan sobre la fe y la salvación, la vida cotidiana o sobre temas de importancia científica.
Los evolucionistas dejan todo esto a un lado, p. Ej. Richard Dawkins dice: "Casi todo el mundo ha creado su propio mito sobre la creación, y la historia de Génesis es simplemente la que fue adoptada por una tribu de pastores del medio este. Y es tan válida como la creencia de una tribu del oeste africano que dice que el mundo fue creado del excremento de las hormigas”.
Si la evolución es falsa, entonces muchas ciencias han abrazado una idea falsa. En los puntos en los cuales coinciden con la idea de la evolución, esas ciencias tergiversan la realidad. ¡Cuanto más, por tanto, un teólogo que parte de lo que la Biblia dice y abraza la evolución!
Peligro número 10. Olvidar el propósito.
En ningún otro libro histórico encontramos tantas y tan valiosas afirmaciones sobre el propósito de Dios para el hombre como en la Biblia. Por ejemplo:
10. El hombre es el objetivo de Dios en la creación. (Génesis 1 :27-28)
11. El hombre es el objetivo del plan de salvación que Dios ha hecho. (Isaías 53 :5)
12. El hombre es el objetivo de la misión del Hijo de Dios. (1 Juan 4 :9)
13. Nosotros somos el objetivo de la herencia de Dios. (Tito 3 :7)
14. El cielo es nuestro destino. (1 Pedro 1.4)
La idea de propósito es repudiada por los evolucionistas. “Las adaptaciones evolutivas no persiguen un propósito, por lo tanto no pueden ser entendidas como si tuvieran un objetivo. Por lo tanto, una creencia como la evolución teísta, que intenta armonizar propósito con no-propósito, es una contradicción.
CONCLUSIÓN
Las doctrinas de creación y evolución son tan fuertemente divergentes que la reconciliación es totalmente imposible. Los que creen en la evolución teísta intentan integrar las dos doctrinas, sin embargo esa fusión reduce el mensaje de la Biblia a un mensaje insignificante. La conclusión es inevitable: No hay ninguna base en la Biblia para sostener la evolución teísta.
ANOTACIONES
15. Este artículo ha sido adaptado. Pertenece al capítulo 8, "The Consequences of Theistic Evolution" ["Las Consecuencias de la Evolución Teísta"] del libro del Dr. Werner Gitt "Did God use Evolution ?"["¿Utilizó Dios la Evolución?"] Christliche Literatur-Verbreitung e.V., Postfach 11 01 35. 336611, Bielefeld, Alemania.
16. E. Jantsch, Die Selbstorganisation des Universums, Munich (Alemania), 1979, p. 412.
17. Hoimar von Ditfurth, "Wir sind nicht nur von dieser Welt" ["Nosotros no somos solo de este mundo"], Munich (Alemania), 1984 pp. 21-22.
18. Richard Dawkins, “The blind Watchmaker" ["El relojero ciego"], Penguin Books, Londres, 1986, p. 316.
19. H. Penzlin, "Das Teleologie-Problem in der Biologie”, Biologische Rundschau, 25 (1987), S.7-26, p. 19.
¿QUE IMPLICA LA EVOLUCIÓN TEÍSTA ?*
*Esta sección es una adaptación del libro "Did God Use Evolution ?" ["¿Usó Dios la Evolución?"] pp. 13-16, 24.
Las siguientes suposiciones son, en general, aplicables a la idea de la evolución teísta :
o El principio básico, la evolución, se da por supuesto. No se discute, se toma como cierto.
o Se cree que la evolución es un principio universal.
o Desde el punto de vista de las leyes científicas no hay ninguna diferencia entre el origen de la tierra, y la vida y su consecuente desarrollo (el principio de uniformidad).
o La evolución se apoya en procesos que permiten el aumento y mejora en organización desde lo simple a lo complejo, de la no existencia de vida a la existencia de vida, y desde las formas inferiores de vida a las superiores.
o Las fuerzas conductoras de la evolución son la mutación, la selección, el aislamiento y la mezcla.
o Casualidad y necesidad, largos periodos de tiempo, cambios ecológicos, y muerte son factores adicionales indispensables.
o La línea cronológica del proceso de evolución es tan larga que cada uno puede creer en tanto tiempo como quiera.
o El presente es la clave del futuro.
o Hubo una transición suave de la no existencia de vida a la existencia de vida.
o El proceso de evolución seguirá en el futuro lejano.
Además de estas suposiciones, hay tres creencias adicionales que se aplican a la evolución teísta:
30. Dios uso la evolución como herramienta para crear.
31. La Biblia no contiene ideas relevantes o útiles concernientes a la ciencia actual sobre el origen de la vida.
32. Las afirmaciones hechas por los científicos evolucionistas tienen prioridad sobre la Biblia. La Biblia debe ser reinterpretada en aquellos pasajes en los que contradice la visión evolucionista del mundo actual.
PROFESOR WERNER GITT recibió su doctorado summa cum laude, al mismo tiempo que la prestigiosa Medalla Borchers, de la Universidad Técnica de Aachen, Alemania, en 1970. Ahora es Director y Profesor en el Instituto Alemán Federal de Física (Physikalisch-Technische Bundesanstalt). Ha escrito numerosos documentos científicos en el campo de la ciencia de la información, matemáticas numéricas y el control de la ingeniería, así como libros populares, algunos de los cuales han sido traducidos al búlgaro, checo,inglés, finlandés, francés, húngaro, italiano, polonés y ruso.

miércoles, 17 de junio de 2009

La Lengua

Santiago 3:1-12.
“La lengua es una espada de doble filo, puede ser usada para edificar y para destruir…”

Uno siempre de una u otra manera va a decir cosas malas, recuerden que el hombre es de naturaleza pecadora, pero Dios nos limpia. Aun así el pecado nos persigue y muchas veces caemos a través de la lengua, con la lengua podemos herir a las personas o incluso ofender o negar a Dios.

Hay veces que uno por decir algo cambia la vida de una persona, ya que uno maldice a la persona, por ejemplo si decimos a un niño que es tonto todos los días hasta que tiene 15 años, su autoestima estará tan baja y lastimada que se creerá tonto. O sea, sólo por decirle tonto, que puede sonar tan simple, generamos ese impacto. “Cuan grande bosque enciende un fuego pequeño” (v. 5), es como los incendios, si uno deja caer un fósforo en el bosque, el bosque entero podría incendiarse y sería muy difícil de apagar, asimismo con el niño, la palabra tonto, le hará pensar que lo es y cambiar esa idea será tan difícil como apagar un bosque. También uno por decir una pequeña cosa que no era prudente puede generar un gran conflicto, se pueden generar malentendidos y se pueden dañar buenas relaciones como amigos, familia, matrimonio, la iglesia, etc. esos malentendidos también son difíciles de apagar y se encendieron por un fósforo… la lengua. Tenemos que pedirle a Dios que nos ayude a poner a un freno en nuestra boca, y así el cuerpo será controlado, como con los caballos, les ponemos una rienda en la boca y tenemos control sobre él.

A la lengua le podemos dar dos usos, bendecir o maldecir, pero tenemos que darle sólo uno, ¿Cuál crees tú que es? ¡Bendecir, claramente! Ahora pregúntate, ¿qué uso le estas dando a tu lengua? La Biblia nos manda bendecir a todos, incluso a nuestros enemigos, por ejemplo a uno en su entorno lo pueden molestar por diversas razones, y uno los mira feo y se dice por dentro “¡Ya llegaron a molestar, son más tontos, por qué no se largan mejor, desagradables!, etc.”, pero ¡no debes ser así!, como cristianos debemos reflejar el carácter de nuestro Señor Jesús.

En Efesios 4:29 se nos dice que ninguna palabra corrompida debe de salir de nuestra boca, sino que lo que salga sea para edificar. Si queremos que nuestro grupo (célula) crezca, tenemos que dar edificación a los que no conocen a Cristo, ¿Y ustedes creen que podrán traer jóvenes si decimos puras tonterías?, recuerden que somos un farol, somos luz y si decimos algo indecente, todos nos observaran y bajará su disposición a escucharnos por culpa ¡de la lengua!, así que cuiden lo que dicen y cómo lo dicen.

Si quieren controlar la lengua, pídanle a alguien perfecto que los ayude, ¿Quién es ese alguien perfecto? Nadie más que nuestro Señor Jesucristo.

Las iglesias suelen ser atacadas de una manera muy fuerte por pecados de murmuración, debemos impedir que se divulguen chismes o asuntos que pueden dañar la reputación de alguien de nuestra iglesia, debemos pedir a la persona que nos viene a contar algo de alguien más, que por favor hable directamente con la persona de la que habla, para aclarar algún malentendido y que no nos contamine a nosotros con sus palabras e intrigas. Debemos ser corteses pero firmes para evitar que el pecado se extienda y contamine a otros.

Hermanos, no usen la lengua para cosas malas, qué fácil es caer en el pecado. Usen la lengua para edificar, somos cristianos, imitadores de Jesús, y la palabra que salía de Su boca era palabra de Dios y palabra muy edificante y llena de gracia y compasión. ¿No queremos tener también esa palabra en nuestra lengua?

Dios recuerda siempre lo que decimos, así que si han usado la lengua para maldecir, murmurar, negar a Dios u otras cosas, deben pedir perdón a Dios, y El, como es justo que es, los perdonará, y así también sean con los hombres, si maldicen (ya sea insultar, tratar mal, etc.) pidan perdón para no tener líos con los hombres, y si alguien los trata con maldición, de igual manera perdonen y bendíganlo en el nombre de Jesús, así que recuerden todos, debemos bendecir, y no maldecir, que nuestras palabras reflejen semejanza con Jesucristo.

lunes, 15 de junio de 2009

El Indio

Un anciano indio describió una vez sus conflictos interiores:

- Dentro de mí existen dos cachorros. Uno de ellos es cruel y malo, y el otro es bueno y dócil. Los dos están siempre luchando...

Entonces le preguntaron cuál de ellos era el que acabaría ganando.

El sabio indio guardó silencio un instante, y después de haber pensado unos segundos respondió:

- Aquel a quien yo alimente.


Proverbios 4:23
“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida”.

Deuteronomio 4:9
“Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos”.

Isaías 26:3
“Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado”.

AMOR SE ESCRIBE CON P...

Porque para amar se debe poseer PACIENCIA en los momentos en que el mismo amor te pone a prueba.

El verdadero amor se escribe con "P", porque para olvidar un mal recuerdo debe de existir PERDÓN antes que el odio entre a aquellos que se aman.

Amor se escribe con "P"... porque para obtener lo que deseas, debes de PERSEVERAR hasta alcanzar lo que te has propuesto.

El sincero amor se escribe con "P"... porque la PACIENCIA, el PERDÓN y la PERSEVERANCIA son ingredientes necesarios para que un amor perdure.

Porque amor es también.... una PALABRA dicha a tiempo...

Es el PERMITIRSE volver a confiar...

Es PERMANECER en silencio escuchando al otro...

Es esa PASIÓN, que nos llena de estrellitas los ojos al pronunciar el nombre del que amamos...

El amor se escribe con "P"... Porque son esas PEQUEÑAS cosas que nos unen al ser amado día tras día.

1 Corintios 13:13 (Dios habla hoy"

Tres cosas hay que son permanentes: la Fe, la Esperanza y el Amor, pero la más importante de las tres es el Amor.

1 Corintios 13:4-7 (Reina-Valera 1960)

El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad.Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

Gálatas 5:22-23 (Nueva Versión Internacional)

“...El fruto del Espíritu es amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, humildad y dominio de propio. No hay ley que condene estas cosas.”

jueves, 4 de junio de 2009

Necesito un Pastor

Necesito un Pastor, si un Pastor que busque el bien de mi alma aun con palabras duras.

Necesito un Pastor, si un Pastor que siempre sea sincero conmigo aun cuando esta molesto y no me de una sonrisa en publico y una puñalada y en lo oculto.

Necesito un Pastor, si un Pastor que busque ser igual a Jesús y no al predicador de moda.

Necesito un Pastor, si un Pastor que ame a toda su iglesia y que vele por nosotros y no solo por unos cuantos, los preferidos.

Necesito un Pastor, si un Pastor que me corrija, que me llame la atención y no que me ignore.

Necesito un Pastor, si un Pastor que nos lleve por sendas de la Biblia y no por las sendas del humanismo.

Necesito un Pastor, si un Pastor que predique a Cristo sin temor de cómo reaccione su iglesia.

Necesito un Pastor, si un Pastor que me de el ejemplo vivo de una vida limpia e integra.

Necesito un Pastor, si un Pastor en el que pueda ver a Jesús.

Necesito un Pastor, si un Pastor que se interese más por mis problemas que en mi bolsillo.

Necesito un Pastor, si un Pastor donde me pueda apoyar en los momentos difíciles y llorar sabiendo que guardara mis más íntimos secretos.

Necesito un Pastor, si un Pastor.

Ezequiel 34:6-15
Anduvieron perdidas mis ovejas por todos los montes, y en todo
collado alto; y en toda la faz de la tierra fueron esparcidas mis ovejas, y no hubo quien las buscase, ni quien preguntase por ellas.

Por tanto, pastores, oíd palabra de Jehová:
Vivo yo, ha dicho Jehová el Señor, que por cuanto mi rebaño fue para ser robado, y mis ovejas fueron para ser presa de todas las fieras del campo, sin pastor; ni mis pastores buscaron mis ovejas, sino que los pastores se apacentaron a sí mismos, y no apacentaron mis ovejas; por tanto, oh pastores, oíd palabra de Jehová.

Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí, yo estoy contra los pastores; y demandaré mis ovejas de su mano, y les haré dejar de apacentar las ovejas; ni los pastores se apacentarán más a sí mismos, pues yo libraré mis ovejas de sus bocas, y no les serán más por comida.

Porque así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo, yo mismo iré a
buscar mis ovejas, y las reconoceré.

Como reconoce su rebaño el pastor el día que está en medio de sus ovejas esparcidas, así reconoceré mis ovejas, y las libraré de todos los lugares en que fueron esparcidas el día del nublado y de la oscuridad.

Y yo las sacaré de los pueblos, y las juntaré de las tierras; las traeré a su propia tierra, y las apacentaré en los montes de Israel, por las riberas, y en todos los lugares habitados del país.

En buenos pastos las apacentaré, y en los altos montes de Israel estará su aprisco; allí dormirán en buen redil, y en pastos suculentos serán apacentadas sobre los montes de Israel.

Yo apacentaré mis ovejas, y yo les daré aprisco, dice Jehová el Señor.

El Pastor les Guie por sendas de justicia
Colaboración: Carlos Moyano