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jueves, 30 de julio de 2009

Codex Sinaiticus, la Biblia más antigua Online

Gracias al Internet, podemos revisar los textos de la Biblia más antigua del mundo (más de 1600 años).
El Proyecto esta a cargo de la Biblioteca Británica, la cual habilito las 800 paginas del “Codex Sinaiticus”,(creado por cuatro escribas del siglo IV)
Este contiene los libros del Antiguo Testamento y gran parte del Nuevo Testamento, y están escritos sobre lienzos de vellum. Este códice fue encontrado e el Monasterio de santa Catalina, al pie del Monte Sinaí en el año 1844 (Egipto)
“El Codex Sinaiticus es uno de los más grandes tesoros escritos de la humanidad”, Dr Scot McKendrick, encargado de la sección de Manuscritos Occidentales de la Biblioteca Británica
“Este manuscrito de hace mil 600 años abre una ventana al desarrollo de la primera cristiandad y es una evidencia de primera mano de cómo el texto de la Biblia fue transmitido de generación a generación”, destacó el experto.
“Desde un punto de vista crítico, marca el triunfo definitivo de los códices encuadernados frente a los rollos (de papiro), un hito decisivo de cómo la Biblia cristiana era considerada un texto sagrado”, indicó McKendrick.

¿Qué es el Codex Sinaiticus?
Codex Sinaiticus, un manuscrito de la Biblia cristiana escrita en la mitad del siglo IV, contiene la primera copia completa del Nuevo Testamento cristiano. El texto escrito a mano en griego. El Nuevo Testamento aparece en el original idioma vernáculo (koine) y el Antiguo Testamento en la versión, conocida como la Septuaginta, que fue aprobada a principios de los cristianos de habla griega. En el Codex, el texto de la Septuaginta y el Nuevo Testamento ha sido muy anotado por una serie de principios correctores.
La importancia del Codex Sinaiticus para la reconstrucción de la Biblia cristiana del texto original, la historia de la Biblia y la historia del libro de toma de Occidental es inmensa.

Su Importancia
Codex Sinaiticus es uno de los más importantes testigos del texto griego de la Septuaginta (el Antiguo Testamento en la versión que fue aprobada a principios de los cristianos de habla griega) y el Nuevo Testamento cristiano. Ningún otro manuscrito de principios de la Biblia cristiana ha sido tan ampliamente corregido.
Un vistazo a la transcripción mostrará cómo estas correcciones son comunes. Son especialmente frecuentes en la Septuaginta parte. Éstos van en la fecha de los hechos por los escribas en el cuarto de siglo, algunas hechas en el siglo XII. Que van desde la alteración de una sola letra a la inserción de frases completas.
Un objetivo importante del Codex Sinaiticus proyecto consiste en proporcionar una mejor comprensión del texto del Codex y de las correcciones posteriores a la misma. Esto no sólo nos ayuda a comprender mejor este manuscrito, sino que también nos dan información sobre la forma en que los textos de la Biblia han sido copiados, leído y usado.
A mediados del siglo IV era amplia, pero no totalmente de acuerdo en que los libros deben ser considerados con autoridad para las comunidades cristianas. Codex Sinaiticus, una de las dos primeras colecciones de dichos libros, es esencial para la comprensión del contenido y la disposición de la Biblia, así como los usos que haga de la misma.
La Septuaginta griega en el Codex incluye libros que no se encuentra en la Biblia hebrea y considera que en la tradición protestante como apócrifos, tales como 2 Esdras, Tobías, Judit, 1 y 4 Macabeos, Sabiduría y Eclesiástico. Adjunta a la del Nuevo Testamento son la Epístola de Bernabé y "El Pastor" de Hermas.
La idiosincrasia de la secuencia de los libros también es notable: en el Nuevo Testamento la Carta a los Hebreos se coloca después de la Segunda Carta de Pablo a los Tesalonicenses, y los Hechos de los Apóstoles de la Pastoral Católica y Epístolas. El contenido y la disposición de los libros en el Codex Sinaiticus arrojar luz sobre la historia de la construcción de la Biblia cristiana.
La capacidad de colocar estos' libros canónicos "en un único códice en sí influye en la manera cristianos libros sobre su pensamiento, y esto depende directamente de los avances tecnológicos visto en el Codex Sinaiticus. La calidad de su pergamino y la avanzada estructura vinculante que habría sido necesaria para prestar apoyo a más de 730 hojas de formato grande, que el Codex Sinaiticus un destacado ejemplo de la fabricación de libros, también hizo posible el concepto de una "Biblia". La planificación cuidadosa, la escritura y la habilidad necesaria para el control editorial de tan ambicioso proyecto nos ofrecen una valiosa visión cristiana primitiva en la producción de libros.

'Codex Sinaiticus'
El nombre 'Codex Sinaiticus' significa literalmente' Libro del Sinaí ». Refleja dos aspectos importantes del manuscrito: su forma y un lugar muy especial en su historia.
'Codex' significa 'libro'. En el momento del Codex Sinaiticus fue escrito, las obras de la literatura son cada vez más por escrito en las hojas que se pliegan y se unen en un formato que todavía utilizan hasta el día de hoy. Este libro es el formato de manera constante la sustitución del rollo de que el formato era más generalizado en sólo un siglo antes, cuando los textos fueron escritos en un lado de una serie de hojas pegadas a hacer un rollo. Estos rollos eran de piel de animales (como la mayoría de los Rollos del Mar Muerto) o la planta de papiro (comúnmente utilizados para la literatura griega y latina).
Las páginas del Codex Sinaiticus, sin embargo, son de piel animal preparado llamado pergamino. Esta marca de pie como en una importante transición en el libro de la historia. Antes de que podemos ver muchos ejemplos de textos griegos y latinos en rollo de papiro o códice de papiro, pero casi ningún rastro de códices de pergamino. Después, el códice se convierte en pergamino normativo.
Durante su historia - en particular de su historia moderna - las partes del Codex Sinaiticus fueron también conocidas con otros nombres. Las 43 hojas que se encuentran ahora en la Biblioteca Universitaria de Leipzig se publicaron en 1846 como "Codex-Frederico Augustanus' en honor de Frederick Augustus II, Rey de Sajonia, que era el patrón de la erudito bíblico alemán y editor del Codex Sinaiticus, Constantine Tischendorf. Las 347 hojas ahora en La Biblioteca Británica, antes conocido como "Codex Sinaiticus Petropolitanus', ya que se mantuvieron en San Petersburgo entre 1863 y 1933.

Fecha
Codex Sinaiticus es generalmente de fecha para el cuarto siglo, y, a veces, más exactamente a la mitad de ese siglo. Esto se basa en el estudio de la escritura a mano, conocido como palaeographical análisis. Sólo hay otro manuscrito casi completa de la Biblia cristiana - el Codex Vaticanus (conservados en la Biblioteca Vaticana en Roma) - es de la misma fecha. Los únicos manuscritos de las Escrituras cristianas que son sin duda de una fecha anterior a Codex Sinaiticus contienen pequeñas porciones de texto de la Biblia.

Contenido
Ya que hoy sobrevive, el Codex Sinaiticus comprende algo más de 400 grandes hojas de la piel animal preparada, cada uno de los cuales las medidas 380mm de alto por 345mm de ancho. En estas hojas de pergamino está escrito alrededor de la mitad del Antiguo Testamento y Apocrypha (la Septuaginta), el conjunto del Nuevo Testamento, y dos, a principios de los textos cristianos que no se encuentran en las Biblias modernas. La mayor parte de la primera parte del manuscrito (que contiene la mayor parte de los llamados libros de historia, desde el Génesis al 1 º de Crónicas) es ahora desaparecida y se presume que se perdió.
La Septuaginta incluye los libros que muchas denominaciones cristianas protestantes lugar en el Apocrypha. Los presentes en la parte sobreviviente de la Septuaginta en el Codex Sinaiticus son 2 Esdras, Tobías, Judit, 1 y 4 Macabeos, Sabiduría y Eclesiástico.
El número de los libros en el Nuevo Testamento en el Codex Sinaiticus es el mismo que en las Biblias modernas en Occidente, pero el orden es diferente. La Carta a los Hebreos se coloca después de la Segunda Carta de Pablo a los Tesalonicenses, y los Hechos de los Apóstoles de la Pastoral Católica y Epístolas.
Los otros dos son los principios cristianos una Epístola por un desconocido escritor que aleguen ser el apóstol Bernabé, y 'El Pastor', escrita por el segundo a principios del siglo escritor romano, Hermas.

Producción
Codex Sinaiticus fue copiado por más de un escribano. Constantine Tischendorf identificado cuatro en el siglo XIX. Tras la investigación decidió que había tres, pero es posible que un cuarto (diferente de la cuarta Tischendorf escriba) puede ser identificado. Cada uno de los tres indiscutibles escribas tiene una forma de escritura que puede ser identificado con la práctica. Cada uno también tiene un distintivo de ortografía muchos sonidos, sobre todo las vocales que escribas a menudo escribía fonéticamente. Uno de ellos podría haber sido un alto copista.
Para realizar su manuscrito, los escribas tenían que realizar una serie de tareas. Tenían que
1. determinar un formato (hay muy pocos sobrevivientes manuscritos escritos con cuatro columnas de una página);
2. dividir el trabajo entre ellos;
3. preparar el pergamino, incluida la sentencia con un marco para el diseño de columnas y líneas;
4. preparar los manuscritos que se copia;
5. obtener las plumas y tinta juntos;
6. escribir el texto;
7. comprobarlo;
8. reunir todo el código en el orden correcto.

Historia
Codex Sinaiticus es el nombre del Monasterio de Santa Catalina, el monte Sinaí, donde se ha conservado durante muchos siglos. Por lo general, se fecha a mediados del siglo IV. Hojas y fragmentos de este manuscrito fueron tomadas por Constantino Tischendorf en tres ocasiones - en 1844, en 1853 y en 1859 - para que puedan ser publicados. La principal parte de los supervivientes del Codex, que comprende 347 hojas, fue adquirido desde el gobierno soviético en 1933 y ahora está en manos de la British Library. Otras 43 hojas se llevan a cabo en la Biblioteca de la Universidad de Leipzig. Piezas de seis hojas se llevan a cabo en la Biblioteca Nacional de Rusia en San Petersburgo. Doce cuarenta fragmentos de hojas y permanecen en el Monasterio de Santa Catalina, recuperada por los monjes de la pared norte del monasterio, en junio de 1975.
El 9 de marzo de 2005 un Acuerdo de Asociación firmado entre las cuatro instituciones mencionadas anteriormente para la conservación, la fotografía, transcripción y publicación de todos los supervivientes y fragmentos de páginas del Codex Sinaiticus. Se ha avanzado mucho desde ese momento hacia la consecución de estos objetivos. Entre los fines y objetivos del proyecto es una disposición:
Para llevar a cabo investigaciones en la historia del Codex ..., la comisión de un objetivo histórico de la narrativa basada en los resultados de la investigación, que sitúa los documentos en su contexto histórico, escritos por autores de acuerdo a los cuatro miembros, y publicar los resultados de la investigación a través de la página web del proyecto y otros relacionados con la impresión de publicaciones, este tipo de publicaciones a fin de incluir los textos completos de los documentos pertinentes (ya sea como sustitutos transcripciones o digital) siempre que el permiso de los titulares puede ser sujeto a publicar los documentos de esta manera.
La historia reciente del Codex Sinaiticus es ahora objeto de investigación. El resultado histórico de la narrativa se basa en documentos que nunca han sido publicados. Tras su conclusión, tendremos una comprensión más clara que nunca de la historia reciente de este importante manuscrito.
El Monasterio de Santo Sinaí, tras algunas vacilaciones iniciales, se sumó a los otros socios en Londres, Leipzig y San Petersburgo en este Proyecto. Todos los socios están comprometidos con los principios establecidos en el citado acuerdo de 9 de marzo de 2005 y se espera con interés la académica y espiritual de los beneficios de este Proyecto.
Su lugar en Internet se encuentra en el siguiente enlace http://www.codexsinaiticus.org/
La pagina esta en varios idiomas, no el Español, se utilizo el Traductor de Google a partir del ingles.

lunes, 27 de julio de 2009

He aprendido a estar contento

No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Filipenses 4:11-13

Que declaración impresionante, “He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación.”. El apóstol Pablo aprendió a estar contento con todo tipo de situación. De hecho la palabra contento significa estar satisfecho con la situación sin desear cambio o mejora. A ese nivel llegó Pablo en su crecimiento espiritual, y nosotros, ¿estamos lejos o cerca de este nivel? Es necesario recordar que para poder estar siempre gozosos, tenemos que aprender a estar contentos.

Cuando el apóstol dice “he aprendido”, está haciendo énfasis en que estar contento no es un estado automático. No fluye natural y espontáneamente de nuestro interior y de las circunstancias en las que nos encontramos.

* ¿Cuántos de nosotros estamos contentos?
* ¿Con qué frecuencia estamos contentos?
* ¿Cómo se determina si estamos o no contentos?

La realidad es que la mayor parte de la gente no está contenta (incluyendo muchos cristianos). No solo eso, sino que pasan la mayor parte del tiempo lejos de este estado (alegre, satisfecho y confiado). ¿Cómo sabemos que una persona no está contenta? Como dice la Biblia, en Mateo 12:24, “De la abundancia del corazón habla la boca”. La persona que no está contenta siembre o casi siempre se está quejando. Todo lo critica y la crítica es negativa. Nunca o casi nunca está satisfecha con lo que tiene, lo que ve y lo que otras personas hacen. Así como las palabras muestran lo que hay en el interior de la persona, el rostro es como un espejo que refleja su estado de ánimo. Como dice el libro de Proverbios, 15:13, “El corazón alegre hermosea el rostro; Mas por el dolor del corazón el espíritu se abate”. Cuando una persona no está contenta su rostro lo muestra.

Pero, ¿de dónde viene esta insatisfacción? ¿profunda tristeza? ¿ansiedad? ¿angustia? Surge de una manipulación sutil de nuestras circunstancias que consiste fundamentalmente en hacernos creer que lo importante no es lo que tenemos y sí lo que no tenemos. Y que nuestra alegría, felicidad y plenitud llegará cuando tengamos lo que no tenemos. Esta fue la trampa en la que cayó Eva en el jardín del Edén. Eva era perfecta, tenía acceso directo a Jehová su Creador, tenía a Adán el esposo perfecto, tenía la mejor residencia y abundancia material (todo tipo de fruta, vegetal y otros). Eva tuvo las mejores condiciones que cualquier ser humano ha tenido en la historia de la humanidad. Sin embargo, Satanás el padre de toda mentira, la convenció de que no estaba completa, le faltaba algo y por ende no debía estar contenta. ¿A cuántos de nosotros, el enemigo nos ha susurrado lo mismo? Diciéndonos, lo que tienes no es suficiente, puesto que te falta tal o cual cosa y solo ella te permitirá estar contento. Esta estrategia ha sido tan exitosa que el enemigo la ha insertado en la cultura y la promueve todo el tiempo a través de los medios de comunicación e incluso las instituciones educativas.

En cierto sentido, es natural que el no creyente esté triste, puesto que según la Biblia está muerto, en otras palabras, separado de Dios. Cuando experimente la muerte física y sea juzgado por sus obras, terminará apartado de Dios por toda la eternidad. Aunque no lo sepa, tiene razones poderosas para estar triste, amargado e incluso angustiado. Pero, ¿por qué está triste el cristiano? No hay razón alguna para estarlo, el tiene todo lo que necesita para su jornada en esta tierra. El creyente:

* en la conversión, pasó de muerte a vida, del reino de las tinieblas al reino de luz,
* tiene vida eterna, como dijo Jesús, Juan 11:25 “Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”,
* tiene la Palabra de Dios, que es vida y aliento. Ella es lámpara que alumbra cualquier decisión que tenga que tomar, es decir, tiene respuesta a todas sus necesidades, y
* tiene al Espíritu Santo que le consuela en todas sus tristezas y le guía a toda verdad. El Espíritu Santo le guarda y el diablo no lo puede tocar.

Entonces, ¿por qué está triste el cristiano?, sí su cubierta es completa. Sin embargo, es importante señalar que en la vida del creyente hay momentos de tristeza e incluso de profunda tristeza. Sin embargo, el creyente tiene todas las herramientas necesarias para, en un tiempo razonable, salir del estado de tristeza y regresar a su estado natural de alegría y contentamiento. Pero la realidad es otra, la mayor parte de su tiempo lo pasa triste, insatisfecho y angustiado. La razón es simple, se ha conformado a este siglo, sin darse cuenta, está siendo arrastrado por la corriente del mundo y de sus deseos. En otras palabras, al caminar por el mundo, aunque no es del mundo, se le pega el polvo y se contamina.

Alcanzar y mantenerse en un estado donde se “está contento con todo tipo de situación” es un proceso que se inicia buscando la presencia de Dios en oración diariamente, presentando toda situación ante su presencia y solicitando sabiduría y fortaleza para responder como corresponde a un cristiano. La lectura cuidadosa y reflexiva de la Palabra es indispensable para que el cristiano conozca en detalle cómo Dios espera que responda en cada situación y para que aprenda a confiar en la presencia de Dios en su vida a través del Espíritu Santo que habita en él. Además, cada día debe reflexionar sobre sus acciones para identificar aquellas áreas en las que ha mejorado y aquellas en las que continua respondiendo de una manera que no es propia del cristiano. Son precisamente estas últimas las que presenta a Dios en oración para que le de la sabiduría y fortaleza para vencer aquellos hábitos que son propios de la vieja criatura y no de la vida en Cristo. Todo lo que se ha dicho en este párrafo se resume en el versículo 13 “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.

Si el cristiano se compromete con todo su ser en buscar la dirección de Dios y en permitir que el Espíritu Santo le guíe, se irá transformando rápidamente hasta llegar al estado donde pueda decir “he aprendido a contentarme, con cualquiera que sea mi situación”. Esa es nuestra meta, permitamos que Dios nos dirija hasta alcanzarla mientras estamos en esta tierra.
Junio 20, 2009 de lperezco

sábado, 25 de julio de 2009

TU SACO DE PIEDRAS

Tienes uno. Un saco de harpillera. A lo mejor no estás consciente de él. Es posible que no se haya dicho nada al respecto. Quizás no lo recuerdas. Pero se te dio uno. Un saco. Un saco de harpillera áspera y basta.
Te hace falta el saco para cargar las piedras. Rocas, peñascos, guijarros. De todos tamaños. De todas formas. Todas indeseables.
No las solicitaste. No las buscaste. Pero te las dieron.
¿No lo recuerdas?
Algunas fueron rocas de rechazo. Se te entregó una la vez que no pasaste la prueba. No fue por falta de esfuerzo. Sólo el cielo sabe cuánto practicaste. Pensaste que eras lo suficientemente bueno par formar parte del equipo. Pero el entrenador no. El instructor no.
¿Ellos y cuántos más?
No es necesario que vivas mucho tiempo para obtener una colección de piedras. Obtienes una mala nota. Tomas una decisión incorrecta. Armas un lío. Te apodan algunos nombres desagradables. Se burlan de ti. Abusan de ti.
Y las piedras no se detienen con la adolescencia. Esta semana envié una carta a un hombre desempleado que han rechazado en más de cincuenta entrevistas.
Y así es que el saco se pone pesado. Pesado por causa de las piedras. Piedras de rechazo. Piedras que no nos merecemos.
Junto con algunas que sí merecemos Mira hacia el interior del saco de harpillera y verás que no todas las piedras son de rechazos. Existe un segundo tipo de piedra. La del remordimiento.
Remordimiento por la vez que diste rienda suelta a la cólera.
Remordimiento por el día que perdiste el control.
Remordimiento por el momento que perdiste tu orgullo.
Remordimiento por los años que perdiste tus prioridades.
E incluso remordimiento por el momento en que perdiste tu inocencia.
Una piedra tras otra, una piedra de culpa tras otra. Con el tiempo el saco se pone pesado. Nos cansamos. ¿Cómo puedes tener sueños para el futuro cuando necesitas de toda tu energía para llevar el pasado a cuestas?
Con razón algunos se ven desdichados. El saco demora el paso. El saco raspa. Ayuda a explicar la irritación de tantos rostros, tantos pasos arrastrados, tantos hombres caídos y, por encima de todo, tantos actos desesperados.
Te consume la necesidad de hacer lo que sea para conseguir un poco de descanso.
Así que te llevas el saco a la oficina. Determinas trabajar con tanto ahínco que lo olvides. Llegas temprano y te quedas hasta tarde. La gente está impresionada. Pero cuando llega la hora de ir a casa, allí está el saco…esperando que lo lleven afuera.
Cargas el saco hasta una hora feliz en un bar. Un nombre como ese debe dar un cierto alivio. De modo que apoyas el saco en el piso, te sientas en la banqueta y bebes algunos tragos. La música se vuelve fuerte y tu cabeza se pone liviana. Pero entonces llega la hora de partir, miras hacia abajo, y allí está el saco.
Te arrastras hasta una sesión de terapia. Te sientas en el diván con el saco a tus pies y vuelcas todas tus piedras sobre el suelo y llamas a cada una por su nombre. El terapeuta escucha. Simpatiza contigo. Se brindan algunos consejos útiles. Pero cuando el tiempo se acaba, te ves obligado a juntar las rocas y llevarlas contigo.
Te desesperas tanto que decides probar un encuentro de fin de semana. Un poco de excitación. Un abrazo arriesgado. Una noche de pasión robada. Por un momento la carga se aligera. Pero luego se acaba el fin de semana. Se pone el sol del domingo y, aguardándote al pie de la escalera del lunes, se encuentra…lo adivinaste, tu saco de remordimientos y rechazos.
Incluso hay quienes llevan el saco a la iglesia. Quizás la religión ayude, razonamos. Pero en lugar de remover algunas piedras, algún predicador bien intencionado pero mal dirigido puede incrementar la carga. Los mensajeros de Dios a veces lastiman más de lo que ayudan. Y a lo mejor abandonas la iglesia cargando algunas piedras nuevas en tu saco.
¿El resultado? Una persona que se arrastra por la vida, cargada por el pasado. No sé si lo has notado, pero resulta difícil ser considerado cuando cargas un saco de harpillera. Resulta difícil apoyar cuando uno mismo está hambriento de apoyo. Resulta difícil perdonar cuando uno se siente culpable.
Pablo hizo una observación interesante con respecto a la manera en que tratamos a las personas. Lo dijo en relación con el matrimonio, pero el principio se aplica a cualquier relación. ”El que ama a su mujer, a sí mismo se ama”. (Efesios 5:28) Existe una correlación entre lo que sientes con respecto a ti mismo y lo que sientes con respecto a los otros. Si estás en paz contigo, si te amas, te llevarás bien con otros.
Lo inverso también es cierto. Si no te quieres, si estás apenado, avergonzado o enojado, otros lo sabrán. La parte trágica de la historia del saco de harpillera es que tendemos a tirar nuestras piedras a los que amamos.
A no ser que el ciclo se interrumpa.
Lo cual nos conduce a la pregunta:” ¿De qué modo puede una persona obtener alivio?”
Lo cual, a su vez, nos lleva a uno de los versículos más bondadosos de la Biblia:”Venid a mí todos los que estáis trabajaos y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga” (Mateto11:28-30)
Sabías que iba a decir eso. Puedo verte sosteniendo este libro mientras mueves la cabeza. ”Lo he intentado. He leído la Biblia, me he sentado en el banco de la iglesia…pero nunca he recibido alivio”.
Si ese es el caso, ¿me permites una pregunta delicada pero deliberada? ¿Es posible que te hayas acercado a la religión pero no a Dios? ¿Será que asistes a una iglesia, pero nunca viste a Cristo?
“Venid a mí”, dice el versículo.
Es fácil ir al sitio equivocado. Ayer lo hice. Estaba en Pórtland, Maine, para tomar un avión a Boston. Me acerqué al mostrador, registré mi equipaje, conseguí mi boleto y me dirigí a mi puerta de embarque. Pasé seguridad, me senté y esperé a que anunciaran el vuelo. Esperé, esperé y esperé… Finalmente, me acerqué al mostrador para preguntar a la asistente lo que ocurría, ella me miró y me dijo:”Está en la puerta equivocada”.
Pues bien, ¿Qué habría sucedido si hubiese protestado y gemido diciendo: “Bueno, parece que no hay un vuelo a Boston. Al parecer me embarqué”
Me habrías dicho.”No estás embarcado. Sólo estás en la puerta equivocada. Dirígete hacia la correcta y vuelve a intentar”
No es que no hayas intentado… hace años que intentas tratar con tu pasado. Alcohol. Relaciones extramaritales. Adicción al trabajo. Religión.
Jesús dice que Él es la solución para el cansancio del alma.
Ve a Él. Sé sincero con él. Admite que tienes secretos del alma que nunca has enfrentado. Él ya sabe lo que son. Sólo espera que le pidas ayuda. Sólo espera que le entregues tu saco.
Adelante. Te alegrarás de haberlo hecho. (Los que están cerca de ti también se alegrarán…resulta difícil lanzar piedras cuando has dejado tu saco ante la cruz).
Max Lucado.

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TU SACO DE PIEDRAS

Tienes uno. Un saco de harpillera. A lo mejor no estás consciente de él. Es posible que no se haya dicho nada al respecto. Quizás no lo recuerdas. Pero se te dio uno. Un saco. Un saco de harpillera áspera y basta.

Te hace falta el saco para cargar las piedras. Rocas, peñascos, guijarros. De todos tamaños. De todas formas. Todas indeseables.

No las solicitaste. No las buscaste. Pero te las dieron.

¿No lo recuerdas?

Algunas fueron rocas de rechazo. Se te entregó una la vez que no pasaste la prueba. No fue por falta de esfuerzo. Sólo el cielo sabe cuánto practicaste. Pensaste que eras lo suficientemente bueno par formar parte del equipo. Pero el entrenador no. El instructor no.

¿Ellos y cuántos más?

No es necesario que vivas mucho tiempo para obtener una colección de piedras. Obtienes una mala nota. Tomas una decisión incorrecta. Armas un lío. Te apodan algunos nombres desagradables. Se burlan de ti. Abusan de ti.

Y las piedras no se detienen con la adolescencia. Esta semana envié una carta a un hombre desempleado que han rechazado en más de cincuenta entrevistas.

Y así es que el saco se pone pesado. Pesado por causa de las piedras. Piedras de rechazo. Piedras que no nos merecemos.

Junto con algunas que sí merecemos Mira hacia el interior del saco de harpillera y verás que no todas las piedras son de rechazos. Existe un segundo tipo de piedra. La del remordimiento.

Remordimiento por la vez que diste rienda suelta a la cólera.

Remordimiento por el día que perdiste el control.

Remordimiento por el momento que perdiste tu orgullo.

Remordimiento por los años que perdiste tus prioridades.

E incluso remordimiento por el momento en que perdiste tu inocencia.

Una piedra tras otra, una piedra de culpa tras otra. Con el tiempo el saco se pone pesado. Nos cansamos. ¿Cómo puedes tener sueños para el futuro cuando necesitas de toda tu energía para llevar el pasado a cuestas?

Con razón algunos se ven desdichados. El saco demora el paso. El saco raspa. Ayuda a explicar la irritación de tantos rostros, tantos pasos arrastrados, tantos hombres caídos y, por encima de todo, tantos actos desesperados.

Te consume la necesidad de hacer lo que sea para conseguir un poco de descanso.

Así que te llevas el saco a la oficina. Determinas trabajar con tanto ahínco que lo olvides. Llegas temprano y te quedas hasta tarde. La gente está impresionada. Pero cuando llega la hora de ir a casa, allí está el saco…esperando que lo lleven afuera.

Cargas el saco hasta una hora feliz en un bar. Un nombre como ese debe dar un cierto alivio. De modo que apoyas el saco en el piso, te sientas en la banqueta y bebes algunos tragos. La música se vuelve fuerte y tu cabeza se pone liviana. Pero entonces llega la hora de partir, miras hacia abajo, y allí está el saco.

Te arrastras hasta una sesión de terapia. Te sientas en el diván con el saco a tus pies y vuelcas todas tus piedras sobre el suelo y llamas a cada una por su nombre. El terapeuta escucha. Simpatiza contigo. Se brindan algunos consejos útiles. Pero cuando el tiempo se acaba, te ves obligado a juntar las rocas y llevarlas contigo.

Te desesperas tanto que decides probar un encuentro de fin de semana. Un poco de excitación. Un abrazo arriesgado. Una noche de pasión robada. Por un momento la carga se aligera. Pero luego se acaba el fin de semana. Se pone el sol del domingo y, aguardándote al pie de la escalera del lunes, se encuentra…lo adivinaste, tu saco de remordimientos y rechazos.

Incluso hay quienes llevan el saco a la iglesia. Quizás la religión ayude, razonamos. Pero en lugar de remover algunas piedras, algún predicador bien intencionado pero mal dirigido puede incrementar la carga. Los mensajeros de Dios a veces lastiman más de lo que ayudan. Y a lo mejor abandonas la iglesia cargando algunas piedras nuevas en tu saco.

¿El resultado? Una persona que se arrastra por la vida, cargada por el pasado. No sé si lo has notado, pero resulta difícil ser considerado cuando cargas un saco de harpillera. Resulta difícil apoyar cuando uno mismo está hambriento de apoyo. Resulta difícil perdonar cuando uno se siente culpable.

Pablo hizo una observación interesante con respecto a la manera en que tratamos a las personas. Lo dijo en relación con el matrimonio, pero el principio se aplica a cualquier relación. “El que ama a su mujer, a sí mismo se ama”. (Efesios 5:28) Existe una correlación entre lo que sientes con respecto a ti mismo y lo que sientes con respecto a los otros. Si estás en paz contigo, si te amas, te llevarás bien con otros.

Lo inverso también es cierto. Si no te quieres, si estás apenado, avergonzado o enojado, otros lo sabrán. La parte trágica de la historia del saco de harpillera es que tendemos a tirar nuestras piedras a los que amamos.

A no ser que el ciclo se interrumpa.

Lo cual nos conduce a la pregunta:” ¿De qué modo puede una persona obtener alivio?”

Lo cual, a su vez, nos lleva a uno de los versículos más bondadosos de la Biblia:“Venid a mí todos los que estáis trabajaos y cargados, que yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas, porque mi yugo es fácil y ligera mi carga” (Mateto11:28-30)

Sabías que iba a decir eso. Puedo verte sosteniendo este libro mientras mueves la cabeza. ”Lo he intentado. He leído la Biblia, me he sentado en el banco de la iglesia…pero nunca he recibido alivio”.

Si ese es el caso, ¿me permites una pregunta delicada pero deliberada? ¿Es posible que te hayas acercado a la religión pero no a Dios? ¿Será que asistes a una iglesia, pero nunca viste a Cristo?

“Venid a mí”, dice el versículo.

Es fácil ir al sitio equivocado. Ayer lo hice. Estaba en Pórtland, Maine, para tomar un avión a Boston. Me acerqué al mostrador, registré mi equipaje, conseguí mi boleto y me dirigí a mi puerta de embarque. Pasé seguridad, me senté y esperé a que anunciaran el vuelo. Esperé, esperé y esperé… Finalmente, me acerqué al mostrador para preguntar a la asistente lo que ocurría, ella me miró y me dijo:”Está en la puerta equivocada”.

Pues bien, ¿Qué habría sucedido si hubiese protestado y gemido diciendo: “Bueno, parece que no hay un vuelo a Boston. Al parecer me embarqué”

Me habrías dicho.”No estás embarcado. Sólo estás en la puerta equivocada. Dirígete hacia la correcta y vuelve a intentar”

No es que no hayas intentado… hace años que intentas tratar con tu pasado. Alcohol. Relaciones extramaritales. Adicción al trabajo. Religión.

Jesús dice que Él es la solución para el cansancio del alma.

Ve a Él. Sé sincero con él. Admite que tienes secretos del alma que nunca has enfrentado. Él ya sabe lo que son. Sólo espera que le pidas ayuda. Sólo espera que le entregues tu saco.

Adelante. Te alegrarás de haberlo hecho. (Los que están cerca de ti también se alegrarán…resulta difícil lanzar piedras cuando has dejado tu saco ante la cruz).
Max Lucado.
Publicado porcalithos on Julio 24th,2009

viernes, 17 de julio de 2009

El Patriarca Ortodoxo de Etiopía afirma haber visto el Arca de la Alianza

Abuna Paulos, Patriarca copto ortodoxo de Etiopía, ha afirmado en Roma a la agencia de noticias Adnkronos haber visto con sus ojos el Arca de la Alianza y que su estado de conservación es "bueno".
Paulos se encontraba en Italia para tener una reunión con Benedicto XVI y presentar la construcción "Museo del Arca de la Alianza". Este museo es una iniciativa de su patriarcado y la fundación Chrijecllu, que preside el príncipe Makonnen Haile Selassie, nieto del último emperador de Etiopía (el Negus Haile Selassie).

"Pronto el mundo podrá admirar el Arca de la Alianza descrita en la Biblia que contiene las tablas de la ley que Dios entregó a Moisés y que ha sido objeto de búsquedas y estudios por siglos. La Biblia también indica que en ella está la vara de Aaron y una muestra del Maná, alimento que Dios dio a los israelitas mientras estaban en el desierto rumbo a la tierra prometida.

La Biblia dice que el Arca fue construida según las especificaciones que Dios a Moisés y siempre iba delante del pueblo, de los sacerdotes y del ejército de Israel en su peregrinar. También fue llevada en procesión durante siete días alrededor de los muros de Jericó antes de ser derribados.

"El Arca de la Alianza lleva tres mil años en Etiopía y continúa allí, llegó allí por un milagro y permanecerá allí por la gracia de Dios", señaló el Patriarca.

Paulos manifestó que no podía decir donde se encuentra el Arca, pero sí asegurar que la ha visto y que es como está descrita en la Biblia. "No está hecha con la mano del hombre, es algo que Dios bendijo para que sea así. La he visto con un sentimiento de humildad, no con orgullo, sino con ese sentimiento que se tiene cuando se va a la Iglesia, con humildad y sin arrogancia", afirmó el líder religioso.

Según la tradición ortodoxa etíope el Arca de la Alianza fue llevada a Axum por el Emperador Menelik que nació del encuentro entre el rey Salomón y la reina de Saba.

Según la tradición ortodoxa el Arca está custodiada por un sacerdote descendiente directo de los levitas.
Escrito por Entre Cristianos

miércoles, 15 de julio de 2009

EL BESO DE LA MUERTE

Era un caso de vida o muerte, y había que actuar rápido. Si no, el pequeño animal moriría. Así que Paúl La Fonte, francés de treinta y siete años de edad y amante de los animales, procedió a hacer la resucitación boca a boca.
Pero el animal moribundo no era un cariñoso gatito. Era una pequeña cobra recién traída de la India. Había sido pisada por un automóvil al sacarla de la jaula, y por no dejarla morir, Paúl sopló aliento en los pulmones del ofidio.
La cobra revivió, y lo primero que hizo fue clavar sus colmillos en los labios de su salvador. Los diarios de Avignon, Francia, al comentar el caso, concluyeron: «El beso francés entraña peligros, pero el de este hombre fue el más mortal de todos.»
Este no ha sido el único caso de un beso mortal. En los novelones que se publicaban a principios de siglo era común que dos amantes decepcionados se suicidaran mutuamente bebiendo el mismo veneno, tomándolo el uno de la boca del otro.
Hay otros besos que así mismo hieren, estropean, golpean y matan; por ejemplo, los que empinan la botella de licor porque ya ni los grandes vasos los satisfacen, y sorben con avidez trago tras trago. Ese beso que le dan a la botella resulta ser, para muchos de ellos, un beso mortal.
Los pequeños que, por seguir el ejemplo de los grandes, consiguen un cigarrillo de marihuana y se lo pasan el uno al otro, están también causándose la muerte con el beso que dan en la maldita aspirada.
Lo mismo ocurre con los que se inyectan una jeringa hipodérmica. El beso fatal que se dan con la aguja, no con los labios pero sí con las venas, no sólo los deja endrogados, sino que por la transmisión tan frecuente del virus del SIDA también les resulta ser un beso mortal.
El que besa la boca de la mujer ajena está también dando un beso de muerte. El adulterio es la muerte del matrimonio. Podrá parecer dulce en el momento, pero es un beso mortal.
Las ambiciones deshonestas, así como las pasiones desenfrenadas, son fuego y son veneno. Ceder a ellas es ceder a un beso mortal.
¿Cómo podemos evitar ser víctimas de esta clase de beso mortal? Haciendo de Jesucristo, y de sus leyes morales, el patrón de nuestra vida. Es que si Cristo es nuestro Salvador, si Él es nuestro Señor, si Él es quien motiva todas nuestras acciones, nos veremos entonces libres de toda mala consecuencia. Permitamos que Cristo sea el Señor de nuestra vida. Él nos salvará de todo beso mortal.
por el Hermano Pablo

NACISTE ORIGINAL, NO FOTOCOPIA

DIOS TE HIZO…
Dios te hizo diferente, no indiferente.
Dios te hizo extraordinario, no ordinario.
Dios te hizo significante, no insignificante.
Dios te hizo competente, no incompetente.
Dios te hizo compatible, no incompatible.
Dios te hizo activo, no inactivo.
Dios te hizo indispensable, no prescindible.
Dios te hizo perfecto, no defectuoso.
Dios te hizo apto, no inepto.
Dios te hizo distinto, no indistinto.
Dios te hizo adecuado, no inadecuado.
Dios te hizo eficiente, no deficiente.
Dios te hizo superior, no inferior.
Dios te hizo responsable, no irresponsable.
Dios te hizo solvente, no insolvente.
Dios te hizo sensato, no insensato.
Dios te hizo constante, no inconstante.
Dios te hizo perspicaz, no malicioso.
Dios te hizo irresistible, no resistible.
Dios te hizo sensible, no insensible.
Dios te hizo extraordinario, no común.
Dios te hizo decidido, no indeciso.
Dios te hizo original, no una copia.
Tomado del libro:
‘‘Usted nació original, no muera como una copia‘‘
- John L. Mason

lunes, 6 de julio de 2009

¿ESTAMOS CERCA DEL FIN DE LOS TIEMPOS?

En estos días recibimos novedades alarmantes a través de los medios: el dengue que afecta a miles de personas en casi todo nuestro país; la gripe porcina, como una amenaza mundial; los desastres naturales en diversos lugares. Se dice que en esta última década hubo más catástrofes que en los dos últimos siglos. La corrupción es moneda corriente en todos los estratos de la sociedad. La falta de moral y ética casi nos dejan sin capacidad de asombro. El egoísmo es rey. El amor escasea. La familia se desintegra. Crece de manera alarmante el número de niños sin padres. La creación de Dios está siendo arruinada por la ambición sin límites del hombre.


La tierra está en peligro

Nuestra casa, el planeta tierra, está en peligro. Dicen los expertos que el agua potable será el bien más costoso en los años que vienen. La capa de ozono se debilita cada día más. El calentamiento global afecta a todo el planeta. El aire está contaminado en muchos lugares. El clima ha cambiado produciendo sequías en lugares donde abundaba la lluvia e inundaciones en lugares históricamente secos. Aparecen nuevas enfermedades y reaparecen otras que creíamos erradicadas, como la tuberculosis

Somos peregrinos

Nos hará bien recordar que estamos de paso por este mundo, somos peregrinos. Somos ciudadanos del cielo. El Señor nos fue a preparar morada. Jesús predijo con meridiana claridad lo que iba a acontecer en los últimos tiempos.

Nos hará bien leer todo el capitulo de San Mateo 24 en la Nueva Versión Internacional de la Biblia.

1 Jesús salió del templo y, mientras caminaba, se le acercaron sus discípulos y le mostraron los edificios del templo. 2 Pero él les dijo: « ¿Ven todo esto? Les aseguro que no quedará piedra sobre piedra, pues todo será derribado». 3 Más tarde estaba Jesús sentado en el monte de los Olivos, cuando llegaron los discípulos y le preguntaron en privado: « ¿Cuándo sucederá eso, y cuál será la señal de tu venida y del fin del mundo?» .4 «Tengan cuidado de que nadie los engañe —les advirtió Jesús—.5 Vendrán muchos que, usando mi nombre, dirán: "Yo soy el Cristo", y engañarán a muchos. 6 Ustedes oirán de guerras y de rumores de guerras, pero procuren no alarmarse. Es necesario que eso suceda, pero no será todavía el fin. 7 Se levantará nación contra nación, y reino contra reino. Habrá hambres y terremotos por todas partes. 8 Todo esto será apenas el comienzo de los dolores.

9 »Entonces los entregarán a ustedes para que los persigan y los maten, y los odiarán todas las naciones por causa de mi nombre. 10 En aquel tiempo muchos se apartarán de la fe; unos a otros se traicionarán y se odiarán; 11 y surgirá un gran número de falsos profetas que engañarán a muchos 12 Habrá tanta maldad que el amor de muchos se enfriará, 13 pero el que se mantenga firme hasta el fin será salvo. 14 Y este evangelio del reino se predicará en todo el mundo como testimonio a todas las naciones, y entonces vendrá el fin.

15 »Así que cuando vean en el lugar santo "el horrible sacrilegio" de la que habló el profeta Daniel (el que lee, que lo entienda), 16 los que estén en Judea huyan a las montañas. 17 El que esté en la azotea no baje a llevarse nada de su casa. 18 Y el que esté en el campo no regrese para buscar su capa. 19 ¡Qué terrible será en aquellos días para las que estén embarazadas o amamantando! 20 Oren para que su huida no suceda en invierno ni en sábado. 21 Porque habrá una gran tribulación, como no la ha habido desde el principio del mundo hasta ahora, ni la habrá jamás. 22 Si no se acortaran esos días, nadie sobreviviría, pero por causa de los elegidos se acortarán. 23 Entonces, si alguien les dice a ustedes: "¡Miren, aquí está el Cristo!" o "¡Allí está!", no lo crean.
24 Porque surgirán falsos Cristos y falsos profetas que harán grandes señales y milagros para engañar, de ser posible, aun a los elegidos. 25 Fíjense que se lo he dicho a ustedes de antemano.

26 »Por eso, si les dicen: "¡Miren que está en el desierto!", no salgan; o: "¡Miren que está en la casa!", no lo crean. 27 Porque así como el relámpago que sale del oriente se ve hasta en el occidente, así será la venida del Hijo del hombre. 28 Donde esté el cadáver, allí se reunirán los buitres.

29 »Inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, "se oscurecerá el sol y no brillará más la luna; las estrellas caerán del cielo y los cuerpos celestes serán sacudidos".

30 »La señal del Hijo del hombre aparecerá en el cielo, y se angustiarán todas las razas de la tierra. Verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. 31 Y al sonido de la gran trompeta mandará a sus ángeles, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, de un extremo al otro del cielo.

32 »Aprendan de la higuera esta lección: Tan pronto como se ponen tiernas sus ramas y brotan sus hojas, ustedes saben que el verano está cerca. 33 Igualmente, cuando vean todas estas cosas, sepan que el tiempo está cerca, a las puertas. 34 Les aseguro que no pasará esta generación hasta que todas estas cosas sucedan. 35 El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras jamás pasarán.

36 »Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre. 37 La venida del Hijo del hombre será como en tiempos de Noé. 38 Porque en los días antes del diluvio comían, bebían y se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca; 39 y no supieron nada de lo que sucedería hasta que llegó el diluvio y se los llevó a todos. Así será en la venida del Hijo del hombre. 40 Estarán dos hombres en el campo: uno será llevado y el otro será dejado. 41 Dos mujeres estarán moliendo: una será llevada y la otra será dejada.

42 »Por lo tanto, manténganse despiertos, porque no saben qué día vendrá su Señor. 43 Pero entiendan esto: Si un dueño de casa supiera a qué hora de la noche va a llegar el ladrón, se mantendría despierto para no dejarlo forzar la entrada. 44 Por eso también ustedes deben estar preparados, porque el Hijo del hombre vendrá cuando menos lo esperen.

45 »¿Quién es el siervo fiel y prudente a quien su señor ha dejado encargado de los sirvientes para darles la comida a su debido tiempo? 46 Dichoso el siervo cuando su señor, al regresar, lo encuentra cumpliendo con su deber. 47 Les aseguro que lo pondrá a cargo de todos sus bienes. 48 Pero ¿qué tal si ese siervo malo se pone a pensar: "Mi señor se está demorando", 49 y luego comienza a golpear a sus compañeros, y a comer y beber con los borrachos? 50 El día en que el siervo menos lo espere y a la hora menos pensada el señor volverá.51 Lo castigará severamente y le impondrá la condena que reciben los hipócritas. Y habrá llanto y rechinar de dientes».

Es desde esta lectura de la eterna Palabra de Dios en los labios de nuestro bendito Señor y Salvador Jesucristo y la observación de los hechos actuales que surge la pregunta:

¿Estamos en los últimos tiempos? ¿Cuánto falta para la segunda venida del Señor?

2 Pedro 3:8-9 dice: «Más, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día. El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento».

¿Qué significa esto?

Creo que Dios quiere que estemos preparados para la segunda venida de Cristo y que eso no nos paralice en el servicio a Él y a nuestro prójimo. Dios es misericordioso y da tiempo a los no salvos para que se arrepientan.

Mucho de lo dicho por nuestro amado Señor ya se está cumpliendo. No es necesario hacer una exégesis muy profunda para descubrir esta verdad. Ante esta realidad;


¿Cual será nuestra actitud?

Oremos, velemos y estemos a cuenta como si el Señor viniera ahora, y prediquemos, trabajemos, estudiemos, preparémonos para la vida, sirvamos y confiemos como si viniera mañana.