Poodwaddle 2010 Word Clock

miércoles, 27 de junio de 2012

Cómo Ser un Refugio para Tus Hijos

Por John Piper Sobre Crianza de los Hijos Una Parte de la serie Taste & See

Traducción por Natalia Pedrosa Garcia

 Proverbios 14:26 (Biblia de las Américas (1997)

 "En el temor del SEÑOR hay confianza segura, y a los hijos dará refugio”.

 Si papi tiene miedo, ¿dónde se puede amparar un niño? Se supone que los papás están seguros. Se supone que saben qué hacer, cómo resolver los problemas y cómo arreglar las cosas y, lo principal, saben cómo proteger a los niños del dolor. ¿Pero que pasa si un niño ve miedo en el rostro de su papi? ¿Qué pasa si papá tiene tanto miedo como el niño, y no sabe qué hacer? Entonces el niño se siente totalmente angustiado y siente pánico. Siente que el único amparo fuerte, bueno y digno de confianza ya no es seguro.

 Pero si papi tiene confianza, entonces los niños tendrán un refugio. Si papi no se alarma, sino que está calmado y tranquillo, se pueden caer las paredes, y romper las olas, y todas las serpientes pueden silbar, y rugir los leones y soplar el viento, pues todavía habrá un lugar seguro en los brazos de papá. Papi es un refugio, siempre que papi tenga confianza.

 Es por eso que Proverbios 14:26 dice que “a los hijos dará refugio”, si papi tiene “una confianza segura”. La confianza de papi es el refugio de sus hijos. Papás, la batalla para tener confianza no sólo trata de nosotros, sino de la seguridad de nuestros hijos. Se trata de su sensación de seguridad y felicidad. Se trata de que si crecen preocupados o con una fe firme. Hasta que los niños lleguen a conocer a Dios de una manera profunda y personal, nosotros somos la imagen y la representación de Dios en sus vidas. Si estamos confiados y somos dignos de confianza y seguros para ellos, tendrán muchas más probabilidades de dirigirse a Dios como su refugio cuando les azote la tormenta más tarde en la vida.

 ¿Entonces cómo podemos tener una “confianza segura”? Después de todo, también nosotros somos niños pequeños, potes de arcilla, débiles y rotos por la lucha contra la ansiedad y las dudas. ¿Es una solución poner la mejor cara que tenemos y ocultar nuestro yo verdadero? Esto conducirá, en el mejor de los casos, a una úlcera, y en el peor, a una  duplicidad que deshonra a Dios y provocará un rechazo en los adolescentes. Ésa no es la respuesta.

 Proverbios 14:26 ofrece otra respuesta: “En el temor del SEÑOR hay confianza segura, y a los hijos dará refugio”. Esto es muy extraño. Dice que la solución al temor es el temor. La solución a la incertidumbre es el temor. La solución a la duda es el temor.

 ¿Cómo puede ser esto?

 Parte de la respuesta es que el “temor del Señor” significa temer deshonrar al Señor. Lo que a su vez significa temer desconfiar del Señor. Lo que finalmente significa temer tenerle miedo a lo que el Señor te ha prometido que te ayudará a superar. En otras palabras, el temor del Señor es el gran destructor del miedo.

 Si el Señor dice, “No temas, porque yo estoy contigo; no te desalientes, yo te ayudaré” (Isaías 41:10), entonces es un acto temeroso preocuparse por el problema con el que Él dice que te ayudará. Temer ese problema cuando Él dice, “No temas, yo te ayudaré” es un voto de desconfianza en contra de la palabra de Dios, y esto es una gran deshonra para Dios. Y el temor del Señor tiembla ante tal deshonra a Dios.

 Si el Señor dice, “Nunca te fallaré ni te apartaré de mí”, entonces tú puedes decir con confianza, “El Señor es mi Salvador, no tendré miedo; ¿qué puede hacerme el hombre?" (Hebreos 13:5-6) – si el Señor te dice eso, entonces no tener confianza en la presencia y la ayuda prometida del Señor es una forma de orgullo. Coloca nuestra consideración sobre el problema por encima de la de Dios. Por eso leemos las increíbles palabras del Señor en Isaías 51:12, “Yo, yo soy vuestro consolador. ¿Quién eres tú para que tengas temor del hombre, que es mortal, y del hijo de hombre, que es como heno?”

¿Quién eres tú para temer al hombre, cuando Dios ha prometido ayudarte? Así que temer al hombre es orgullo. Y el orgullo es todo lo contrario del temor de Dios.

 Entonces sí, el Proverbio es verdad y una gran ayuda para nosotros. Teman a Dios, papás. Teman a Dios.

Teman deshonrarle.

Teman desconfiar de él.

Teman poner su evaluación del problema por encima de la de Dios. Él dice que puede ayudar. Él es más inteligente. Él es más fuerte. Él es más generoso. Confíen en Él.

Teman no confiar en Él.

 ¿Por qué?

Él trabaja para aquellos que esperan en Él (Isaías 64:4).

Él resolverá el problema.

Él rescatará a la familia.

Él cuidará de los más pequeños.

Él cubrirá sus necesidades. Teman no creer eso. Entonces sus hijos tendrán un refugio. Tendrán a un papi que tiene “una confianza segura” – no en él mismo, sino en las promesas de Dios, delante del cual tiembla si no confía en Él.

 Aprendiendo a temer al Señor por el bien de mis hijos,

 Pastor John 

lunes, 25 de junio de 2012

¿Cuáles cosas comprueban o no la autenticidad de una fe salvadora?

Las Iglesias de hoy están llenas de personas que tienen una fe que no salva. Santiago se refirió a esto como una “fe muerta” – que significa una profesión vacía (Santiago 2:17, 20, 26). Pablo instó a la iglesia de Corinto que se examinaran para verificar si verdaderamente estaban en la fe (2 Corintios 13:5). Así como fue importante en el día de Pablo, es importante que las personas en nuestras iglesias examinen su fe hoy y verificar si no han sido engañados.
 ¿Pero en donde empezamos? ¿Con qué criterio determinaremos la verdad contra la fe vacía? ¿Cuáles son las marcas distinguidas de una fe genuina y salvadora? Sorprendentemente, hay varios estándares o pruebas que no comprueban la autenticidad de la fe de uno modo o del otro. Entonces antes de ver las pruebas que comprueban la fe genuina, veamos algunos de los exámenes populares que ni comprueban ni desaprueban la autenticidad de la fe de alguien.
 Aquí hay una lista de siete condiciones que no comprueban ni desaprueban la autenticidad de una fe salvadora. Uno puede ser un cristiano y tener estas cosas o uno puede no ser cristiano y todavía tenerlas. Mientras no desaprueban o comprueban la fe de uno, es importante conocerlos y entenderlos para que no sea engañado.
 Siete condiciones que no comprueban ni desaprueban una genuina fe salvadora:
 1.     Moralidad Visible
 Hay algunas personas que parecen ser buena gente. Pueden ser religiosos, morales, honestos, y fieles en sus tratos con otros. Pueden parecer ser agradecidos, amorosos, cariñosos y compasivos hacia otras personas. Tienen virtudes visibles y moralidad externa. Los fariseos en los días de Jesús descansaban en su moralidad visible como su confianza y aun algunas de las palabras más duras de Cristo fueron dirigidas a ellos por esta misma razón.
 Muchos que poseen moralidad visible conocen nada del amor sincero de Dios. Las buenas obras que parecen poseer, no conocen nada de servir el verdadero Dios y el vivir para su gloria. Cualquier cosa que una persona hace o no hace no involucra a Dios. Son honestos en sus tratos con otros pero no con Dios. No roban a otros – pero a Dios sí. Son agradecidos y leales con todos – menos con Dios. No hablan de otros con desdén ni reproche – pero sí de Dios. Tienen buenas relaciones con todos – pero no con Dios. Son como el joven rico quien dijo, “Todo esto lo he guardado desde mi juventud”. El enfoque de ellos es en su moralidad visible, pero esa moralidad visible no necesariamente significa salvación. Jesús le dijo a uno de los fariseos que tiene que ser nacido de nuevo (Juan 3:6), no ponerse una externa moralidad. La gente puede cambiar su vida por la reformación pero no por la regeneración – entonces la reformación no es marca de una fe salvadora. 
 2.    Participación religiosa
 Participación religiosa no es necesariamente una prueba de una fe verdadera. De acuerdo con Pablo hay gente que posee una forma de piedad externa pero que han negado su poder. Tienen una forma de religión vacía. Jesús ilustra esto cuando contó la historia de las vírgenes en Mateo 25. Ellas esperaron y esperaron y esperaron la llegada del novio, quien es Cristo. Y aunque esperaron todo ese tiempo, no pudieron entrar cuando él vino. Tenían todo bien menos aceite para sus lámparas. No tenían lo más necesario. El aceite es probablemente emblemático de una nueva vida; la morada del Espíritu Santo. No eran regeneradas. Tenían participación religiosa pero no eran regeneradas. Una persona puede ser visiblemente moral, conocer la verdad, estar involucrado religiosamente, y aun no poseer una genuina fe salvadora.
 3.    Conocimiento intelectual
 Otra condición que puede ser engañosa es el conocimiento intelectual. La gente puede poseer un conocimiento y entendimiento intelectual de la verdad y aun no ser salvo. Mientras que un entendimiento de la verdad es necesario para la salvación, y una moralidad visible es un fruto de la salvación, ninguna de estas condiciones solas se traduce en una verdadera fe salvadora. La gente puede saber todo sobre Dios, todo sobre Jesús, quien Él fue, que Él vino a este mundo, que Él murió en la cruz, que Él fue levantado de los muertos, que Él regresara otra vez, y hasta más detalles sobre la vida de Cristo – y todavía voltear su espalda contra Él.
 Esto es lo que el escritor de Hebreos les advertía en Hebreos 6:4-6. Había mucha gente en la iglesia que conocía todo sobre Dios y entendían las verdades del evangelio. Hasta habían tenido una experiencia con la verdad del evangelio. Ellos habían visto el ministerio del Espíritu Santo en la vida de otros – y aun conociendo todo esto, enfrentaban el gran peligro de voltear contra Cristo, rechazándolo.
 En Hebreos 10 el autor le advertía a esta clase de persona que él estaba pisando la sangre de Cristo por no creer en lo que él conoce ser verdad. ¡Hay mucha gente que conoce las Escrituras pero están en camino al infierno! Un hombre no puede ser salvo sin el conocimiento de la verdad, pero poseer ese entendimiento solamente no salva.
 4.    Ministerio activo
 Es posible tener un ministerio activo y publico, y aun no tener una genuina fe salvadora. Balam era un profeta que al final fue falso (Deuteronomio 23:3-6). Saulo de Tarso (luego conocido como el apóstol Pablo) pensó que estaba sirviendo a Dios matando a cristianos. Judas fue un predicador publico y uno de los doce discípulos de Cristo – pero fue apostata. En Mateo 7:22-23 Jesús dijo, “Muchos me dirán en aquel día: ‘Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?’ Y entonces les declararé: ‘Jamás os conocí; Apartaos de mi, los que practicáis la iniquidad’”. Aquellos de quien Jesús hablaba estuvieron involucrados activamente y públicamente en el ministerio – pero Jesús dijo que nunca los conoció.
 5.    Convicción de pecado
 Hasta la convicción de pecado no es prueba de la salvación. Nuestro mundo esta lleno de personas que se sienten culpables. Muchos hasta se sienten mal por su pecado. Félix tembló por la convicción que sentía cuando el apóstol Pablo predico en su presencia, pero nunca dejo sus ídolos ni se arrepintió (Hechos 24:24-26). El Espíritu Santo trabaja para convencer a los hombres de sus pecados e injusticia, pero muchos no responden con arrepentimiento verdadero. Muchos pueden confesar sus pecados y hasta abandonar los pecados de los cuales se sienten culpables. Ellos dicen, “No me gusta vivir de esta manera. Quiero cambiar.” Ellos arreglan sus caminos pero aun siguen cortos de la genuina fe salvadora. Esa es reformación externa, no regeneración interno. Ningún grado de convicción de pecado es evidencia conclusiva de una fe salvadora. Hasta los demonios son convencidos de sus pecados – por eso tiemblan – pero no son salvos.
 6.     El sentirse seguro
 Sentir que eres salvo no es garantía que sí lo eres. Alguien puede decir, “Pues, yo soy cristiano porque me siento como cristiano. Creo que sí soy”. Pero eso es un razonamiento defectuoso. Si pensar que uno es cristiano es lo que le hace cristiano, entonces nadie puede ser engañado. Y entonces, por definición, no sería posible ser un cristiano engañado, y eso no estaría de acuerdo con el punto de la decepción de Satanás. Él quiere que la gente que no es salva crea que es salva. Satanás ha engañado a millones y millones de personas religiosas en pensar que verdaderamente son salvas aunque no lo son. Ellos pueden decirse a ellos mismos, “Dios no me condenara. Yo me siento bien de mí mismo. Yo tengo seguridad. Estoy bien”. Pero no necesariamente quiere decir eso.
 7.    Un tiempo de decisión
 Muy seguido las personas dicen cosas como estas: “Yo sé que soy cristiano porque me acuerdo cuando firme la cartita”, o “Yo me acuerdo cuando hice la oración”, o “Yo me acuerdo cuando caminé por el pasillo” o “pase al frente en mi iglesia”. Una persona se puede acordar exactamente cuando sucedió y en donde estaban cuando “eso” paso, pero no necesariamente quiere decir algo. Nuestra salvación no es verificada por un momento ya pasado. Mucha gente ha repetido oraciones, pasado al frente en servicios de la iglesia, firmado cartitas, entrado en los cuartos de oración, han sido bautizados, y hasta son parte de una iglesia sin nunca haber experimentado la verdadera fe.
 Estas son siete condiciones o pruebas que no necesariamente comprueban o desaprueban la existencia de una fe salvadora. ¿Entonces cuales son las marcas de una fe genuina? ¿Habrá exámenes fiables en la Palabra de Dios que nos permiten conocer verdaderamente si nuestra fe es real? Afortunadamente, hay como mínimo nueve criterios bíblicos para examinar la autenticidad de una fe salvadora.
 Nueve condiciones que comprueban una fe salvadora genuina:
 1. Amor por Dios
 Primeramente un amor profundo y duradero por Dios es una de las supremas evidencias de una fe salvadora genuina. Esto llega hacia al corazón del problema. Romanos 8:7 dice: “ya que la mente puesta en la carne es enemiga de Dios, porque no se sujeta a la ley de Dios, pues ni siquiera puede hacerlo.” Entonces, si el corazón del hombre está en enemistad con Dios, no hay bases para asumir que es un corazón salvo. Aquellos que verdaderamente son salvos aman a Dios, pero aquellos quienes no son verdaderamente salvos, odian a Dios y su soberanía. Internamente están en rebelión contra Dios y Su plan para sus vidas. Pero la persona regenerada está enfocada en amar al Señor con todo su corazón, alma, mente y fuerzas. Encuentra su delicia en las excelencias infinitas de Dios. Dios es el primer y más alto amor en su alma renovada. Dios se convierte en su más alta felicidad y la fuente de su satisfacción. Él busca de Dios y está sediento por el Dios viviente.
 Por cierto, debemos tener cuidado de poder distinguir la diferencia entre un amor por Dios que busca Su gloria del amor egoísta que solo ve a Dios como su primordial fuente de ganancia y llenura personal. Una verdadera fe salvadora no cree en Cristo para que Cristo lo haga feliz. El corazón que verdaderamente ama a Dios desea agradar a Dios y glorificarle. Jesús enseño que si alguna persona amaba a su padre o madre más que a Cristo, no eran dignos de Él. En Mateo 10:37-39 Jesús dice: “El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí. Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí. El que ha hallado su vida, la perderá; y el que ha perdido su vida por mi causa, la hallará.”

 Entonces la pregunta es: ¿Amas a Dios? ¿Amas su naturaleza? ¿Amas su gloria? ¿Amas Su nombre? ¿Amas Su reino? ¿Amas Su santidad? ¿Amas Su voluntad? ¿Se levanta tu corazón cuando cantas de Sus alabanzas porque lo amas? Un amor supremo por Dios es evidencia de una fe verdadera.
 2. Arrepentimiento de pecado
 Un amor por Dios apropiado necesariamente involucra un odio por el pecado que lo lleva al arrepentimiento. Esto debe ser obvio. ¿Quién no entendería eso? Si verdaderamente amamos a alguien, buscamos sus mejores intereses. Su bienestar es nuestra mayor preocupación. Si un hombre le dice a su esposa, “Te amo pero no tengo el menor interés en lo que te vaya a suceder”, con mucha razón podríamos cuestionar su amor por ella. El amor verdadero busca el mejor bien de su objeto. Si decimos que amamos a Dios, entonces odiaremos todo lo que le ofende a Él. El pecado blasfema a Dios. El pecado maldice a Dios. El pecado busca a destruir el trabajo de Dios y su reino. Entonces cuando alguien dice, “Te amo, pero tolero el pecado”, entonces hay razón de cuestionar la autenticidad de su amor por Dios. Uno no puede amar a Dios sin odiar lo que quiere destruirlo. Amor verdadero por Dios se manifestará en la confesión de pecados y el arrepentimiento. El hombre que ama a Dios se entristece al ver su pecado y quera confesarlo a Dios y abandonarlo.
En examinar nuestra fe debemos preguntar: “¿Tengo una firme convicción hacia la maldición de todo pecado? ¿Aparece el pecado a mí como malo y amargo así como verdaderamente lo es? ¿Crece mi convicción de pecado así como crezco en mi relación con Cristo? ¿Odio el pecado primordialmente porque arruina mi propia alma o porque es una ofensa al Dios quien amo? ¿Me entristece el pecado en sí o me entristecen las consecuencias de mi pecado? ¿Me entristece más mi desdicha o mi pecado? ¿Mis pecados parecen ser muchos, frecuentes e irritantes? ¿Me encuentro entristecido por mi pecado o por el pecado de otros?” Una genuina fe salvadora ama a Dios y odia el pecado que Él odia. Esa actitud resulta en arrepentimiento verdadero.
 3. Humildad genuina
 Fe salvadora se manifiesta en humildad genuina. Jesús dijo bienaventurados los pobres en espíritu, y los que lloran [por su pecado], y los humildes, y los que tienen hambre y sed de justicia (Mateo 5:3-6) – todas son marcas de humildad. En Mateo 18 Jesús dice que “si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos” (Mateo 18:3). Una verdadera fe salvadora viene como un niño – humilde y dependiente. No es un hombre egoísta que es salvo, pero un hombre que se niega a sí mismo, toma su cruz diario y sigue a Cristo (Mateo 16:24).
 En el Antiguo Testamento vemos que el Señor recibe a aquellos que vienen con un espíritu quebrantado y contrito (Salmo 34:18; 51:17; Isaías 57:15; 66:2). Santiago escribió: “Dios resiste a los soberbios pero da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Debemos venir como el hijo prodigo, quebrantado y humilde. Acuerde lo que le dijo a su padre: “Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo” (Lucas 15:21). Aquellos que poseen una fe salvadora genuina no vienen jactándose ante Dios con sus logros religiosos o espirituales en mano. Vienen con manos vacías en humildad genuina.
 4. Devoción a la Gloria de Dios
 Una verdadera fe salvadora se manifiesta en una devoción a la gloria de Dios. Cualquier cosa que hagan los creyentes, sea comer o beber, su deseo es que Dios sea glorificado. Cristianos hacen lo que hacen porque quieren traer gloria a Dios.
 Sin duda cristianos fallan en cada una de estas áreas, pero la dirección de la vida de un cristiano es amar a Dios, odiar el pecado, vivir en humildad y negarse a sí mismos, reconociendo su indignidad y siendo devotos a la gloria de Dios. No es la perfección de la vida de uno pero la dirección de su vida que provee evidencia de regeneración.
 5. Oración constante
 Oración humilde, sumisa y con fe es una marca de una fe verdadera. Clamamos “Abba, Padre” porque el Espíritu nos insta a clamar. Jonathan Edwards una vez predicó un sermón titulado, “Hipócritas son deficientes en el deber de la oración secreta”. Es verdad. Hipócritas pueden orar públicamente, porque eso es lo que hipócritas quieren hacer. Su deseo es impresionar a la gente- pero son deficientes en el deber de la oración secreta. Verdaderos creyentes tienen una vida de oración personal y privada con Dios. Ellos regularmente buscan comunión con Dios por medio de la oración.
 6. Amor desinteresado
 Una característica de una genuina fe salvadora es el amor desinteresado. Santiago escribió, “Si en verdad cumplís la ley real conforme a la Escritura: Amaras a tu prójimo como a ti mismo, bien hacéis” (Santiago 2:8). Juan escribió, “Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él” (1 Juan 3:17)?
 Si usted ama a Dios usted no solo odiara lo que le ofende a Él, pero también amará a los que Él ama. “Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida porque amamos a los hermanos. El que no ama permanece en muerte” (1 Juan 3:14). ¿Por qué es que amamos a Dios y a otros? Porque esta es la respuesta de un creyente al amor que Él tiene para con nosotros. “Nosotros amamos, porque Él nos amó primero” (1 Juan 4:19). Jesús dijo que conoceremos a Sus discípulos por el amor que tenemos el uno al el otro (Juan 13:35).
 7. Apartados del mundo
 Positivamente, creyentes son marcados por el amor por Dios y por otros. Negativamente, el cristiano es caracterizado por la ausencia de amor para el mundo. Verdaderos creyentes no son los que son gobernados por un amor hacia el mundo, pero por su amor y devoción para con Dios y su reino.
 En 1 Corintios 2:12 Pablo escribió que “hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente”. En 1 Juan 2:15 dice: “No améis al mundo ni las cosas que están en el mundo. Si alguno ama al mundo, el amor del Padre no está en él”. Una verdadera fe salvadora lo separa a uno de las cosas del mundo – no perfectamente, porque todos fallamos en estas áreas, pero la dirección en que la vida del creyente va es hacia arriba. Él siente la jalada del cielo en su alma. Cristianos son aquellos quienes Dios a liberado del poder de la oscuridad y a transmitido al reino de Su Hijo. El creyente es marcado por la ausencia de amor o la esclavitud del control satánico sobre el sistema del mundo (Efesios 2:1-3; Colosenses 1:13; Santiago 4:4).
 8. Crecimiento espiritual
 Verdaderos cristianos crecen. Cuando Dios empieza un verdadero trabajo de salvación en una persona, Él la termina y perfecciona. Pablo expresa esta garantía cuando escribió en Filipenses 1:6, “Estando convencido precisamente de esto: que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Cristo Jesús”.
 Si usted es un verdadero cristiano, usted estará creciendo – eso quiere decir que usted será más y más como Cristo. La vida se produce a sí misma. Si usted esta vivo usted va a crecer, no hay otro modo. Usted va a mejorar. El Espíritu le llevará hacia la gloria de un nivel a otra. Entonces examínese. ¿Ve crecimiento espiritual en su vida? ¿Ve la frecuencia del pecado decayendo? ¿Hay un aumento en su patrón de justicia y devoción a Dios?
 9. Obediencia
 Una vida obediente no es una opción para la vida de una creyente. Todos los creyentes verdaderos son llamados a una vida de obediencia. Jesús enseño que cada rama que permanece en Él da fruto (Juan 15:1-8). Pablo escribió que los creyentes “somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas” (Efesios 2:10). Eso se refiere de la obediencia. Nosotros somos salvos a la obediencia de fe (vea 1 Pedro 1:2).
¿Cómo podemos saber si nuestra fe es genuina? Examine su vida en la luz de la Palabra de Dios. ¿Ve estas características en su vida? ¿Tiene un amor por Dios, odio hacia el pecado, humildad, devoción a la gloria de Dios, un patrón de oración personal y privada, amor desinteresado, separación del mundo, la evidencia de crecimiento espiritual y obediencia? Todas estas son evidencia de una verdadera fe que salva.

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jueves, 21 de junio de 2012

¿Puede el Regenerado ser Borrado del Libro de la Vida?

Por John Piper Sobre Perseverancia de los Santos  Una Parte de la serie Taste and See
Traducción por Ana Gutiérrez
                                                                                      Meditación sobre Apocalipsis 3:5

 El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.

 Se acerca el final de año. La culminación de algo nos hace reflexionar acerca de la paciencia. Llegamos a otro año nuevo (a duras penas). ¿Lograremos llegar a otro? Pero aun más importante: ¿Perseveraremos, como dice Jesús, hasta el fin para entonces ser salvos? (Marcos 13:13). La paciencia es una promesa y un regalo precioso. No se consigue sin lucha. Pero nosotros luchamos como vencedores. Quiero alentarlo en este final de año a pelear la buena batalla una vez más, y a estar profundamente seguro de que Dios no borrará su nombre del libro de la vida.

 La preciosa verdad bíblica de que los santos perseverarán en fe hasta el fin y serán salvos enfrenta constante oposición, generación tras generación. No obstante, la verdad perdura, apoyándose firmemente en la fidelidad soberana de Dios para consumar la salvación de sus elegidos. Dios planeó esta salvación en la eternidad, la compró por medio de la muerte de Cristo en la cruz y la aplica mediante el Espíritu Santo.

 Romanos 8:30 dice, “a los que justificó, a éstos también glorificó”. En otras palabras, en el transcurso del evento de justificación por medio de la fe que sucede al comienzo de nuestra vida cristiana y el evento de glorificación en la resurrección de nuestros cuerpos (Filipenses 3:21), nadie será abandonado, ni expulsado y a nadie se pedirá rescate “A los que justificó, a éstos también glorificó” – a todos. Dios guardará y santificará a aquellos a quienes ha justificado y se asegurará de que perseveren en la fe hasta el fin y sean salvos.

 1 Juan 2:19 describe cómo debemos ver a aquellos que aparentemente se apartan de la fe: “Salieron de nosotros, pero no eran de nosotros; porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros; pero salieron para que se manifestase que no todos son de nosotros”. En otras palabras, dejar de perseverar no es una señal de que uno puede ser realmente nacido de nuevo y justificado, para luego perderse. Más bien dejar de perseverar es una señal de que uno nunca realmente fue parte del pueblo regenerado de Dios. Ese es el punto explícito de 1 Juan 2:19.

 Sin embargo, existen citas que han persuadido a algunos a rechazar esta enseñanza. La cita que aquí tengo en cuenta es Apocalipsis 3:5 en la cual el Señor Jesús dice, “El que venciere será vestido de vestiduras blancas; y no borraré su nombre del libro de la vida, y confesaré su nombre delante de mi Padre, y delante de sus ángeles.”

 Algunos dicen que esta es una cita infalible en contra de la doctrina de la perseverancia de los santos. Asumen que cuando Apocalipsis 3:5 dice que Dios no borrará el nombre de una persona del libro de la vida, significa que Él borra a algunos del libro de la vida, y que éstas son personas que fueron justificadas y más tarde condenadas. Pero ¿es ésta asunción correcta?

 La promesa “no borraré su nombre del libro de la vida” no necesariamente significa que algunos nombres son borrados. Esta cita simplemente le dice al que está en el libro y triunfa en la fe: Nunca borraré tu nombre. En otras palabras, ser borrado del libro es una posibilidad temible, la cual no permitiré que suceda. Te mantendré seguro en el libro. Esta es una de las promesas hechas a aquellos que perseveran y triunfan. No dice que aquellos que no triunfan y se apartan de Cristo estuvieron en el libro y luego fueron borrados.

 De hecho, existen dos versículos más en Apocalipsis que parecen enseñar que el tener su nombre escrito en el libro significa que usted definitivamente perseverará y triunfará. Considere Apocalipsis 13:8. “Y la adoraron todos los moradores de la tierra [a la bestia], cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo”. Este versículo da a entender que aquellos quienes tienen su nombre escrito en el libro de la vida del Cordero “desde el principio del mundo” definitivamente no adorarán a la bestia. Es decir, tener nuestro nombre en el libro de la vida desde el principio del mundo parece significar que Dios no permitirá que usted fracase y que le otorgará perseverar en lealtad a Él. Estar en el libro significa que usted no apostatará.

 De igual manera, considere Apocalipsis 17:8, “La bestia que has visto, era, y no es; y está para subir del abismo e ir a perdición; y los moradores de la tierra, aquellos cuyos nombres no están escritos desde la fundación del mundo en el libro de la vida, se asombrarán viendo la bestia que era y no es, y será”. Una vez más, tener nuestro nombre escrito en el libro de la vida desde la fundación del mundo parece asegurar que no nos “asombraremos” ante la bestia. Aquellos que no tengan sus nombres escritos en el libro de la vida desde la fundación del mundo se asombrarán. Si su nombre está escrito en el libro, usted no se asombrará ante la bestia.

 La enseñanza que se muestra aquí es que el tener nuestro nombre escrito en el libro tiene eficacia. Es decir que define nuestras acciones. Tener su nombre escrito en el libro del Cordero desde la fundación del mundo garantiza que usted no adorará o se asombrará ante la bestia. Juan no dice, “Si adoras a la bestia, tu nombre será borrado”. Él dice, “Si tu nombre está escrito, no adorarás a la bestia”.

 Esto concuerda con Apocalipsis 3:5, “El que venciere. . . no borraré su nombre del libro de la vida”. El triunfo que se requieren 3:5 está garantizado en 13:8 y 17:8. Esta no es una contradicción, como cuando Pablo dijo, “ocupaos en vuestra salvación. . . porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer por su buena voluntad” (Filipenses 2:12-13). No es absurdo declarar la siguiente condición: si triunfa, Dios no borrará su nombre (3:5); y luego asegurar: si su nombre está escrito, triunfará (13:8 y 17:8). Los que “están escritos” realmente deben conquistar, y realmente conquistarán. Por un lado se resalta nuestra responsabilidad; por el otro la soberanía de Dios.

 El impacto práctico de esta verdad no es que nos descuidemos en cuanto a la fe, amor y santidad. La vida cristiana requiere de atención (Hebreos 3:12), esfuerzo (Lucas 13:24) y empeño (Hebreos 12:14). Antes bien, el impacto que tiene es que descansamos en la seguridad de que no se nos deja solos en esta “batalla de la fe.” El Dios que le llamó es fiel y lo “confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:8). “Fiel es el que os llama, el cual también lo hará” [su santificación] (1 Tesalonicenses 5:24). Él perfeccionará la buena obra que comenzó (Filipenses 1:6). Somos guardados por el poder de Dios (1 Pedro 1:5). Debemos perseverar, pues sólo aquellos que perseveren serán salvos (Marcos 13:13). Y perseveraremos, porque Dios está trabajando en nosotros para hacernos aptos en toda buena obra para que hagamos su voluntad (Hebreos 13:21). 

John Piper

(Este artículo fue originalmente escrito en el año 1997 y se encuentra publicado en Taste and See.)

martes, 19 de junio de 2012

La Responsabilidad Pastoral por la Decadencia Moral de la Iglesia.

II Ti. Capítulo 3 que dice: “1 También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. 2 Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, 3 sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, 4 traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, 5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita. 6 Porque de éstos son los que se meten en las casas y llevan cautivas a las mujercillas cargadas de pecados, arrastradas por diversas concupiscencias. 7 Estas siempre están aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad. 8 Y de la manera que Janes y Jambres resistieron a Moisés, así también éstos resisten a la verdad; hombres corruptos de entendimiento, réprobos en cuanto a la fe. 9 Mas no irán más adelante; porque su insensatez será manifiesta a todos, como también lo fue la de aquéllos. 10 Pero tú has seguido mi doctrina, conducta, propósito, fe, longanimidad, amor, paciencia, 11 persecuciones, padecimientos, como los que me sobrevinieron en Antioquía, en Iconio, en Listra; persecuciones que he sufrido, y de todas me ha librado el Señor. 12 Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución; 13 más los malos hombres y los engañadores irán de mal en peor, engañando y siendo engañados. 14 Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; 15 y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. 16 Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, 17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra“.

- Introducción
La Iglesia Evangélica en América Latina creció extraordinariamente en el último siglo. El Dr. Jack Shannon dijo en un estudio sobre misiones que de cincuenta mil cristianos se pasó a cincuenta millones durante el siglo XX.  

Este gran crecimiento, que en algunos países eleva a más del 20% la población evangélica, no logró mejorar la situación general y moral de nuestros países. Por el contrario, apreciamos que creció la desocupación, la pobreza, la violencia, la injusticia social, las desigualdades, la droga, la disolución de la familia, la impunidad, y ni hablemos de las violaciones de padres a hijos y hasta lo que llamamos “orgullo gay” lo que hasta hace muy poco era una vergüenza en la sociedad, etc., etc., ya que la lista es interminable…

Es casi de sentido común esperar que, siendo la iglesia “la sal y la luz” de la tierra su crecimiento en gran medida afectaría para bien a la sociedad, sin embargo notamos que el efecto fue al revés, el mundo contaminó a la iglesia. Mt. 5:13-16 que dice: “13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. 14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. 16 Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos“.

Analizaremos y consideraremos las causas por las cuales la Iglesia está en esta en una situación contraria a Mt 5:13-16 que leíamos en el párrafo anterior, afectando su poder para cumplir la Gran Misión de ser sal y luz para la humanidad y particularmente La Responsabilidad del Liderazgo Pastoral.

Analicemos la Primera Carta escrita a Los Corintios y veamos los problemas morales y espirituales que afectan a la iglesia cristiana actualmente.

Cuando analizamos la realidad espiritual y moral de nuestras iglesias descubrimos que, en mayor o menor grado, son afectadas por los mismos problemas que motivaron la primera carta del apóstol Pablo a los Corintios. Esta realidad nos permite apreciar que los problemas que están minando a la iglesia cristiana contemporánea no son nuevos y que las enseñanzas de Pablo siguen siendo muy pertinentes.

1. Divisiones y Conflictos en el Liderazgo1 Co 1:10-13; 3:1-4. Que dice: “10 Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer. 11 Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloe, que hay entre vosotros contiendas. 12 Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo. 13 ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?; 1 De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. 2 Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, 3 porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres? 4 Porque diciendo el uno: Yo ciertamente soy de Pablo; y el otro: Yo soy de Apolos, ¿no sois carnales?“.

A. Algunos líderes comenzaron a formar partido y a dividir a la iglesia indicando que ellos seguían las enseñanzas de tal o cual apóstol o predicador.

B. Esta actitud generaba celos, contiendas y disensiones.

C. Pablo les enseña que el liderazgo mayor de la iglesia no estaba dividido, que entre todos edificaban la iglesia, haciendo un trabajo de complementación, por lo cual sus tareas eran diferentes, pero no su finalidad pues era la unidad y crecimiento de las congregación. I Cor.  3:5-11 que dice: “5 ¿Qué, pues, es Pablo, y qué es Apolos? Servidores por medio de los cuales habéis creído; y eso según lo que a cada uno concedió el Señor. 6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios. 7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento. 8 Y el que planta y el que riega son una misma cosa; aunque cada uno recibirá su recompensa conforme a su labor. 9 Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios. 10 Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire cómo sobreedifica. 11 Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo”.

D. Este es uno de los problemas que afecta a muchas congregaciones: divisiones, en ocasiones violentas, que están afectando la unidad de la iglesia y su testimonio.

2. Inmoralidad Sexual - I Co. 5:1-13; 6:12-18.
I Co. 5:1-13 que dice: “1 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?  3 Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 4 En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 5 el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 6 No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?  7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros. 8 Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad. 9 Os he escrito por carta, que no os juntéis con los fornicarios; 10 no absolutamente con los fornicarios de este mundo, o con los avaros, o con los ladrones, o con los idólatras; pues en tal caso os sería necesario salir del mundo. 11 Más bien os escribí que no os juntéis con ninguno que, llamándose hermano, fuere fornicario, o avaro, o idólatra, o maldiciente, o borracho, o ladrón; con el tal ni aun comáis. 12 Porque ¿qué razón tendría yo para juzgar a los que están fuera? ¿No juzgáis vosotros a los que están dentro? 13 Porque a los que están fuera, Dios juzgará. Quitad, pues, a ese perverso de entre vosotros“.

A. Los corintios no tenían el discernimiento para reconocer la gravedad del pecado que había en su medio, I Co. 5: 1-2 que dice: “1 De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre. 2 Y vosotros estáis envanecidos. ¿No debierais más bien haberos lamentado, para que fuese quitado de en medio de vosotros el que cometió tal acción?“.

B. Pablo tiene que exhortarlos a tratar el pecado sexual con firmeza I Co. 5:3-7 que dice: “3 Ciertamente yo, como ausente en cuerpo, pero presente en espíritu, ya como presente he juzgado al que tal cosa ha hecho. 4 En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, reunidos vosotros y mi espíritu, con el poder de nuestro Señor Jesucristo, 5 el tal sea entregado a Satanás para destrucción de la carne, a fin de que el espíritu sea salvo en el día del Señor Jesús. 6 No es buena vuestra jactancia. ¿No sabéis que un poco de levadura leuda toda la masa?  7 Limpiaos, pues, de la vieja levadura, para que seáis nueva masa, sin levadura como sois; porque nuestra pascua, que es Cristo, ya fue sacrificada por nosotros”.

C. En el cap. 6 les muestra la gravedad de la fornicación, algo que era tan común en Corinto donde se practicaba la prostitución sagrada. I Co. 6:12-18 que dice: “12 Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna. 13 Las viandas para el vientre, y el vientre para las viandas; pero tanto al uno como a las otras destruirá Dios. Pero el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor para el cuerpo. 14 Y Dios, que levantó al Señor, también a nosotros nos levantará con su poder. 15 ¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. 16 ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. 17 Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. 18 Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca“.

D. Lamentablemente el sexo es uno de los problemas que más afecta a la iglesia cristiana. Las relaciones sexuales en la juventud cristiana brasileira, según un estudio realizado, no es porcentualmente mucho más baja que en el mundo. Por otro lado en Perú el 60% de la descalificación pastoral era causado por pecados sexuales. (2005-2006, 17 Pastores)

3. Litigios Legales - I Co. 6:1-11. Que dice: “1 ¿Osa alguno de vosotros, cuando tiene algo contra otro, ir a juicio delante de los injustos, y no delante de los santos? 2 ¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? Y si el mundo ha de ser juzgado por vosotros, ¿sois indignos de juzgar cosas muy pequeñas? 3 ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles? ¿Cuánto más las cosas de esta vida? 4 Si, pues, tenéis juicios sobre cosas de esta vida, ¿ponéis para juzgar a los que son de menor estima en la iglesia? 5 Para avergonzaros lo digo. ¿Pues qué, no hay entre vosotros sabio, ni aun uno, que pueda juzgar entre sus hermanos, 6 sino que el hermano con el hermano pleitea en juicio, y esto ante los incrédulos? 7 Así que, por cierto es ya una falta en vosotros que tengáis pleitos entre vosotros mismos. ¿Por qué no sufrís más bien el agravio? ¿Por qué no sufrís más bien el ser defraudado? 8 Pero vosotros cometéis el agravio, y defraudáis, y esto a los hermanos. 9 ¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, 10 ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. 11 Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios“.

A. Los cristianos de Corinto, pecaban teniendo litigios legales entre ellos, lo que ya era una situación pecaminosa, pero agravaban la situación yendo a los tribunales seculares para resolverlos. Pablo les recrimina por ambas cosas.

B. Hoy  la iglesia está experimentando lo mismo. Pastores que se apropian de propiedades de su misión; líderes que se rebelan contra sus pastores y dividen la iglesia llevándose parte de la membrecía y, en ocasiones parte del mobiliario. Muchos cristianos han sido afectados porque no le pagaron la mercadería o los servicios prestados. En muchos casos fueron a la justicia secular para dirimir problemas que son internos de la iglesia.

4. Problemas MatrimonialesI Co. 7:1-16.  

A. Problemas Sexuales dentro del MatrimonioI Co.7:1-5 que dice: “1 En cuanto a las cosas de que me escribisteis, bueno le sería al hombre no tocar mujer; 2 pero a causa de las fornicaciones, cada uno tenga su propia mujer, y cada una tenga su propio marido. 3 El marido cumpla con la mujer el deber conyugal, y asimismo la mujer con el marido. 4 La mujer no tiene potestad sobre su propio cuerpo, sino el marido; ni tampoco tiene el marido potestad sobre su propio cuerpo, sino la mujer. 5 No os neguéis el uno al otro, a no ser por algún tiempo de mutuo consentimiento, para ocuparos sosegadamente en la oración; y volved a juntaros en uno, para que no os tiente Satanás a causa de vuestra incontinencia“.  De igual manera hay muchos problemas y prejuicios sobre este tema en los matrimonios de pastores y líderes.

B. DivorcioI Co. 7:10-16. Que dice: “10 Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido; 11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer. 12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. 13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. 14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. 15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. 16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?“. Los cristianos casados con inconversos tenían inquietudes sobre la manera de actuar en caso que su cónyuge decidiera abandonarles. Hoy tenemos muchísimos casos de divorcio  entre cristianos incluso de Lideres y Pastores, por lo que tenemos que replantear urgentemente el tema y enseñar sobre la responsabilidad de mantener la unidad matrimonial, mostrando claramente que el divorcio no solo no es la solución, sino que además Dios no lo quiere.

5. Problemas de SujeciónCap. 9 de I a los Corintios.

A. Algunos cuestionaban la autoridad del apóstol Pablo especialmente aquellos que eran autoritarios y que no estaban dispuestos a someterse a las directivas del apóstol Pablo. Por este motivo no solo socavaban su autoridad, sino que lo difamaban cuestionando la legitimidad  de su llamado y apostolado.

B. Hoy enfrentamos la misma situación. Pastores y Lideres que no se someten a las autoridades de sus denominaciones  o, que siendo independientes, no se relacionan con nadie, desobedecen toda norma de ética por lo cual no están dispuestos a cambiar su actitud. Además no tienen que rendir cuentas a nadie, ellos son los “capos” y los “manda más” (considere aquí los calificativos por región).

 6. Abuso con relación a la Cena del SeñorI Co. 11:17-34. Que dice: “17 Pero al anunciaros esto que sigue, no os alabo; porque no os congregáis para lo mejor, sino para lo peor. 18 Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. 19 Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados. 20 Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor. 21 Porque al comer, cada uno se adelanta a tomar su propia cena; y uno tiene hambre, y otro se embriaga. 22 Pues qué, ¿no tenéis casas en que comáis y bebáis? ¿O menospreciáis la iglesia de Dios, y avergonzáis a los que no tienen nada? ¿Qué os diré? ¿Os alabaré? En esto no os alabo. 23 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; 24 y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. 25 Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre;  haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. 26 Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga. 27 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. 28 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. 29 Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí. 30 Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos duermen. 31 Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados; 32 más siendo juzgados, somos castigados por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo. 33 Así que, hermanos míos, cuando os reunís a comer, esperaos unos a otros. 34 Si alguno tuviere hambre, coma en su casa, para que no os reunáis para juicio. Las demás cosas las pondré en orden cuando yo fuere“.

A. En aquellos días los cristianos tenían una comida previa a la participación de los símbolos. Como apreciamos en la carta había excesos y discriminación. Los ricos se juntaban y comían y bebían hasta embriagarse, mientras que los pobres no tenían casi para comer.

B. Con estas actitudes se desvirtuaba el sentido de unidad del cuerpo y de comunión que simbolizaba la ceremonia. Pablo debe escribirles con firmeza sobre el pecado que estaban cometiendo.

C. Hoy no tenemos estos problemas, pero si notamos que la cena del Señor perdió esa connotación de comunión con el Señor, hay desunión, criticas, se critican a los líderes, los líderes critican a sus miembros, se toma la cena como el “YOM KIPUR” El Día del Gran Perdón; creemos que ese día tenemos que pedir perdón. ¡Que hipocresía!

 7. Abuso con Los Dones y Desorden en Los Cultos I Co. Caps. 12 al 14.

A. En aquellos se priorizaba las lenguas generando alboroto en los cultos. Creían que si hablaba en lenguas tenían ‘un status’, un grado de espiritualidad, más elevado dentro de la congregación.

B. Pablo les indica que lo importante no son los dones de edificación personal sino aquellos que originan ministerios que ayudan a desarrollar la madurez espiritual de los cristianos, por eso le indica que mejor (notar RVR 60) era profetizar. En este caso, este don capacitaba al cristiano para animar, exhortar, consolar y edificar a sus hermanos.  (
Como identificar el Falso Mensaje Profético en nuestros días).

C. Hoy el desorden en el culto es más motivado por el sonido, la duración del culto y por el tipo de canciones que se canta y además por la gran manipulación a los oyentes. Esto tiene relación con el ritmo y con el contenido de las letras, que lleva a las personas a tratar de sentir el “gozo” “la paz” y la ‘presencia de Dios’ como resultado de la manipulación de los sentimientos.  Y ni hablemos de las profecías que lo único que hacen generalmente es tener palabras  halagüeñas para la gente, y que además generalmente dicen la gran frase: “es el tiempo de Dios para Argentina”.

 8. Errores DoctrinalesI Co. Capítulo 15.

A. El apóstol Pablo analiza la esencia del evangelio y la importancia fundamental de la resurrección como base para nuestra fe.

B. Hoy no tenemos en general problemas con estos temas, aunque algunos pueden no tener muy en claro algunos aspectos relacionados con la escatología. Nuestros problemas son  más sutiles y tienen relación con algunas filosofías que, también comenzaron en aquel tiempo y que hoy están relacionadas con la Nueva Era, el Relativismo Moral y Escritural, el sentir de Dios más que el obedecerle.

Ya no se predica un mensaje expositivo, como resultado se está generando una iglesia que busca lo sensorial, lo mágico, el regreso psicológico, el crecimiento rápido y mágico de la iglesia, ‘la loca manía de querer ‘mandar a Dios’ y además ‘hay que perdonar a Dios’; confesiones positivas, teología de la prosperidad, triunfalismo, maldición hereditaria, auto realización personal (éxito), sanidad interior; métodos que están siendo empleados para conseguir número de gente y no almas salvadas. Todo esto ya está entre nosotros en lugar de la virtud, el servicio, la responsabilidad y el estudio responsable de la Palabra de Dios.

 9. Problemas con las OfrendasI Co. 16:1-4 que dice: “1 En cuanto a la ofrenda para los santos, haced vosotros también de la manera que ordené en las iglesias de Galacia. 2 Cada primer día de la semana cada uno de vosotros ponga aparte algo, según haya prosperado, guardándolo, para que cuando yo llegue no se recojan entonces ofrendas. 3 Y cuando haya llegado, a quienes hubiereis designado por carta, a éstos enviaré para que lleven vuestro donativo a Jerusalén. 4 Y si fuere propio que yo también vaya, irán conmigo“.

A. Las ofrendas eran levantadas para un fin específico, no se manipulaba ni se extorsionaba a la gente para que diera. La ofrenda debía ser el resultado de una decisión personal y proporcional a sus ingresos.  “Cada uno dé como propuso en su corazón” -  2 Co. 9:7.

B. Hoy  notamos que en algunas iglesias lo económico es lo esencial, y lo sobresaliente, que usan textos fuera del contexto para motivar a que la gente de. Se enseñan errores doctrinales y teológicos  como lo relacionado con el evangelio de la prosperidad. La necesidad de recursos para cumplir sus proyectos es más importante que las almas perdidas y sus propias necesidades. Como resultado de algunas de estas maniobras “cristianas” algunos cristianos  fieles perdieron sus casas y bienes.

 10. Falta conocimiento de la Biblia y por lo tanto de Dios mismo.

A. En el libro de jueces leemos que después que murió Josué y toda su generación, se levantó otra generación que no conocía a Dios, ni las obras que él había hecho (Jueces 2:7-10 que dice: “7 Y el pueblo había servido a Jehová todo el tiempo de Josué, y todo el tiempo de los ancianos que sobrevivieron a Josué, los cuales habían visto todas las grandes obras de Jehová, que él había hecho por Israel. 8 Pero murió Josué hijo de Nun, siervo de Jehová, siendo de ciento diez años. 9 Y lo sepultaron en su heredad en Timnat-sera,en el monte de Efraín, al norte del monte de Gaas. 10 Y toda aquella generación también fue reunida a sus padres. Y se levantó después de ellos otra generación que no conocía a Jehová, ni la obra que él había hecho por Israel“.

El resultado de este doble desconocimiento determino que el pueblo fracasara espiritualmente, perdiendo de vista su misión y degenerándose como las naciones vecinas que les influenciaron, Jue. 2:11-15 que dice: “11 Después los hijos de Israel hicieron lo malo ante los ojos de Jehová, y sirvieron a los baales. 12 Dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y se fueron tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová. 13 Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astarot. 14 Y se encendió contra Israel el furor de Jehová, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en mano de sus enemigos de alrededor; y no pudieron ya hacer frente a sus enemigos. 15 Por dondequiera que salían, la mano de Jehová estaba contra ellos para mal, como Jehová había dicho, y como Jehová se lo había jurado; y tuvieron gran aflicción“.

B. Hoy notamos un gran desconocimiento de las escrituras, lo que permite que permanentemente lleguen “Ungidos de Jehová” con nuevas enseñanzas sobre la vida cristiana, el culto, y el ministerio. Muchos pastores y líderes aceptan todo sin analizarlo a la luz de la Biblia.  Es más,  muchos no saben realmente lo que dice la Biblia sobre algunos de esos temas que, en ocasiones, traen nuevas experiencias, términos, y costumbres del Antiguo Testamento sin hacer una correcta interpretación exegética.

C. Esta realidad determina desconocimiento sobre Dios. Muchos Pastores y Líderes tienen a Dios como si fuera el genio de la “lámpara de Aladino” oran y mandan a Dios que haga tal o cual cosa y no cuando Dios considere oportuno para su gloria y según su voluntad, sino ahora, cuando ellos se lo reclaman y le ordenan..

D. El Infantilismo Espiritual de los miembros de las iglesias determina una peligrosa dependencia del pastor, quien se erige como “el sacerdote” entre ellos y Dios. La mezcla de infantilismo espiritual y analfabetismo bíblico origina pastores autoritarios y congregaciones sometidas y sumamente dependientes. Como resultado esos cristianos, que no investigan las Escrituras, que no tienen una mente crítica  y espiritual creen todo lo que  el pastor dice y enseña y se someten a sus arbitrios que, en ocasiones, determinan practicas fuera de doctrina.

E. Apreciamos que en las mayorías, de las iglesias no se enseña la Biblia, que las escuelas dominicales ya se están desapareciendo. Cada vez se expone menos la Biblia en nuestros pulpitos, y todo se agrava cuando llegan los “profetas” con sus profecías, y que además que  no son equilibrados emocionalmente y no están capacitados espiritualmente, y tienen para ellos el mismo o mayor valor que las escrituras.

 11. Viendo la Responsabilidad Pastoral en el A.T. y el N.T

Reyes algunos ejemplos y Sacerdotes algunos ejemplos.

Lo que dice la Biblia en el N.T.  Los pastores llegaron a ser con el correr de la historia los que tenían la responsabilidad de conducir a la iglesia, de alimentarla y guiarla a la madurez cristiana.

A. Advertencia de Pablo (Hch. 20:28.32) la iglesia seria afectada por pastores que surgirían dentro de la iglesia con otras doctrinas y practicas incorrectas y por otros que vendrían de afuera, que llegarían con nuevas opciones “doctrinas alternativas” que tratarían de alejarla del  verdadero evangelio.

B. Cuando le escribe a Timoteo puntualiza aspectos de carácter y de las enseñanzas de esos falsos maestros y líderes pseudos cristianos, I Ti. 4:1,2 ; 6:3,10; II Ti. 3:1-9.

C. Pablo le indica también a Timoteo que un buen ministro debe presentarse como un ejemplo de vida I Ti. 4:12. y le da instrucciones para que sea un buen ministro, I Ti. 4:1-16.

D. En la tercera carta de Juan encontramos el caso de un líder autoritario, Diótrefes (vss. 9 y 10) Este líder no aceptaba la ayuda de los enviados por Juan, criticaba al anciano apóstol y trataba de impedir que los lideres procedieran correctamente. La iglesia sufría las consecuencias de un líder carnal, (que paradójico) que trataba de mantener supremacía sobre los demás haciendo uso de la autoridad.

E. Podemos en forma general, que la iglesia no superara, mucho más de lo que es el pastor, por eso los pastores y su equipo es clave para el crecimiento espiritual de la iglesia.

F. La clave está en seguir el modelo de Jesús (Fil. 2:1-8) como lo hizo Pablo quien pudo decirles a los cristianos de su tiempo que siguieran su ejemplo de vida. (I Cor. 11:1, Filipenses 3:12-17)  Tenemos que volver a las Escrituras y Considerar con temor nuestra responsabilidad frente al Príncipe de los Pastores que nos pedirá cuentas de los que hicimos con el rebaño que puso bajo nuestra responsabilidad, como lo expresa Pablo en Hechos 20:28.

 - Conclusión
Frente a todo lo expuesto surge la gran urgencia de capacitar a los pastores y líderes para que lleguen a ser pastores como Dios desea y la gente necesita.

Debemos capacitar a la nueva generación de obreros, líderes y pastores conforme al modelo bíblico, y no a determinada denominación o institución. Es verdad que hay centenares de pastores de pastores que no quieren cambiar, no quieren estudiar y no permiten que sus obreros y líderes lo hagan. Esto no debe desanimarnos, bajo ningún concepto. Tenemos que trabajar con los pastores que quieren actualizarse, mientras motivamos a nuestra juventud para que considere el ministerio pastoral como un llamado divino que nos da el privilegio de pastorear la grey de Dios.

Tenemos que replantear los énfasis, las enseñanzas, y los contenidos de las predicas, para seguir edificando a la iglesia de Cristo.
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jueves, 14 de junio de 2012

EL ENOJO

¿Haces tú bien en enojarte tanto?
Por: Jorge L. Trujillo



Jonás 4

El enojo de Jonás

1 Pero Jonás se apesadumbró en extremo, y se enojó. 2 Y oró a Jehová y dijo: Ahora, oh Jehová, ¿no es esto lo que yo decía estando aún en mi tierra? Por eso me apresuré a huir a Tarsis; porque sabía yo que tú eres Dios clemente y piadoso, tardo en enojarte, y de grande misericordia, y que te arrepientes del mal. 3 Ahora pues, oh Jehová, te ruego que me quites la vida; porque mejor me es la muerte que la vida. 4 Y Jehová le dijo: ¿Haces tú bien en enojarte tanto? 5 Y salió Jonás de la ciudad, y acampó hacia el oriente de la ciudad, y se hizo allí una enramada, y se sentó debajo de ella a la sombra, hasta ver qué acontecería en la ciudad. 6 Y preparó Jehová Dios una calabacera, la cual creció sobre Jonás para que hiciese sombra sobre su cabeza, y le librase de su malestar; y Jonás se alegró grandemente por la calabacera. 7 Pero al venir el alba del día siguiente, Dios preparó un gusano, el cual hirió la calabacera, y se secó. 8 Y aconteció que al salir el sol, preparó Dios un recio viento solano, y el sol hirió a Jonás en la cabeza, y se desmayaba, y deseaba la muerte, diciendo: Mejor sería para mí la muerte que la vida. 9 Entonces dijo Dios a Jonás: ¿Tanto te enojas por la calabacera? Y él respondió: Mucho me enojo, hasta la muerte. 10 Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. 11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?



I. El poder dañino y origen del enojo

El enojo puede hacernos perder las bendiciones espirituales que Dios tiene para los que le buscan, pero también puede dañar nuestras relaciones con nuestros hermanos de la iglesia, el matrimonio, las amistades, etc. Dios desea que seamos personas perdonadoras, y Cristo es nuestro mejor ejemplo.

Origen: El orgullo, el odio (rencor), la impiedad

La mayoría de las veces el enojo es producto de un pensamiento equivocado:

1. Por falta de amor a Dios y compasión por nuestro prójimo

Mateo 26

7 vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa.(1) 8 Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? 9 Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres.

2. Por celos y envidias:

Lucas 13

10 Enseñaba Jesús en una sinagoga en el día de reposo; * 11 y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se podía enderezar. 12 Cuando Jesús la vio, la llamó y le dijo: Mujer, eres libre de tu enfermedad. 13 Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios. 14 Pero el principal de la sinagoga, enojado de que Jesús hubiese sanado en el día de reposo, * dijo a la gente: Seis días hay en que se debe trabajar; en éstos, pues, venid y sed sanados, y no en día de reposo.15 Entonces el Señor le respondió y dijo: Hipócrita, cada uno de vosotros ¿no desata en el día de reposo * su buey o su asno del pesebre y lo lleva a beber?

Lucas 15

27 Él le dijo: Tu hermano ha venido; y tu padre ha hecho matar el becerro gordo, por haberle recibido bueno y sano. 28 Entonces se enojó, y no quería entrar. Salió por tanto su padre, y le rogaba que entrase. 29 Mas él, respondiendo, dijo al padre: He aquí, tantos años te sirvo, no habiéndote desobedecido jamás, y nunca me has dado ni un cabrito para gozarme con mis amigos.

3. Por orgullo:

2 Reyes 5

10 Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. 11 Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. 12 Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado.

4. Por egoísmo o vanagloria:

Mateo 20

20 Entonces se le acercó la madre de los hijos de Zebedeo con sus hijos (Jacobo y Juan), postrándose ante él y pidiéndole algo. 21 Él le dijo: ¿Qué quieres? Ella le dijo: Ordena que en tu reino se sienten estos dos hijos míos, el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda..... 24 Cuando los diez oyeron esto, se enojaron contra los dos hermanos.

II. El enojo en el matrimonio y en el hogar:

1. El enojo en el matrimonio: Podríamos decir que es casi inevitable. Dos personas de distintos caracteres viviendo bajo un mismo techo pueden tener, por no decir "tienen o tendrán" diferencias. Esto es completamente normal. Con la armonía del Espíritu Santo y un hogar fundado sobre la Palabra se pueden evitar enojos dañinos en las relaciones matrimoniales.

2. El enojo descontrolado es pecado: El que las diferencias crezcan a tal grado o magnitud que el enojo nos haga decir o actuar de manera irracional-(tirando cosas el uno al otro y el decir malas palabras el uno al otro) y no cristianamente puede destruir el matrimonio, y la relación con Dios. En un hogar donde no hay completa sumisión a Dios y a su Palabra, donde el marido no es un hombre de Dios, y donde la esposa no reconoce su lugar de ayuda idónea, se puede convertir en un campo de batalla donde pronto Satanás tomará lugar.

3. El no dar lugar al diablo: El diablo se encargará de crear cualquier situación pequeña en algo que cualquiera de los dos en la pareja utilice para comenzar una discusión o un altercado. Celos, intolerancia, y falta de comprensión de cualquiera de los dos en la pareja podrá ser lo que el diablo presente para traer el enojo.

4. El amor en la pareja: El amor a Dios hará crecer el amor mutuo en la pareja. El matrimonio debe de ser como un niño y aprender a perdonarse prontamente cualquier falta u ofensa antes que se haga más grande y el diablo tome lugar. Los enojos y discusiones se deben de evitar lo más posible en la pareja. La Biblia nos dice "Ni deis lugar al diablo".

Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda --- Proverbios 21:19


El hombre iracundo promueve contiendas; mas el que tarda en airarse apacigua la rencilla --- Proverbios 15:18


El hombre iracundo levanta contiendas, Y el furioso muchas veces peca. La soberbia del hombre le abate; Pero al humilde de espíritu sustenta la honra---Proverbios 29:22-23

5. La relación con los hijos: La relación con los hijos debe ser una de amor y comprensión, evitando la ira excesiva, el enojo y la contienda. La Biblia dice que los padres deben educar a los hijos en el temor del Señor y no provocarlos a ira. (Efesios 6:4)

6. Determina y Demuestra Nuestra Relación con Dios: Nuestra relación en el hogar con nuestra pareja determina y nuestra relación con Dios y con los hermanos de la Iglesia, seamos culpables o no. De igual manera, nuestra relación con Dios determina nuestra relación con nuestra pareja y con nuestro prójimo, y lo que es aun más importante es que nuestra relación con nuestros semejantes ‘demuestra’ y da evidencias de la relación que tenemos con Dios. Recordemos que Cristo dijo “por sus frutos los conoceréis” y Pablo nos dice que el fruto del Espíritu es “paz, amor, longanimidad, paciencia y dominio propio” (Gálatas 5:22ss)

III. El enojo entre los hermanos

1. Causa de división

El enojo contra los hermanos o contra el Pastor, es en muchas ocasiones causa de división en la iglesia. Gente que aunque tenga mucho tiempo en la iglesia, se enojan y causan división son gentes que no se dejan usar por Dios, sino por el diablo. Muchos se enojan porque las cosas no son como ellos piensan que deben ser.


Hay quienes a todo lo que se hace le encuentran faltas, siempre se quejan y se enojan, como dice el dicho "no hacen ni dejan hacer. Con su conducta "insoportable" crean mal ambiente para los lideres y los demás hermanos. Siembran cizaña y vientos contrarios, en vez de edificar, destruyen.

2. Causa de fracaso y estorbo en nuestra relación con Dios
La Biblia nos enseña que debemos de mantener nuestras cuentas claras con todos. Especialmente nuestros hermanos. Dios no puede perdonar a nadie que no haya perdonado a su hermano, y aun también a su enemigo.

Jesús dijo:

21 Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. 22 Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano, será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego. Por tanto, si traes tu ofrenda al altar, y allí te acuerdas que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y anda, reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda. (Mateo 5: 21-24)


El no tener las cuentas claras con nuestros semejantes nos puede impedir el que Dios acepte nuestra ofrenda. (Adoración, Oración, Alabanza, Cántico, Predicación, Enseñanza, Profecía, Ministerio, Etc.)


El enojo nos puede cegar de tal manera, que no veamos lo que Dios quiere hacer con nosotros. Naamán se enojo en tal manera que no podía ver lo que Dios quería hacer en su vida. (2 Reyes 5:11). El hermano mayor del hijo pródigo, se enojo y no pudo ver la bendición de tener a su hermano perdido de vuelta en casa. Él pensaba que se merecía más que el otro. Se creía superior, mejor a su hermano. Su celo, lo llevó al enojo y la falta de comprensión. (Lucas 15:28)


Dios busca hombres que no sean iracundos: Quiero pues, que los hombres oren en todo lugar, levantando manso santas, sin ira ni contienda. (1Timoteo 2:8)


Aun cuando Dios diseñó los requisitos para aquellos que serian lideres espirituales de la iglesia, Él señalo que quería hombres no iracundos. Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas. (Tito 1:7).


Como siervos de Dios, estamos llamados a mantenernos lejos del que se enoja fácil y del iracundo. (Proverbios 22:24), pero no debemos guardar rencor ni sentir ira ni enojo aun contra los que nos hacen mal. Meditemos las palabras de Jesús:


Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5:44-45a)

3. Dios perdona si perdonamos:

Dios perdonará nuestras ofensas de acuerdo como nosotros perdonamos a los que nos deben. Cuando Jesús enseñó a orar a los discípulos les enseñó diciendo: "Padre... perdona nuestros pecados así como nosotros perdonamos a los que nos deben".

La falta de perdón afecta nuestra comunión con Dios y dificulta que nuestras oraciones sean contestadas.


Hebreos 12:14-16


14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor. 15 Mirad bien, no sea que alguno deje de alcanzar la gracia de Dios; que brotando alguna raíz de amargura, os estorbe, y por ella muchos sean contaminados;

4. ¿Puedo yo como cristiano enojarme?

El Cristiano está llamado a evitar toda clase de enojo (Efesios 4:31), pero si nos enojamos, debemos de evitar el pecar con nuestra actuación y debemos de no dar lugar al diablo sobre todas las cosas. Y que no se ponga el sol sobre nuestro enojo (Efesios 4: 26-27).

"Airaos pero no pequéis": Significa estar en todo tiempo consciente de nosotros mismos y de nuestro llamado a una vida santa y espiritual, no haciendo nada indebido lo cual pueda poner nuestra relación espiritual en peligro.


" No se ponga el sol sobre nuestro enojo": La Biblia nos habla acerca de ser como un niño para poder entrar al reino de los cielos. Debemos perdonar nuestras ofensas los unos a los otros. El enojo es contrario a la paz. Y a paz nos llamo el Señor con todos los hombres.


"Si es posible en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres." Romanos 12:18.


"Ni deis lugar al diablo": El no dar lugar al diablo significa el no permitir que nuestro enojo sea tan grande que demos lugar al diablo en nuestra vida y "que nos use" para hacer daño a nosotros mismos o aquellos que nos rodean.

Buscad la Paz con todos: El enojo descontrolado es un comportamiento contrario a la Palabra de Dios y su requisito de que vivamos en paz, armonía, el amor, el sometimiento y dominio propio.

Versos bíblicos que nos hablan del enojo:

Proverbios 11:23

El deseo de los justos es solamente el bien; Mas la esperanza de los impíos es el enojo.

Proverbios 14:17

El que fácilmente se enoja hará locuras; Y el hombre perverso será aborrecido.

Proverbios 22

24 No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos, 25 No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.

Eclesiastés 7


9 No te apresures en tu espíritu a enojarte; porque el enojo reposa en el seno de los necios.

IV. El enojo de Dios es Justo

El único que tiene razón JUSTA para enojarse es Dios. Porque su enojo es un enojo justo. Nuestro enojo si es justo entonces es un enojo que edifica y produce buenos resultados. Pero el enojo del hombre es mayormente dañino. Dios vive enojado con el pecador (porque no le busca), y con el desobediente. Dios estuvo enojado con el pueblo de Israel a causa de su deslealtad y su desobediencia pero aun así, Dios es lento para el Enojo y grande en misericordia.


Salmos 78:58

Le enojaron con sus lugares altos, Y le provocaron a celo con sus imágenes de talla.

Isaías 57

15 Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados. 16 Porque no contenderé para siempre, ni para siempre me enojaré; pues decaería ante mí el espíritu, y las almas que yo he creado. 17 Por la iniquidad de su codicia me enojé, y le herí, escondí mi rostro y me indigné; y él siguió rebelde por el camino de su corazón.

Salmos 103

8 Misericordioso y clemente es Jehová; Lento para la ira, y grande en misericordia. 9 No contenderá para siempre, Ni para siempre guardará el enojo. 10 No ha hecho con nosotros conforme a nuestras iniquidades, Ni nos ha pagado conforme a nuestros pecados.

La ira de Dios

Llegará un día cuando Dios ejercerá su ira sin misericordia. Ese día es conocido en la Biblia como el día del Señor o el día de la gran ira de Dios. Dios ejecutará su ira sobre todos aquellos pueblos y naciones que le han rechazado y los que continúan en pecado:

Salmos 110

4 Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre Según el orden de Melquisedec. 5 El Señor está a tu diestra; Quebrantará a los reyes en el día de su ira. 6 Juzgará entre las naciones, Las llenará de cadáveres; Quebrantará las cabezas en muchas tierras.

Romanos 2

4 ¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? 5 Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios, 6 el cual pagará a cada uno conforme a sus obras:(1)

Apocalipsis 6

12 Miré cuando abrió el sexto sello, y he aquí hubo un gran terremoto;(5) y el sol se puso negro como tela de cilicio, y la luna se volvió toda como sangre; 13 y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra,(6) como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. 14 Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla;(7) y todo monte y toda isla se removió de su lugar.(8) 15 Y los reyes de la tierra, y los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes;(9) 16 y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros, y escondednos(10) del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; 17 porque el gran día de su ira ha llegado; ¿y quién podrá sostenerse en pie?(11)

¿Cuál debe ser nuestro comportamiento?


Aunque haya momentos cuando pensemos que tenemos razón para estar enojados y quizás hasta sintamos algún tipo de 'ira santa' como dicen muchos por el celo de Dios que hay en nosotros, lo cierto es que la Biblia nos ordena a que quitemos el enojo de nuestra vida (Efesios 4). En la historia de Jonás se nos dice que el se enojó con Dios porque Nínive fue perdonado, pero Dios le demostró que no debía estar enojado y que debía tener misericordia por las almas perdidas de aquella ciudad entre las cuales se encontraban lo que consideramos era una multitud de niños que “no sabían discernir entre su mano derecha y su izquierda”. Nuestro sentir debe ser el mismo.


El enojo demuestra que hay falta de misericordia y comprensión hacia nuestro prójimo (nuestro semejante) y aun indica la existencia de orgullo, soberbia y falta de agradecimiento hacia Dios en aquel (o aquella) que se enoja. El enojo es falta de compasión y piedad y adicionalmente a esto, muestra falta de madurez tanto emocional como espiritual en la persona. Debemos de crecer en el Señor y tomar ejemplo de nuestro Padre celestial. Tal como es Dios es así también debemos ser nosotros, “lentos para la ira y grande en misericordia”.




"Si es posible en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres."
(Romanos 12:18).




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