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sábado, 14 de febrero de 2015

EL AMOR EN MAYUSCULA

Nota de redacción: Hoy les comparto este artículo donde veremos el amor elevado a la máxima potencia, un amor genuino, un amor con entrega total. Un amor hasta el cielo mismo... "FELIZ DIA DEL AMOR"
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Una de las palabras que frecuentemente encontramos en la Biblia es la palabra “amor”. Dada la importancia que le da la Palabra de Dios a esta palabra dedicaremos este y el próximo tema para examinarla más detalladamente.

Amor: Qué es?

Antes de poder hablar sobre el amor, tenemos que asegurarnos de que entendemos lo que es. Por tal motivo, tenemos que estudiar la Palabra de Dios para ver cómo define esta palabra. Y es eso exactamente lo que ahora vamos a hacer empezando en Gálatas 5.

1. Amor: un producto de la nueva naturaleza.

Gálatas 5 es un capítulo que compara muy ampliamente la vieja naturaleza (llamada carne en Gálatas 5), y la nueva naturaleza (llamada “espíritu” en el mismo capítulo) y el conflicto que hay entre ellas. Ahora, en cuanto a los términos “vieja naturaleza” y “nueva naturaleza”, se emplean para describir el estado de un hombre antes y después de creer, respectivamente. Antes de que alguien se convierta en cristiano, esto es, antes de que confiese con su boca al Señor Jesús y crea en su corazón que Dios le levantó de los muertos (Romanos 10:9), es descrito como “muerto en delitos y pecados” (Efesios 2:1). Cualquier obra que haga una persona no-salva, ante Dios, es considerado muerto en pecados y delitos. Puede que parezca amable o que haga obras de caridad, que haga demostraciones por la paz, por lo animales, por el medio ambiente; pero desde el punto de vista de Dios esta muerto en pecados y delitos, está arruinado, es alguien “ajeno de la vida de Dios” (Efesios 4:18) exactamente como Adán era después de la caída. Algunos de los términos que la Biblia usa para describir a este hombre de naturaleza arruinada son: “viejo hombre” (Efesio 4:22), Colosenses 3:9), “carne” (Gálatas 5:13-26, Romanos 8:1-13), “hombre natural” (1 de Corintios 2:14), “cuerpo de muerte” (Romanos 7:24). El término “vieja naturaleza” será usado a lo largo de este estudio.
Afortunadamente, esta naturaleza arruinada no es la única posibilidad para el hombre. El hombre no esta condenado eternamente a permanecer muerto en sus pecados y delitos. Esta situación puede cambiar al confesar con la boca al Señor Jesús y creyendo con el corazón que Dios lo levantó de los muertos. Como en Romanos 10:9 dice:
Romanos 10:9
“que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, SERÁS SALVO.”
Cuando alguien confiesa con la boca al Señor Jesús y cree con el corazón que Dios le levantó de los muertos, es nacido de nuevo1 y como resultado recibe la nueva naturaleza. Desde el punto de vista de Dios, esa persona ya no está muerta en sus pecados y delitos, sino que es salva (Romanos 10:9), santa y justa ante Él (Romanos 3:21-28, 1 de Corintios 1:30), tiene al espíritu santo el cual también puede operar (1 de Corintios 12:8-10) y se convierte en hijo de Dios (Gálatas 3:26); solo por mencionar algunas de las cosas que uno obtiene como resultado del nuevo nacimiento. Todas esas cosas que el hombre tiene debido al nuevo nacimiento constituyen la nueva naturaleza, o usando la terminología de la Biblia, “el nuevo hombre” (Efesios 4:24), o “espíritu2” (Gálatas 5:5-25). Sin embargo, el hecho de que después de que uno cree recibe la nueva naturaleza no quiere decir que la naturaleza vieja desaparezca automáticamente, sino que después del nuevo nacimiento, un hijo de Dios tiene ambas naturalezas, la nueva y la vieja y el hecho de que las dos sean opuestas una de la otra crea conflicto entre ellas. Como en Gálatas 5:16-17 dice:
Gálatas 5:16-17
“Digo, pues: Andad en (en griego: por, mediante) el Espíritu, [la nueva naturaleza] y no satisfagáis los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.”
La vieja naturaleza o la carne esta en contra de la nueva naturaleza o el espíritu. Para vencer en este conflicto lo que se necesita no es tratar de arreglar la naturaleza vieja, sino caminar directamente con la nueva naturaleza. Como el pasaje dice: “Andad mediante el espíritu Y [COMO RESULTADO] no satisfagáis los deseos de la carne”. La forma de no satisfacer los deseos de la carne no es guardando una lista de qué hacer y qué no, sino caminando por la nueva naturaleza, esto es, poniéndonos y utilizando todas las cosas que la Palabra de Dios dice que somos y que podemos hacer. Al hacerlo, las obras de la carne, la vieja naturaleza, serán eliminadas.
El resultado de caminar por la nueva naturaleza, por el espíritu, viene en Gálatas 5:19-23 junto con los resultados del andar mediante las obras de la vieja naturaleza, la carne:
Gálatas 5:19-23
“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría, hechicerías, enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, herejías, envidias, homicidios, borracheras, orgías, y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto, como ya os lo he dicho antes, que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.”
La primera categoría de actos o actitudes son obras de la carne, esto es, obras que son la manifestación de la vieja naturaleza. En cambio, la segunda categoría consiste en “los frutos del espíritu”, esto es, el producto de andar por el espíritu, mediante la nueva naturaleza. Repetimos, este producto no viene de arreglar la naturaleza vieja, sino caminando con la naturaleza nueva, esto es, poniéndonos y utilizando todas las cosas que la Palabra de Dios dice que somos y que podemos hacer. Como podemos ver en el pasaje anterior, el amor pertenece al fruto de la naturaleza nueva. Por lo tanto, amor no es una cualidad que se encuentra en el viejo hombre, puesto que es fruto del NUEVO hombre, la nueva naturaleza. Con la nueva naturaleza obtuvimos la capacidad de amar, tener gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe mansedumbre, templanza. Al ponernos esta nueva naturaleza, todo esto se produce como fruto en nuestras vidas. El amor, como se define en la Biblia, es producto de la nueva naturaleza y no se puede producir sino solamente por aquellos que tienen esa naturaleza (esto es, la gente que ha confesado con su boca al Señor Jesús y que Dios lo levantó de los muertos), Y también caminando en ella.

2. 1 de Corintios 13:4-7: amor es.....

Habiendo aclarado que el amor es un resultado de nuestro andar en la nueva naturaleza, iremos a 1 de Corintios 13:4-8 a examinar algunas de las cosas que el amor es y algunas que no.
1 de Corintios 13:4-7
“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.”
A continuación trataremos de examinar más a profundidad cada una de las cosas que el amor es y las que no, buscando un entendimiento más preciso de ellas.

i) El amor todo lo sufre

La frase “todo lo sufre” es el verbo en griego “makrothumeo” que se compone de dos palabras “makros” que significa “largo” y “thumos” que quiere decir “enojo”, “ira”. En otras palabras, “makrothumeo” significa tardarse en enojarse3 y su opuesto es “tener mal genio”. “Makrothumeo” tiene mas el significado de ser paciente con la gente que el de ser paciente con las situaciones. Mas adelante veremos otra palabra griega que se usa en el mismo pasaje de 1 de Corintios. Por lo cual, el amor no se enoja con la gente rápidamente, no tiene mal genio, sino que permanece paciente.

ii) El amor es benigno

Algo mas que caracteriza al amor es que es benigno. La palabra griega para “benigno” es el verbo “chresteuomai” que se usa solamente en el Nuevo Testamento. Sin embargo, se usa pocas veces, en otras dos formas. Una es el adjetivo “chrestos” y la otra el sustantivo “chrestotes”. “Chrestos” significa “bueno, gentil, benevolente, benigno; activamente caritativo a pesar de la ingratitud”. Consecuentemente “chresteuomai” significa mostrarse a sí mismo “chrestos”, esto es, ser gentil, amable, a pesar de ser confrontado con ingratitud.

iii) El amor no tiene envidia

La palabra “envidia” usada en este pasaje es el verbo en griego “zeloo”. El sustantivo correspondiente es “zelos”. Zeloo y zelos se usan tanto en el buen como en el mal sentido de la palabra. En el buen sentido se usan con el significado de celo, fervor, pasión. Entonces, en el ejemplo de 1 de Corintios 14:1 somos llamados a perseguir amar, y desear [zeloo] las cosas del espíritu. Sin embargo, zelos y zeloo se utilizan mayormente en el mal sentido de la palabra. En ese sentido, zelos significa envidia, celos. Santiago 3:14-16 pone en claro los resultados de la fuente de celos:
Santiago 3:14-16
“Pero si ustedes tienen envidias amargas [zelos] y rivalidades en el corazón, dejen de presumir y de faltar a la verdad. Esa no es la sabiduría que desciende del cielo, sino que es terrenal, puramente humana y diabólica. Porque donde hay envidias [zelos] y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas.”
La fuente de los celos y envidias es la carne, la vieja naturaleza (ver también Gálatas 5:20). Cuando hay celos, te alegras cuando yo sufro y tu sufres cuando yo estoy contento, precisamente lo contrario a lo que la Palabra de Dios ordena (1 de Corintios 12:26). En cambio, y puesto que el amor no tiene envidia, cuando tu amas, estas contento cuando yo estoy contento y sufres cuando yo estoy sufriendo.

iv) El amor no es jactancioso

La palabra traducida como “jactancioso” es el verbo en griego “perpereuomai” que significa “demostrarse a sí mismo como fanfarrón y bravucón”. Es ese tipo de comportamiento que dice constantemente “Yo hice, Yo tengo, Yo soy....etc.” La palabra “Yo” es usada frecuentemente por ese tipo de personas. Decimos: “Yo hice esto para el Señor...”, “Yo he orado mucho”, “Hoy me la pasé estudiando tanto la Biblia”, Yo sé eso y aquello de la Palabra” dando a entender que valen más que tú porque probablemente tu no has hecho “tanto”. Sin embargo, cuando en verdad amamos, no nos “alzamos” porque reconocemos que no hay nada que nos haga ser diferentes de un hermano o hermana del cuerpo. 1 de Corintios 4:7 dice:
1 de Corintios 4:7
“Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?”
Todo lo que tenemos nos ha sido dado por el Señor. Nosotros no lo logramos por nosotros mismos. Es por eso que no tenemos derecho de jactarnos en nada ni nadie mas que en el Señor. Como en 1 de Corintios 1:31
1 de Corintios 1:31
“EL QUE SE GLORIA GLORÍESE EN EL SEÑOR”
Entonces, ¿nos gloriaremos en nuestras habilidades, valor o incluso devoción? No, si amamos. Porque si amamos, nos gloriaremos en el Señor y solamente en Él.

v) El amor no se envanece

Otra cosa que el amor no hace es envanecerse. La palabra griega para “envanecerse” es el verbo “fusioo” que literalmente significa “inflarse, hincharse”. En el Nuevo Testamento se usa 7 veces, 6 de las cuales vienen en la epístola de los Corintios4. En todos los casos se usa metafóricamente con el significado de orgullo. Un uso característico de esta palabra viene en 1 de Corintios 8:1 que dice:
1 de Corintios 8:1-3
“En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece [fusioo], pero el amor edifica. Y si alguno se imagina que sabe algo, aún no sabe nada como debe saberlo. Pero si alguno ama a Dios, es conocido por él.”
El conocimiento mental envanece. No estudiamos la Biblia solo para adquirir conocimiento mental sino para conocer a Dios, quien se revela a sí mismo en ella. Como en 1 de Juan 4:8 dice: “El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.”. Sin amor no vamos a conocer a Dios, aunque estemos llenos de conocimiento mental, pero si no está acompañado de amor entonces el resultado es envanecerse, precisamente lo contrario a lo que el amor es.

vi) El amor o hace nada indebido

Otra cosa que el amor no hace es comportarse “indebidamente”. La palabra “indebidamente” es el verbo en griego “aschemoneo” que significa “comportarse de forma indecorosa, vacío de conducta propia, actuar con deformidad moral”. Entonces por ejemplo en Romanos 1:27 el homosexualismo es llamado “aschemosune” (el producto de “aschemoneo”). Por lo cual, el amor no se comporta inmoralmente o de forma indecorosa y cuando tal comportamiento se observa no viene mas que del viejo hombre.

vii) El amor no busca lo suyo

Otra cosa que el amor no hace es buscar lo suyo. La frase “lo suyo” es el adjetivo en griego “eautou” cuyo significado es “sí mismo”. Hay algunos lugares en la Biblia que nos instruyen a no buscar lo nuestro. Romanos 15:1-3 que dice:
Romanos 15:1-3
“Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno, para edificación. Porque ni aun Cristo se agradó a sí mismo[eautou]; antes bien, como está escrito: Los vituperios de los que te vituperaban, cayeron sobre mí.”
También 1 de Corintios 10:23-24
“Todo me es lícito, pero no todo conviene; todo me es lícito, pero no todo edifica. Ninguno busque su propio bien, sino el del otro.”
Cuando andamos en amor no buscamos agradarnos a nosotros mismos, haciéndonos el centro de nuestras actividades (individualismo). De lo contrario, sirviendo a Dios en amor buscamos agradar, bendecir a los otros. Eso fue lo que Jesucristo hizo. Sirvió a Dios en amor y no buscó agradarse a sí mismo. Es por eso que también fue a las cruz. Como en Filipenses 2:7-11 dice:
Filipenses 2:7-11
“sino [Jesús] que se despojó a sí mismo [eautou] [en griego: vacío de sí mismo], tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose OBEDIENTE hasta la muerte, y muerte de cruz. POR LO CUAL [como resultado], Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.”
Por el amor que tuvo por nosotros, Jesús se despojó de sí mismo y fue a la cruz por nuestra causa. Pero, ¿fue algo que se hizo en vano o algo que terminó en nuestra perdida personal? NO. De lo contrario, porque lo hizo, Dios lo EXALTÓ. De igual modo, cuando amamos, damos a nuestros intereses personales el segundo lugar y a los hermanos y hermanas en el cuerpo de Cristo el primero. El resultado no es nuestra perdida personal sino muchísimos premios aquí y en el cielo. Como Cristo dijo en Juan 12:25-26:
Juan 12:25-26
“El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida5 en este mundo, para vida eterna la guardará. Si alguno me sirve, sígame; y donde yo estuviere, allí también estará mi servidor. Si alguno me sirviere, mi Padre le honrará.”
También en Marcos 10:29-30
“Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio, que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.”
¿Cuántas inversiones conoces que retribuyan “cien veces mas ahora en este tiempo”? Aparte de dejar de buscar lo nuestro primero y buscar a Dios y a los otros hermanos y hermanas en el cuerpo, yo no conozco ninguna. Concluyendo: ya sea que nos convirtamos en individualistas y lo perdemos todo o amamos y en vez de ver primero por nosotros vemos primero por Dios y los otros hermanos y hermanas en el cuerpo. En este caso, se nos retribuirá “cien veces mas” mas honores de Dios mismo.

viii) El amor no se irrita

La palabra traducida como “irrita” es el verbo en griego “paroxuno” que literalmente significa “afilarse frotando con algo, incitar, exasperarse” El sustantivo correspondiente es la palabra “paroxusmos” de la cual el inglés deriva la palabra “paroxysm”. Evidentemente, provocación y enojo no pueden coexistir de ninguna manera con el amor honesto, ya que son lo opuesto uno del otro.

ix) El amor no guarda rencor

La palabra “guarda” es el verbo en griego “logizomai” que debería mas propiamente traducirse como “calcular6”, “considerar”. Usando esta traducción, esta parte se leería así: “el amor no guarda rencor, no registra las fallas” esto es, el amor rápida y permanentemente olvida lo malo que le hayan hecho. Algunas veces la gente del mundo planea por años cómo vengarse de alguien que les hizo daño. Sin embargo, cuando caminamos por la nueva naturaleza, cuando caminamos en amor, entonces no guardamos el registro de las fallas que nos hayan hecho sino que las olvidamos.

x) El amor no se goza de la injusticia más de goza de la verdad

La palabra “injusticia” en griego es la palabra “adikia” que es usada 25 veces en el Nuevo Testamento y es traducida (KJV) como injusticia 16 veces, iniquidad 6, error 1, injusto 2. Significa “lo que no se conforma a derecho, lo que no debe de ser; lo cual no debe de ser por verdad revelada; por consiguiente error, injusticia.” Todo lo que está en contra de la verdad es injusticia. Y puesto que sabemos en Juan 17:17 que la verdad es la Palabra de Dios, cualquier cosa que este en su contra es “adikia”, injusticia. Así que, de acuerdo al pasaje, el amor se regocija con la verdad, la Palabra de Dios, y no con lo que está en contra suya, lo cual es injusticia.

xi) El amor todo lo sufre

La palabra “sufre” es el verbo en griego “stego”. Un uso característico de esta palabra esta en 1 de Corintios 9:12 donde leemos que Pablo y su compañía, a pesar de sus grandes responsabilidades, prefirió no usar su derecho de “vivir del evangelio” sino “sufrir [stego] todas las cosas no sea que [Pablo y su compañía] obstaculicen el evangelio de Cristo”. Sufrieron todas las cosas por causa del evangelio de Cristo y lo hicieron por amor, porque el amor sufre, soporta, todas las cosas.

xii) El amor todo lo cree

La palabra “cree” es el verbo en griego “pisteuo” que aparece 246 veces en el Nuevo Testamento y se traduce (KJV) casi siempre (238 veces) como “creer”. Bíblicamente hablando, creer significa creer lo que la Palabra de Dios escrita y correctamente dividida dice y lo que Dios dice a través de las manifestaciones del espíritu. Por lo tanto, el amor cree todas las cosas que Dios dice tanto en su Palabra escrita, correctamente divida y a través de las manifestaciones del espíritu.

xiii) El amor todo lo espera

Otra cosa que la Palabra de Dios dice sobre el amor es que todo lo espera. De nuevo la palabra “todo” tiene que tomarse dentro del contexto mas general de la Palabra de Dios. Se refiere a creer y esperar todas las cosas que la Palabra dice. Por lo cual, el amor espera todo lo que ha sido definido por Dios como futuras realidades.

xiv) El amor todo lo soporta

Finalmente aprendemos que el amor “todo lo soporta”. La palabra “soporta” es el verbo en griego “hupomeno”. Su significado es similar al de “makrothumeo” (sufrir mucho) que examinamos previamente. Su diferencia es que “mientras hupomeno se refiere a la respuesta de uno mismo hacia las circunstancias, denotando perseverancia al enfrentar dificultades, makrothumeo se refiere a la respuesta de uno mismo hacia la gente, que denota el soportar pacientemente las fallas y aún las provocaciones de otros sin vengarse o responder7”. Por lo cual, el amor aparte de ser muy paciente con la gente (makrothumeo) es paciente también con las circunstancias (hupomeno). Espera pacientemente sin caer en dificultades.

3. Conclusión

Concluyendo esta parte, vimos que el amor es el producto de andar por la nueva naturaleza, esto es, se produce cuando nos ponemos y utilizamos todas las cosas que la Palabra de Dios dice que somos y podemos hacer. También examinamos en detalle las cosas que dice 1 de Corintios 13:4-7 sobre el amor. En el próximo artículo seguiremos viendo mas cosas sobre este mismo tema.

 


Notas al pie
1. Para más información sobre el nuevo nacimiento ver: Pentecostés y las verdades del Nuevo Nacimiento.
2. Aquí debe hacerse notar con énfasis que ningún uso de la palabra “espíritu” en la Biblia significa la nueva naturaleza que uno obtiene como resultado del nuevo nacimiento. Esta palabra usualmente tiene ese significado cuando se pone junto a la palabra “carne” que significa la vieja naturaleza (ver Gálatas 5).
3. Ver: E. W. Bullinger: “A critical lexicon and concordance to the English and Greek New Testament”, Zondervan Publishing House, Grand Rapids, 1975, p. 464. A menos que se indique de otro modo, todas las definiciones de palabras que aparecen en este estudio provienen de esta fuente.
4. Viene en 1 de Corintios 4:6, 18, 19, 5:2, 8:1, 13:4 y 2 de Corintios 2:18.
5. La frase “aborrece su vida” es una forma de hablar “exagerando”. Mediante esta figura, se hace una declaración exagerada para enfatizar lo que se dice. En este pasaje, Dios no nos pide literalmente que aborrezcamos nuestras almas sino que Él hace mucho énfasis en decirnos que nos pongamos nosotros y nuestros propios intereses en segundo lugar.
6. Ver: Dimitrakou: “The Great Lexicon of the Greek Language”. Domi Publishers, Athens, 1964, p. 4362.
7. Ver: S. Zodhiates, The Complete Word Study Dictionary, AMG Publishers, p. 1424. 
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Verdades Biblicas:  http://www.jba.gr/es/index.htm

miércoles, 28 de enero de 2015

Nos acostumbramos…



Deja ya de Acostumbrarte
 -> Es probable que usted haya leído por Internet la reflexión: “Nos Acostumbramos”, es muy interesante y si usted no la ha hecho se la hacemos llegar:
Nos acostumbramos…
a vivir en nuestra casa y a no tener otra vista que no sea las ventanas de alrededor.
Y como estamos acostumbrados a no tener vista,
luego nos acostumbramos a no mirar para afuera.
Y como no miramos para afuera, luego nos acostumbramos a no abrir del todo
las cortinas.
Y porque no abrimos completamente las cortinas, luego nos acostumbramos a encender más temprano la luz.
Y a medida que nos acostumbramos, olvidamos el sol, olvidamos el aire, olvidamos la amplitud.
Nos acostumbramos…
A despertar sobresaltados porque se nos hizo tarde.
A tomar café corriendo porque estamos retrasados.
A comer un sándwich porque no da tiempo para comer a gusto.
A salir del trabajo porque ya es la tarde.
A cenar rápido y dormir con el estómago pesado, sin haber vivido el día.
Nos acostumbramos…
A esperar el día entero y oír en el teléfono: -hoy no puedo ir.
A sonreír para las personas sin recibir una sonrisa de vuelta.
A ser ignorados cuando precisábamos tanto ser vistos.
Si el trabajo está duro, nos consolamos pensando en el fin de semana. Y peor aún, hacemos pesado nuestro trabajo, y a los demás, viviendo en las críticas destructivas y en la siembra de la discordia hablando negatividad y todavía sin argumento alguno.
Y si el fin de semana no hay mucho que hacer, vamos a dormir temprano y nos acostumbramos a quedar satisfechos porque siempre tenemos sueño atrasado.
Nos acostumbramos a ahorrar vida que, de poco a poquito, igual se gasta y que una vez gastada, por estar acostumbrados, nos perdimos de vivir.
Alguien dijo: La muerte está tan segura de su victoria que nos da toda una vida de ventaja.
No nos acostumbremos y vivamos la vida al máximo!!!
Aplicando esto a la vida diaria:
¿A cuántas cosas nos acostumbramos y creemos que no pueden ser de otra manera?
¿A cuántas cosas nos acostumbramos  y dejamos de insistir en el cambio?
Muchas personas le tienen miedo al cambio, están acostumbrados a que siempre se ha hecho así, así lo hacia mi abuela, viven por las tradiciones, otros viven por las costumbres, otros por los ritos y otros han caído en la religiosidad y no están experimentando la gracia de Dios.
Se han acostumbrado a una vida monótona, triste y aburrida, donde no hay risas, felicidad y lo que alcanzan a ver es soledad, tristeza, deudas, enfermedades, engaños, mentiras, falsedades, sus pensamientos son de depresión, sus temores son gigantes y algunos piensan en el suicidio como la vía de escape o hasta ruegan a Dios para que se los lleve al cielo.
Eso es cobardía, el problema externo rara vez es el verdadero problema. El problema es que todos tenemos miedo y miedo a cambiar. Recuerda lo que Pablo dice en Romanos 12: 2 “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente. Así podrán comprobar cuál es la voluntad de Dios, buena, agradable y perfecta.” (NVI).
Esa es la clave para cambiar, renovando nuestra mente, esa renovación viene cuando meditamos en la Palabra de Dios, cuando tenemos Tiempo con Dios y cuando comenzamos a incorporar hábitos, principios y herramientas a nuestra vida.
Dios es inmutable, El no cambia en su amor y en su fidelidad, pero la biblia enseña que: Cada mañana se renuevan sus bondades; ¡muy grande es su fidelidad!. Lamentaciones 3:23 (NVI).
El cada día renueva sus misericordias hacia nosotros y lo hace a medida que nosotros incorporamos la Palabra en nuestra mente y en nuestros corazones.
Si usted es de lo que piensa que puede ganar o ahorrar tiempo, le tengo una noticia. El tiempo no se puede atrapar, mucho menos almacenar. Nuestra existencia transcurre a gran velocidad, pero mientras tengamos vida, tenemos la oportunidad de cambiar nuestros hábitos, de tener una mejor calidad de existencia, de aprovechar y disfrutar cada respiro y cada latido de nuestro corazón.
Lo importante sería que pudiéramos sacar del automático todas aquellas cosas a las que hoy estamos acostumbrados. ¿Para qué?
 Para poder cambiarlas.
¿A qué te acostumbraste en la vida?
¿Estás cansado de fracasar en una relación, profesión, trabajo, ministerio?
¿Te gustaría cambiar?
¿Qué cosas te gustaría cambiar?
Sólo podemos cambiar aquellos mundos que podemos observar.
¿Qué estas observando? Hoy es el mejor día para dejar de acostumbrarte a esas cosas que no te gustan, que no te edifiquen y que no sacan lo mejor de ti. Tu naciste para ser un ganador(a). Deja ya de acostumbrarte a perder.

En amor y liderazgo, Pedro Sifontes
Conferencista y Entrenador de Liderazgo y Coaching. Panamá.
Contacto: consejeriaycoaching@gmail.com
Renuevo de Plenitud

sábado, 3 de enero de 2015

"...vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad..."



Contemplamos Su gloria, lleno de gracia y de verdad
November 2, 2008
Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.  Juan dio testimonio de Él y clamó, diciendo: Este era del que yo decía: “El que viene después de mí, es antes de mí, porque era primero que yo.” Pues de su plenitud todos hemos recibido, y gracia sobre gracia.  Porque la ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristo.  Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, Él le ha dado a conocer.
Comencemos en el versículo 14 para ver el mensaje principal de este párrafo. "Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad”. Volvamos al versículo 1 para recordar a quién se refiere el Verbo. "En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios" (Juan 1:1) Así que el Verbo se refiere al Hijo de Dios.
Utilizo el término  Hijo porque es el término utilizado aquí en el versículo 14: "Y hemos contemplado su gloria, la gloria que corresponde al Hijo unigénito del Padre" [NVI]. Así que el Verbo es el Hijo de Dios.
Un Dios, Tres Personas
Los musulmanes tropiezan con esta palabra unigénito, Hijo, como también muchos otros. Algunos piensan que queremos decir que Dios tuvo sexo con María y produjo un Hijo. Eso no es lo que la Biblia enseña. Juan 1:1 dice: "En el principio existía el Verbo". El Verbo es el Hijo de Dios. Y él no tuvo un principio. Ya estaba allí en el principio. Tanto como usted pueda retroceder, él estaba allí, en la eternidad. Y el versículo 3 dice: "Todas las cosas fueron hechas por medio de Él, y sin El nada de lo que ha sido hecho, fue hecho". Esto significa que él no fue creado. Él, en ninguna forma, es parte de la creación. Así que esto es lo que sabemos acerca del Hijo de Dios:
  1. Él es Dios.
  2. El Padre también es Dios.
  3. El Hijo no es el Padre, él estaba con el Padre
  4. Él no ha sido creado y es eterno.
Hay tanto que decir acerca de la doctrina de la Trinidad, la enseñanza de que Dios existe como un Dios en tres Personas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo. Pero reténgalo en su corazón y mente por ahora. El Hijo y el Padre son un Dios, pero son dos Personas. Tienen una naturaleza divina. Son un Dios con dos centros de consciencia.
Dios se Hizo Hombre, sin Dejar de ser Dios
Ahora, lo que dice el versículo 14, y este es uno de los eventos más importantes en la historia, es que el Verbo, el Hijo, se hizo humano sin dejar de ser Dios. Esto es lo estaremos viendo durante dos semanas: ¿Cómo sabemos que es así, y qué significa para nosotros, como personas?
"Y el Verbo se hizo carne". Es decir, el Verbo divino, el Hijo divino de Dios, se hizo humano, sin dejar de ser Dios. ¿Cómo lo sabemos? ¿Y qué significa para nosotros? Dedicaremos todo nuestro tiempo de hoy para dar respuesta a esta interrogante a partir del versículo 14.
Y el Verbo... Habitó Entre Nosotros
La primera razón para decir que el Verbo divino no dejó de ser el Verbo divino cuando se hizo humano es la afirmación en el versículo 14 de que el Verbo "habitó entre nosotros". El sujeto de la palabra habitar es el Verbo. Y el Verbo es Dios. Así que la manera más natural de comprenderlo es decir que Dios, el Verbo, habitó entre nosotros. Es por esto que el ángel dijo en Mateo 1:23: "He aquí, la virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel, que traducido significa: Dios con nosotros". El Verbo, el Hijo, no deja de ser Dios cuando se hace hombre.
Gloria como el Unigénito de Dios
La segunda razón para que creamos en esta doctrina está en la siguiente cláusula del versículo 14: " y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre" ¿La gloria de quién? La gloria del Verbo, el Verbo que es Dios. ¿Y qué tipo de gloria es esa? Es la "gloria como del unigénito del Padre".
Cuando Juan dice que la gloria del Verbo encarnado es la " gloria, gloria como del unigénito del Padre", ¿significa la palabra "como" que es una gloria de imitación?  ¿No es la verdadera gloria del Hijo, sino solo como la gloria del Hijo? No lo creo. Si digo, por ejemplo: "tengo un libro para regalar, me gustaría dárselo a usted  como mi primera opción", usted no responde: "realmente yo no soy su primera opción, solo soy como su primera opción". No. Este no es el significado de la palabra como cuando digo: "se lo doy a usted como mi primera opción". Significa: que se lo doy porque usted realmente es mi primera opción. Cuando Juan dice: " y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre", quiere decir: "hemos visto su gloria, gloria como realmente es, la gloria del Hijo de Dios".
Lo sabemos porque nuevamente, en la primera parte del versículo 14, Juan dice simple y directamente: "y vimos su gloria", sin cualificación. ¿La gloria de quién? La gloria del Verbo eterno, el Hijo. "Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria". "Así que él no disminuye a causa de la maravilla de la encarnación.  El Verbo se hizo carne, y lo hizo sin dejar de ser Dios. Él manifiesta la gloria de Dios.
¿Qué Implica esto para Nosotros?
Los versículos 15-18 dan más razones para creer que el Verbo se hizo carne sin dejar de ser Dios. Hacia allá iremos la semana que viene, Dios mediante. Pero por ahora, solo preguntemos en el versículo 14 qué implica para nosotros que el Verbo se haya hecho carne, que el Hijo de Dios se haya hecho humano sin dejar de ser Dios. ¿Por qué hago esta pregunta? Primero, porque el texto la responde. Pero hay otra razón.
Cultivando una Cultura Relacional
¿Recuerdan que hace unos meses atrás prediqué muchos mensajes rogando con Dios que pudiéramos usarlos para crecer en lo que llamé la cultura relacional de nuestra iglesia? Utilizando Filipenses 2:3-4, expliqué lo que quería decir: "Nada hagáis por egoísmo o por vanagloria, sino que con actitud humilde cada uno de vosotros considere al otro como más importante que a sí mismo, no buscando cada uno sus propios intereses, sino más bien los intereses de los demás". En otras palabras, crezcamos como una iglesia en la manera en que nos expresamos y servimos a los demás y nos preocupamos por los intereses de otros.
¿Y recuerda cuál era el fundamento de esta actitud a favor del  servicio y de las relaciones? El versículo siguiente lo explica: "Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres" (Filipenses 2:5-7). En otras palabras, el fundamento del amor humilde, servicial, y de la renovada cultura relacional de Bethlehem era: El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, y murió por nosotros.
La Encarnación y su Aplicación
Hago este énfasis para que no digamos: "Bien, tuvimos nuestro pequeño mensaje relacional el verano pasado, y ahora vamos hacia la teología". No. La única teología que sirve para algo es la del tipo-de-Filipenses-2, que es exactamente la misma del tipo-del-Evangelio-de-Juan. Nos ayuda a conocer a Cristo, y la gloria en Cristo, y a ser transformados por Cristo, por amor (13:34; 15:12), lo que significa que transforma las relaciones en nuestra iglesia. Nos hace más amorosos, más solidarios, más como siervos, menos orgullosos, menos egoístas, menos reservados, más caricativos.
Así que cuando digo: "no dejemos el versículo 14 hasta preguntar qué implica para nosotros que el Verbo se haya hecho carne", usted puede sentir el deseo que hay detrás de esa pregunta. Siempre pongo atención a qué diferencia hace esta gran teología para nuestras vidas personales y relacionales.
En Jesús Vemos la Gloria de Dios
Por tanto, ¿qué implica para nosotros que el Verbo se haya hecho carne? El versículo 14 dice: "y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad". Significa que en Jesucristo podemos ver la gloria de Dios. Y significa que la gloria de Dios revelada en Jesús no nos consume en nuestro pecado. Al contrario, es "lleno de gracia y de verdad". Es decir la gloria de Dios en Cristo es su disposición de gracia hacia nosotros, sin comprometer su carácter verdadero y fiel hacia sí mismo. Y esta disposición de gracia es muy, muy grande. Por esta razón utilizo la palabra lleno , la palabra lleno modifica a gloria. La gloria del Hijo de Dios está llena de gracia hacia nosotros los pecadores sin comprometer la verdad de Dios.
Lleno de Gracia. . .
Realmente esto es una buena noticia. Dios pudo haber escogido hacerse carne como un juez y un ejecutador. Y todos hubiéramos sido hallados culpables ante él y sentenciados a un castigo eterno. Pero él no se hizo carne de esa manera. El Verbo, el Hijo, quién es Dios, se hizo carne para revelar una gloria divina que está "lleno de gracia y de verdad ". El Verbo de Dios se hizo carne para derramar gracia sobre nosotros. El Verbo se hizo carne para que su gracia hacia nosotros viniera de acuerdo con su fidelidad. No será un sentimiento de gracia, indigno, inmoral.
Será una gracia costosa, que exalta a Dios, justa. Nos guiará directamente hacia la muerte de Jesús en la cruz. De hecho, por esta razón él se hizo carne. Tenía que tener carne para morir. Tenía que ser humano para morir como el Dios-Hombre en nuestro lugar (Hebreos 2:14-15). El Verbo se hizo carne para que fuera posible la muerte de Jesucristo. La cruz es donde más resplandeció la plenitud de la gracia. Allí se manifestó y allí se adquirió.
… Y Verdad
Y sucedió mediante la muerte porque el Hijo de Dios está lleno de gracia y de verdad. Dios derrama gracia sobre nosotros y es verdadero consigo mismo. Por tanto, cuando su Hijo viene, está lleno de gracia y de verdad. Cuando Cristo murió, Dios fue verdadero hacia sí mismo, porque el pecado fue castigado. Y cuando Cristo murió, Dios derramó gracia sobre nosotros, porque Cristo llevó el castigo por nosotros.
La frase "el Verbo se hizo carne" significa para nosotros que como nunca antes ha sido revelada la gloria de Dios en la historia, es decir, en la plenitud de la gracia y en la plenitud de la verdad que más brillantemente resplandece en la muerte de Jesús por los pecadores.
Viendo la Belleza Espiritual
Cuídese de decir aquí: "Bueno, yo no estuve allá para verle y por tanto esa gloria no está disponible para que yo la vea. Ustedes los religiosos pueden hablar todo lo que quieran acerca de la gloria del Hijo de Dios, pero él no está aquí para ser visto". Tenga cuidado. No piense que esta gloria en el versículo 14 es simplemente un resplandor exterior o belleza. Jesús no era resplandeciente o hermoso físicamente. "no tiene aspecto hermoso ni majestad  para que le miremos,  ni apariencia para que le deseemos" (Isaías 53:2).
Y no piense de esta gloria en versículo 14 como en una simple demostración de milagros. Hubo personas que vieron los milagros, sabían que ocurrían, y no vieron nada hermoso o glorioso. Querían matarle (Juan 11:45-58).
No, la "gloria" revelada del Hijo de Dios, la gloria del Verbo, la gloria de Jesucristo, en su primera venida, es fundamentalmente una gloria espiritual, una belleza espiritual. No es algo que usted ve con los ojos físicos, sino con los ojos del corazón (Efesios 1:18).  Vemos la forma en que habla y actúa y ama y muere, y por gracia, vemos una belleza o gloria que lo muestra auténtico.
Una Inigualable Mezcla de Gracia y Verdad
Pablo lo dice de esta manera en 2da a los Corintios 4:4: "en los cuales el dios de este mundo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no vean el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo, que es la imagen de Dios". La "gloria de Cristo que es la imagen de Dios" es lo que Juan 1:14 llama "gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad". Y recuerde, Pablo está hablando a personas que nunca vieron al Jesús terrenal, y Juan está escribiendo a personas que nunca vieron al Jesús terrenal, personas como nosotros. La gloria de Juan 1:14, y la gloria de 2da a los Corintios 4:4 es una gloria que usted ve espiritualmente cuando escucha la historia de Jesús.
Usted no tiene que ver físicamente. Jesús dijo en Juan 20:29: "Dichosos los que no vieron, y sin embargo creyeron". Usted lo encuentra a él en el Evangelio de Juan y en los restantes escritos de la Biblia. Y cuando lo encuentra a él, mediante estas historias inspiradas de sus palabras y obras,  su gloria resplandece con esa auténtica belleza de inigualables gracia y verdad.
Nacidos de Nuevo Por Medio del Evangelio
No es un accidente que los versículos 12-13 describan el nuevo nacimiento, y el versículo 14 describa la contemplación de la gloria del Hijo de Dios. Versículos 12-14:
Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios". Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.
Recuerde el versículo 4: "En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres". Cuando es otorgada la nueva vida espiritual, surge la nueva luz. La nueva luz no es una luz física. Es el resplandor espiritual de la gloria del Hijo de Dios referida en el versículo 14. ¡Así es como llegamos a ver!
¿Y cómo nos llega esa nueva vida espiritual? El versículo 13 dice que nos llega cuando hemos nacido no de voluntad de hombre, sino de Dios. Nos llega al nacer de nuevo. Así es como llegamos a la fe y recibimos a Cristo y nos volvemos hijos de Dios (Juan 1:12).
Por el evangelio, al escuchar la historia de las obras salvadoras de Jesús y sus palabras, Dios crea en nosotros vida espiritual. Nacemos de Dios mediante el evangelio (1ra de Pedro 1:23-25). Y esa nueva vida espiritual ve la gloria de Cristo (Juan 1:4). Lo hace inmediatamente. Es por esta razón que Juan 8:12 le llama "la luz de la vida". Cuando a usted le es dada la vida espiritual, ve la gloria espiritual.
Vea la Gloria
U otra forma de decirlo, según el versículo 12, es que esta nueva vida y visión cree en la luz y recibe la luz como la verdad y gloria de Jesucristo, el Hijo de Dios. Y en esa vida y luz y recepción dice el versículo 12 que obtenemos el derecho de ser llamados hijos de Dios. Es decir, somos los hijos de Dios porque esta vida y luz y fe y recepción son nuestro derecho de ser hijos de Dios.
Así que levanto delante de ustedes al Hijo de Dios encarnado: El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros sin dejar de ser Dios. Vean su gloria, como la gloria del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad. Véanle, como la gloria que él es, y vivan. Amén.
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martes, 16 de septiembre de 2014

Preparados para la Venida de Cristo



Como Será La Venida De Cristo
Jesús Regresará -
Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. . (Juan 14:3)
... Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo. (Hechos 1:11)

Lo Que Sucederá En Su Venida -
El Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego los que estemos vivos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados junto con ellos en las nubes para encontrarnos con el Señor en el aire. Y así estaremos con el Señor para siempre. (1Tesalonicenses 4:16-17)

Lo Que Sucederá Después De Su Venida - ...Esto sucederá cuando el Señor Jesús se manifieste desde el cielo entre llamas de fuego, con sus poderosos ángeles, para castigar a los que no conocen a Dios ni obedecen el *evangelio de nuestro Señor Jesús. (2Tesalonicenses 1:7,8)

Como Estar Preparados

¿Cómo Me Hallará? (evitando La Vergüenza) – Vemos que mucha gente no estará preparada cuando regresa Cristo, sino que estarán muy ocupados en sus vidas, e incrédulos (Lucas 17:26-30; 2 Pedro 3:3-4). Los cristianos debemos de estar preparados en todo momento: Y ahora, queridos hijos, permanezcamos en él para que, cuando se manifieste, podamos presentarnos ante él confiadamente, seguros de no ser avergonzados en su venida. (1Juan.2:28)

Tres Parábolas Sobre Su Venida - Nadie sabrá cuándo será (Mateo 24:36), y por lo tanto que debemos estar siempre preparados. La Biblia tiene muchas enseñanzas claras de cómo podemos estar preparados para su venida.
1. Las Vírgenes (Mateo 25:1-13)
2. Las monedas de oro  (Mateo 25:14-29)
3. Los siervos distraídos (Marcos 13:34-37) - Es como cuando un hombre sale de viaje...

¿Cómo Debemos Vivir? - Ven los siguientes textos encontramos consejos sobre cómo vivir...


Con temor (1 Pedro 1:17)

Arrepentidos (2 Pedro 3:9)

 Cuidando mi corazón (Lucas 21.34-36)

 Amando a otros (1Juan 4:16-17)



No dejemos de congregarnos, como acostumbran hacerlo algunos, sino animémonos unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca. (Hebreos 10:25)

Ustedes, en cambio, queridos hermanos, manténganse en el amor de Dios, edificándose sobre la base de su santísima fe y orando en el Espíritu Santo, mientras esperan que nuestro Señor Jesucristo, en su misericordia, les conceda vida eterna. (Judas 1:21

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