Los Pájaros ante la adversidad

Un Gran Ejemplo...
Es bueno observar la actitud de los pájaros ante la adversidad, pasan días y días haciendo su nido, recogiendo materiales, mucho de ellos traídos desde larguísimas distancias, y cuando esta terminado y listo para poner sus huevos, las inclemencias del tiempo, la mano del hombre o las obras de algún otro animal, destruye y tira por el suelo lo que con tanto esfuerzo logro. ¿Qué hace un pájaro? ¿Se lamenta? ¿Se paraliza? ¿Abandona su tarea? ¡De ninguna manera! VUELVE A EMPEZAR.

Una y otra vez vuelve a empezar hasta que en el nido aparecen los primeros huevos.
Hay veces, que antes que nazcan los pichones, algún animal, o una tormenta vuelve a destruir el nido, pero esta vez con su precioso contenido. Aun así el pájaro jamás retrocede, sigue construyendo y lo que es más hermoso, jamás deja de cantar.
¿Sintió que alguna vez su vida, su trabajo, su familia, sus amigos no son lo que siempre soñó? ¿Le dieron ganas de decir… ¡Basta!, no vale la pena el esfuerzo, esto es demasiado para mí? ¿Se canso de volver a empezar, una y otra vez, con el desgaste de la lucha diaria, de la confianza traicionada, de las metas no alcanzadas cuando estaba a punto de lograrlo?

Por más que la vida lo golpee, no se entregue nunca. No se preocupe si en la batalla sufre una herida, es de esperar que algo así suceda. Junte los pedazos de su esperanza, ármela otra vez y… ¡vuelva a empezar!
No importa lo que pase, vuelve a reconstruir tu nido.
La vida es un desafió constante, pero vale la pena aceptarlo y sobre todo… ¡nunca deje de cantar!
La Palabra Justa (año 1 - Número 2)
Promesa de Bendición.
Pr. 8:32-35 - Ahora, pues, hijos, oídme, y bienaventurados los que guardan mis caminos. Atended el consejo, y sed sabios, y no lo menospreciéis. Bienaventurado el hombre que me escucha, velando a mis puertas cada día, aguardando a los postes de mis puertas. Porque el que me halle, hallará la vida, y alcanzará el favor de Jehová.

Hebreos 12:1 Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante,

Heb 12:2 puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Heb 12:3 Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar.

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